Comentario de SE QUERÍAN de Vicente Aleixandre

SE QUERIAN.

Se querían.

Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada,

labios saliendo de la noche dura,

labios partidos, sangre, )sangre dónde?

5- Se querían en un lecho navío, mitad noche mitad luz.

Se querían como las flores a las espinas hondas,

a esa amorosa gema del amarillo nuevo,

cuando los rostros giran melancólicamente,

giralunas que brillan recibiendo aquel beso.

10- Se querían de noche, cuando los perros hondos

laten bajo la tierra y los valles se estiran

como lomos arcaicos que se sienten repasados:

caricia, seda, mano, luna que llega y toca.

Se querían de amor entre la madrugada,

15- entre las duras piedras cerradas de la noche,

duras como los cuerpos helados por las horas,

duras como los besos de diente a diente sólo.

Se querían de día playa que va creciendo,

ondas que por los pies acarician los muslos,

20- cuerpos que se levantan de la tierra flotando…

Se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo.

Mediodía perfecto, se querían tan íntimos,

mar altísimo y joven, intimidad extensa,

soledad de lo vivo, horizontes remotos

25- ligados como cuerpos en soledad cantando.

Amando. Se querían como la luna lúcida,

como ese mar redondo que se aplica en ese rostro,

dulce como el eclipse de agua, mejilla oscurecida,

donde los peces rojos van y vienen sin música.

30- Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios,

ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas,

mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal,

metal, música, labio, silencio, vegetal,

mundo, quietud, su forma. Se querían, sabedlo.


0.-LECTURA COMPRENSIVA.

1.-LOCALIZACIÓN

2.-MÉTRICA.

El poema SE QUERIAN es un ejemplo característico de métrica del siglo XX. No hay rima, aunque algunos versos literalmente riman en asonante, pero no se ve que la intención del autor sea apoyarse en el ritmo de timbre (rima) para construir el ritmo del poema.
Se trata, además, de versos de diferente medida, por lo que se refiere al ritmo de cantidad, aunque predominan claramente los tetradecasílabos de manera que sí hay ritmo de cantidad, pero con variantes que sirven, por ejemplo, para desatacar el primer verso (sólo 4 sílabas), o hacer más lento el ritmo en los versos mayores de 14 como el quinto (17 ó 19 sílabas)

3.- DETERMINACION DEL TEMA.

Fusión amorosa del universo.

4.-DETERMINACION DE LA ESTRUCTURA.

Del verso primero al vigésimo noveno:

Subtema: Deseo de penetrar en la fusión del mundo.

Del verso trigésimo al trigésimo quinto:

Subtema: La fusión de todos los seres.

5.-ANALISIS DE LA FORMA PARTIENDO DEL FONDO (TEMA).

En cada principio de estrofa, la primera, sexta, décima, décimo cuarta y décimo octava aparece una anáfora en la

que se reiteran las palabras «Se querían». Este recurso es la respuesta sintáctica al mundo bullidor, abundante, apasionadamente amoroso que el poema nos ofrece. Mediante esto el autor señala cómo el amor es una forma de relacionarnos con el «todo», ya que después de ésta el poeta siempre habla sobre la naturaleza. En varias ocasiones estas palabras no se encuentran al principio de cada estrofa, pero en todas ellas aparece, quizás en medio, o al final. Las cosas que hay en la naturaleza están fundidas en un todo y el hombre sólo puede llegar a él gracias al amor o la muerte. El amor también se encuentra dentro de esta unidad y tanto las anáforas, como las reiteraciones de estas mismas palabras expresan que todas las cosas aunque parezcan diferentes se encuentran fundidas y teniendo ese amor en común.

Aparece la primera metáfora en el verso segundo en «Sufrían por la luz». Mediante ella el autor compara la «luz» como lo que busca el hombre para fundirse con la naturaleza. El hombre es un ser angustiado, con una vida negativa, por ello con «la luz» se intenta manifestar lo que busca el hombre para su fusión con el «todo». Esta metáfora señala la libertad y positivismo ante la visión del mundo y nuestra relación con él. Esto se verá mejor explicado un poco más abajo.

