Comentario de: Yo sé que ver y oír a un triste enfada

Comentario del soneto 19 de Miguel Hernández: Yo sé que ver y oír a un triste enfada…

Comentario hecho por un alumno de 16 años – Nivel Secundaria/Bachillerato

Soneto 19, de El rayo que no cesa

Yo sé que ver y oír a un triste enfada
cuando se viene y va de la alegría
como un mar meridiano a una bahía,
a una región esquiva y desolada.

5-Lo que he sufrido y nada todo es nada
para lo que me queda todavía
que sufrir, el rigor de esta agonía
de andar de este cuchillo a aquella espada.

Me callaré, me apartaré si puedo
10-con mi constante pena, instante, plena,
a donde ni has de oírme ni he de verte.

Me voy, me voy, me voy, pero me quedo,
pero me voy, desierto y sin arena:
adiós, amor, adiós, hasta la muerte.

LOCALIZACIÓN

Poema de Miguel Hernández. Situado a veces dentro de los autores de la «generación del 27», por la estrecha relación que mantuvo con autores como García Lorca, Pablo Neruda o Vicente Aleixandre y algún paralelismo de su obra con la de estos, en general se le viene considerando mayoritariamente como integrante de la «generación del 36», por su fecha de nacimiento y por la gran influencia que tuvo en él, como en los demás autores de dicha generación, la Guerra Civil.
Es el soneto número 19 de El rayo que no cesa, el segundo libro de poemas publicado por Miguel Hernández. Exceptuando los primeros, casi la totalidad de poemas que componen este libro son sonetos. Sonetos de tema amoroso, en los cuales el poeta muestra su visión particular del amor :la contradicción existente entre la lucha y deseos por conseguir realizar su amor y las barreras que se lo impiden.

MÉTRICA

Está compuesto por versos de arte mayor de once sílabas, llamados endecasílabos. Está estructurado en cuatro estrofas, dos cuartetos y dos tercetos A este tipo de composición se le llama soneto. El endecasílabo es el verso más utilizado en la construcción de sonetos.
Tiene una rima consonante ABBA, ABBA, CDE, CDE, en todo el poema.
Se ha dicho de Miguel Hernández que se servía del soneto para escribir, porque esto le permitía expresar mejor lo que quería decir de una forma aparentemente más clara. Es decir, el soneto, le permitía sintetizar en pocos versos el desbordamiento emocional y la concentración verbal.

ESTRUCTURA

El poema está estructurado en tres partes. La tercera parte, tiene, a su vez, una subparte.
A- El poeta reflexiona y admite, comprende, que es molesto ver la tristeza cuando se está alegre. (vv. 1 al 4).
B- Dice que lo que ha sufrido no es nada comparado a lo que le queda que sufrir todavía. Su sufrimiento no ha terminado.(vv. 5 al 8).
C- Se resigna a no obtener el amor y quizá para no molestar a la persona que ama y para no sufrir más, decide apartarse de ella.(vv. 9 al 1).
Lucha existente entre sus deseos y la imposibilidad de realizarlos.(vv. 12 al 14).

TEMA

El tema expresado a través del poema es que tras el sufrimiento y la lucha por conseguir el amor, el poeta se resigna a no obtenerlo, pero no a no sentirlo, a no llevarlo en su interior. Aunque decida apartarse de su amada, la seguirá amando incluso hasta después de la muerte.
La idea del amor después de la muerte es un tópico literario. El papel del hombre en la vida terrenal carece de importancia e interés. Todo lo que ocurre en ella, la felicidad, el dolor, es efímero. Lo verdaderamente importante es lo que pasará en la otra vida, después de la muerte.
Lo mismo ocurre con el amor terrenal, es placentero pero efímera, el que hace más feliz a la persona es el que vivirá después de su muerte.

ANÁLISIS DE LA FORMA PARTIEDO DEL FONDO (TEMA)

En la primera estrofa hay que destacar, en primer lugar, el «yo sé», que indica que nos habla en primera persona,(yo) de su propia experiencia, de algo que él conoce, el sufrimiento, porque él lo ha experimentado. Hay que destacar también los verbos «ver y oír», que volverán a aparecer en el undécimo verso. Son verbos que corresponden a dos de los sentidos más importantes, por donde percibe primero, el ser humano los estímulos. Son utilizados por el poeta para decir que cuando se ve y se oye, inevitablemente se empieza a sentir.
Los utiliza para decir que es molesto, triste, doloroso ver y oír, pensar quizá que pueda llegar la tristeza «cundo se viene y va de la alegría»,(v.2), es decir, cuando se es feliz y se va «como un mar meridiano a una bahía»,(v.3)/»a una región triste y

Utiliza aquí la comparación «como un mar meridiano a una bahía»,(v.3), para expresar que se va de más a menos, de algo grande como el mar a algo más pequeño y quizá menos importante como la bahía.
La bahía es tomada por el poeta como algo negativo, como un lugar triste y desolado porque es ahí donde el mar, algo tan grande y bello termina. También porque la bahía solo tiene el mar cuando este la baña, no en su totalidad. Simboliza, por tanto, la tristeza.