Es propio de todo el poema la elisión del verbo ser. La primera vez que los apreciamos es en el verso segundo. «Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada». Parecerá un poco tonto lo que voy a explicar ahora pero una respuesta a este tipo de elipsis viene dada por una frase que diría «nada es, todo junto existe». Imaginemos la frase tal como tendría que ser «Sufrían por la luz, son labios azules en la madrugada». Esto sería una metáfora en la que explicaría que «Ellos» son como «labios azules» y eso no es del todo cierto para lo que nos quiere expresar el poeta, es una explicación muy breve. Ellos están configurados dentro de la naturaleza, no son simplemente «labios» sino que están compuestos por todo.

Mediante la asistencia del verbo se empequeñece la composición de «ellos», y en cambio con su falta se manifiesta mejor que los «labios» son simplemente una parte que se encuentra fundida con «ellos». Claramente, es que «ellos» no son labios, sino que están formados por una pequeña parte de éstos. No es simplemente este el ejemplo principal, hay en todo el poema esta elipsis del verbo ser, que ya iremos mencionando más adelante, pero recodando que siempre quiere decir lo mismo.

Otro rasgo para distinguir de esta falta del verbo ser es manifestada en el tercer verso, por una diferente utilización del gerundio «labios saliendo». Aquí la frase que sería correcta es «labios que están saliendo», pero es evidente que ambas expresiones no son del todo equipolentes. La frase de relativo pone menos de relieve la acción. Mediante la frase que utiliza el autor otorgaremos una importancia mayor a la acción de salir que si escribimos «labios que están saliendo». Ello se debe además de los que hemos comentado antes, porque el autor intenta dar más énfasis e importancia a la acción. Hemos de explicar que las connotaciones de este participio «Saliendo», también son muy importantes, ya que con ellas el autor señala ese dejar del mundo en el que vivimos y entrar en otro nuevo y mejor. Hablaremos del símbolo que se produce en toda la primera estrofa con la palabra «labios». Para el autor el hombre es el ser más trágico del universo: es sólo imperfección, dolor, angustia, y somos más frágiles cuanto más nos humanizamos. El estado perfecto sería volver a la tierra, fundirse con la naturaleza para participar de su unidad. La idea de la unidad del mundo, y más aún, la de que sea el amor, dentro de esa unidad, la sustancia de todos los seres, incluso de los inanimados.
Aparece la concepción de que el amor se manifiesta como destrucción, no en el sentido vulgar de que nos haga sufrir, sino como la fórmula de que el hombre pueda llegar a una fusión con la naturaleza. El pensamiento central de la unidad amorosa del universo. «Labios» se podría relacionar con la palabra amor, con ella un aire de sensualidad inunda toda la estrofa.Fijémonos que en los versos segundo, tercero y cuarto que es donde apreciamos este símbolo, después de estas palabras siempre aparece un complemento relacionado con la naturaleza

«labios azules en la madrugada»

«labios saliendo de la noche dura»

Con ellos se ejemplifica lo que hemos venido diciendo, el hombre puede llegar a esta unión a través del amor porque es una de las cosas que poseen todas las cosas, por ellos en todo el poema irá relacionando cosas humanas relacionadas con el amor y cosas de la naturaleza, para manifestar esa fusión. Es importante apreciar las palabras con las que acompaña a los labios, pues entre ellas forman un contraste «madrugada/noche», «dura/partidos». El amor se encuentra en todas las cosas, y el contraste entre palabras opuestas acompañando a la misma palabra señala lo anteriormente dicho.

Vamos a volver un poco hacia adelante para poder explicar la importancia de los adjetivos, uno situado en el verso segundo y otro en el tercero, «labios azules» y «noche dura». Es sabido por todos que uno de los términos más utilizados por el surrealismo es «azul». Las connotaciones que acarrea dicha palabra son en esta época positivas, de perfección, la que posee el amor. Con dura el poeta quiere dar al mundo un aspecto de ligamento y de compacto, la sensación de que todo se encuentra fundido. Ello es un doble significado de esta palabra, donde aparentemente se contrapone con lo anteriormente dicho, ya que, cuando en el tercer verso aparece «partidos» el significado de la primera conclusión parece equivocado; sin embargo debemos fijarnos en las palabras que siguen a este verso «labios partidos, sangre , sangre )dónde?». Mediante esta pregunta retórica deducimos que el significado de «partidos» no tiene nada que ver con ruptura, sino que comparando los dos adjetivos, con «dura» el autor nos expresa esa fusión que existe en cada ser, pero con «partidos» señala que estos no se encuentran unidos materialmente, sino dentro de una armonía.

En estos cuatro últimos versos de la primera estrofa el autor podría haber puesto el verbo ser, pero a preferido eludirlo por lo antes comentado.

Ya en la segunda estrofa, en el verso sexto, apreciamos una comparación, en la que compara a las personas que se quieren con flores de la naturaleza, «se querían como las flores». En todo el poema para realzar de nuevo la fusión del hombre con el mundo, este mundo que se encuentra ligado todo entre sí, esto es tanto que se funden incluso las flores con los minerales o seres de otro tipo, como se aprecia en este y en el verso siguiente:

«se querían como las flores a las espinas hondas»,

«a esa amorosa gema del amarillo nuevo».

Un ejemplo de que todo está fundido con todo, es una metáfora que se encuentra dentro de otra: en este último verso «amorosa gema de amarillo nuevo», donde «amarillo» es el término imaginario de «sol». Mediante esa doble metaforización el autor señala la gran fusión entre todos los elementos, la gran fusión entre los elementos, la gran relación entre todos. En los versos siguientes, el octavo y noveno, la metáfora existente entre ellos es claramente perceptible:

«los rostros giran melancólicamente,

«giralunas que brillan recibiendo aquel beso».

El término real es «rostro» y el imaginario «giralunas». Mediante esta metáfora intenta fundir al hombre dentro del mundo y cree que es posible a través del amor, ya que mediante esta metáfora señala el parecido entre el hombre y la naturaleza. Todas estas metáforas que irán apareciendo sirven para darle un tono subjetivo al poema, amoroso y triste a la vez, porque a pesar de este amor al hombre no consigue esta fusión.

Un contraste entre el verso décimo y décimo octavo, señala una aclaración antes comentada:

«se querían de noche»,»se querían de día».

En pocas palabras, el amor existe en todas partes. también podemos observar la relación de este mismo verso entre el sujeto, el adjetivo, el verbo y el complemento, «los perros hondos laten bajo la tierra». Ninguno de ellos tiene concordancia lógica, los «perros» no pueden ser «hondos», ni «latir» bajo la «tierra».

En cambio si lo miramos bajo el pensamiento del autor, sobre la teoría de que todo está fundido en todo, «el perro» está muy relacionado con la tierra y todos los seres que habitan en ella.Lo mismo ocurre con el verso siguiente :

«…los valles se estiran,

como lomos arcaicos…»

Vamos a aprovechar esta estrofa para hacer un comentario de tipo general que en ésta se aprecia de manera especial: es la gran complejidad de las frases. El autor no solamente utiliza un sujeto con sus complementos y un verbo con los suyos, sino que además, introduce frases relativas, comparaciones, todo ello para dar una sensación de grandiosidad, de toda la complejidad de nuestro mundo, en el que cosas aparentemente contradictorias tienen mucha relación y que se encuentran muy relacionadas, incluso fundidas entre ellas. Es como las frases, van juntando cosas aparentemente diferentes pero todas ellas se encuentran dentro de una oración y teniendo algo en común. Un simple ejemplo es el apreciado entre los versos:

«…los valles se estiran,

como lomos arcaicos que se sienten repasados…»

Un sentimiento de sensibilidad, melancolía aparece con el asíndeton del verso décimo tercero. Esta melancolía que se siente por no poder disfrutar del mundo, de la fusión con todos los seres «caricia, seda, mano, luna que llega y toca»,ahora que estamos hablando de comas y, aunque no sea un recurso, apreciamos que en todos los finales de los versos aparece uno de estos signos que hace que no se produzca encabalgamiento, sino esticomitia. Este primer recurso señala siempre una ruptura y el poema trata sobre todo lo contrario, de la fusión de los seres dentro de un «todo». Tanto las comas, como las conjunciones, como las frases de relativo, señalan esta unión.