En la segunda estrofa, en el primer verso hay una antítesis, «todo es nada», una oposición entre todo y nada, que tiene también sentido paradójico. Con ello el poeta, resalta, destaca aún más su sufrimiento porque lo compara con nada, dice que no ha sido nada comparado con lo que le queda por sufrir.
En el tercer verso cuando dice «el rigor de esta agonía», «agonía», es una metáfora pura. Esta agonía simboliza el sufrimiento tan doloroso que ha sufrido, sufre y sufrirá, es algo que no cesa y cada vez le hiere más.
En el cuarto verso ,»de andar de este cuchillo a aquella espada», utiliza el nombre de dos armas que hieren e incluso pueden matar. Usa estos dos nombres para decir que va a ir de herida en herida, de sufrimiento en sufrimiento. Además va de un arma pequeña a una grande, de menos a más, lo exagera más.

En la tercera estrofa aparecen los primeros signos de ese conflicto existente entre el deseo de conseguir el amor, la felicidad y la imposibilidad de hacerlo , la manifestación por parte del poeta de que le cuesta apartarse del amor y de que aunque lo hace no renuncia a sentirlo. Para ello el poeta emplea diversos recursos:
«Me callaré, me apartaré si puedo»,(v.9)/»con mi constante pena instante, plena»,(v.10)/»adonde ni has de oírme ni he de verte»,(v.11).
Primero se resigna y decide apartarse de su lado porque comprende que no puede conseguir el amor. Cabe destacar el condicional «si puedo», que muestra claramente que no quiere irse en realidad, que le cuesta renunciar. Pero dice que se irá con su «constante pena», es decir, su dolor no acaba, no cambia. Además su pena es «plena». Es decir, no renuncia a quererla, su pena, su dolor y su amor siguen intactos y los seguirá sintiendo. Sigue sintiendo amor y dolor de la misma manera, con la misma intensidad.
Vuelven a aparecer los verbos «ver y oír» esta vez en sentido negativo, en el undécimo verso: «a donde no has de oírme ni he de verte». Quiere decir, que se irá donde aparentemente, al no verse ni oírse, ninguno de los dos sufrirá.

En la cuarta estrofa, acaba de desarrollarse el tema.
En en el primer verso reaparece esa lucha entre «irse y quedarse», manifestada mediante la antítesis de dichos versos Además esa repetición de los verbos hace ver más claro que hay una lucha, se despide y no acaba de irse.
Finalmente, en el segundo verso parece que decide marcharse definitivamente. Y dice además, que se va «desierto y sin arena». En desierto hay metáfora, quiere decir que se va tan sólo como un desierto, pero además sin arena. Se va como un desierto que sin arena no es ni desierto, no es nada, está vacío (paradoja.
El verso final es de despedida y encierra la clave del tema. Cuando dice «adiós hasta la muerte», parece querer decir que se despide de ella ahora, pero espera y sabe que se encontrarán después de la muerte y podrán ser felices. También quiere decir que se estará despidiendo de ella constantemente, pero siempre la amará.

CONCLUSIÓN

Miguel Hernández, profundamente marcado por las experiencias que le tocaron vivir , tenií una visión pesimista de la vida, del amor, de la felicidad en general. En sus obras se ve esa lucha por conseguir sus deseos y la imposibilidad de obtenerlos. De esa contradicción surge la pena que es como un rayo de dolor que se clava en el corazón y no cesa el dolor. Este es el significado del título que da nombre al libro de poemas al cual pertenece este soneto.

Comentario hecho por un alumno de 16 años – Nivel Secundaria/Bachillerato

3 comentarios en «Comentario de: Yo sé que ver y oír a un triste enfada»

  1. La condensacion poética y lirica de lo emocional en el espacio del soneto en la obra de M. Hernandez:
    El soneto se percibe como un espacio concreto que une la forma y el fondo y se ascribe en una forma italianizante petrarquista que paso a la peninsula especialmente por Garcilaso de la Vega en sus Eglogas.

  2. Este es un comentario ¡de un alumno! pariente mío, que han copiado sin más de comentariodetexto.com, en un sitio oficial, si hacer ninguna referencia a comentariodetexto.com, de donde lo han tomado, ¡incluyendo algunas de las erratas! en un sitio oficial como ESE

    ¡ASÍ NOS VA!

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