Tal como hemos dicho, las cosas de la naturaleza son aparentemente diferentes pero están todas muy relacionadas, en el fondo son iguales, al igual que las palabras que forman paralelismo, a simple vista pueden ser frases incluso contradictorias, pero de fondo son iguales. Lo mismo ocurre con las frases de los versos décimo cuarto, vigésimo segundo y décimo, pues en ellos se repite un verbo, una preposición y un nombre:

«…Se querían de amor…»

«…Se querían de día…»

«…Se querían de noche…»

No volveremos a comentar lo que tantas veces hemos dicho y que con la aclaración del principio es fácilmente reconocible.

En esta cuarta estrofa aparecen varias palabras que han sido utilizadas anteriormente «madrugada», «duras», «noche». Mediante ellas el autor señala el ritmo del poema, y al producirse una reiteración por todo el poema ésta da un tono moroso, tranquilo y de melancolía sobre todo. Existe también un poco de tristeza ante el no poder fundirnos con el mundo.

Apreciamos una gran reiteración de la palabra «dura» en toda la cuarta estrofa:

«…Entre las duras piedras…»

«…Duras como los cuerpos…»

«…Duras como los besos…»

Al igual que al principio estas reiteraciones de dicha palabra, señalan tranquilidad, morosidad, y sobre todo esa «dureza», conexión, unión entre todos los elementos basándose en el amor. Dos adjetivos vuelven a manifestar esta fusión entre todos los seres del mundo, unos se sitúa en el veso décimo quinto y otro en el siguiente:

«…Duras piedras cerradas…»

«…cuerpos helados…»

Ambos denotan coherencia, unión entre los seres, y no de manera negativa, sino siempre representando fusión amorosa.

Hemos de decir que en los dos últimos versos de esta estrofa se forma una comparación que simboliza lo mismo;»duras como los cuerpos helados», «duras como los besos de diente a diente sólo».

El significado de estas ??ltimas palabras referidas a «los besos

de diente a diente sólo»,representan los mejores besos, sin nada por medio que pueda estorbar.

Tanto en los versos décimo octavo, décimo noveno, como vigésimo, se elude el verbo ser:

«…Se querían de día, playa que va creciendo,

ondas que por los pies acarician los muslos,

cuerpos que se levantan de la tierra…»

Una gran sensualidad se distingue en estos versos, toda ella señalada por los símbolos. No es muy racional el término real de ellas, pero el que más posibilidades tiene es el «amor». Mediante estos tipos de metáforas, el autor intentará llevarnos a un mundo subjetivo y maravilloso, al que sólo podemos acceder a través del amor, este amor que se puede apreciar en la naturaleza, tal como expresan las comparaciones con seres naturales. El pensamiento central del autor es el de la unidad amorosa del universo.

Otro ejemplo de sensualidad es el final del verso vigésimo «…flotando…» Aunque los puntos suspensivos no parezcan ser un aparato importante, su función a la hora de leer el poema. da un cierto aire tranquilo, moroso, sensual, e incluso melancólico. Volvemos en el verso vigésimo primero a señalar otro paralelismo, en el que se aprecia aún más que en el otro, el cómo dos cosas que pueden ser completamente diferentes están fundidas en el todo, teniendo como base el amor. «…sobre el mar, bajo el cielo. Quizás no tenga nada que ver, pero es interesante fijarse que el «azul», aunque sea implícitamente aparece.

Si nos fijamos en las connotaciones de la «playa», las «hondas», «flotando», «mar», «cielo» todas ellas nos pueden señalar una misma cosa, el color azul, signo como hemos comentado, de perfección, de único.

Seguimos observando gran carencia del verbo ser en toda la sexta estrofa. Aparecen unos adjetivos humanos acompañando a un ser natural en el verso segundo,«…mar altísimo y joven…»

Todo ello además de señalar el intento de fusión entre el hombre y la naturaleza, también manifiestan la perfección de la naturaleza, ya que mediante un superlativo se comparan cosas que son mejores. Estos dos adjetivos si nos fijamos lo que pueden significar en nuestra vida real, tienen una cualificación positiva y que a todo el mundo agradaría poseer. Lo mismo expresa la siguiente frase, en este mismo verso vigésimo tercero en «…Intimidad extensa,» o el del vigésimo cuarto en «…Horizontes remotos». Todos ellos dan signo de perfección, de grandeza, lo mejor que se puede encontrar uno es este mundo que describe el autor. Estas tres frases forman símbolos en el verso vigésimo cuarto «…Soledad de lo vivo,» aunque lo más interesante en describir de él es la paradoja que forma. Otro recurso de estos aparece en el verso siguiente, «ligados como cuerpos en soledad cantando».
Parece irracional la descripción del autor, y en realidad lo es. Lo que intenta a través de ella es eludirnos aaa un mundo subconsciente, mejor que el que estamos viviendo, y en el que todo se encuentra fusionado, y con el amor siempre al lado. Esta paradoja, que une palabras contradictorias, sirve, tal como hemos afirmado anteriormente, para obtener y comprender el cómo el mundo se encuentra unido. Es extraño el uso del hipérbaton en este poema, sin embargo Aleixandre utiliza uno al final del verso vigésimo quinto, que aunque no está del todo incorrectamente escrito, si que suena un poco raro, ya que con ello da importancia al participio del final «cuerpos en soledad cantando». Esta última palabra tiene connotaciones muy positivas, al contrario que «soledad», he aquí el porque le interesa más al autor situarlo en este lugar.

Otra elisión del verbo ser es representada al principio del verso vigésimo sexto «amando». Al aparecer sola esta palabra expresa con más fuerza e importancia y significado a todos los seres de la naturaleza. Da un tono subjetivo y amoroso. Se distinguen dos comparaciones que forman entre ellas, además un paralelismo entre los versos vigésimo sexto y vigésimo séptimo. En ellas la figura del hombre se simboliza con seres naturales, que realizan su misma acción, «Se querían como la luna lúcida,como ese mar redondo». Y hemos dicho anteriormente que Aleixandre cree como en fusión del hombre con la naturaleza la muerte o el amor.

Estos adjetivos, aunque no concuerdan con la palabra a la que acompañan, denotan que este mundo está tan relacionado entre sí, que los adjetivos que le sirve a uno también los puede utilizar otro. Intenta sobre todo, indicar que, por ejemplo es tanta su compenetración, que cuando un sufre, el otro también, o cuando unos están alegres, los demás igual, por lo tanto si uno es alto, el otro también lo puede ser. Es una expresión de armonía total. Siguiendo con la última comparación aparece un ejemplo muy claro del intento de fusión del hombre y el mundo «ese mar redondo que se aplica a ese rostro». Todo ello denota un sentimiento de expansión, hermosura, perfección, y en resumidas cuentas amor, con mucha sensualidad.

En el verso vigésimo octavo, además de producirse una elipsis del verbo, se distingue también una metáfora en la que «eclipse» y «mejilla» forman los términos reales y el «rostro» del verso anterior el real:

«…a ese rostro,

dulce eclipse de agua, mejilla oscurecida…»

Es uno de los fragmentos más sensuales de todo el poema, quizás porque se va acercando a ese mundo de fusión, donde el amor lo une todo. Fijémonos en que aparecen las metáforas y los adjetivos que ayudan mucho a esto. El último verso de la séptima estrofa, el vigésimo noveno, es una paradoja en todos sus sentidos, une ideas muy contradictorias y prácticamente imposibles o increibles; «…los peces rojos van y vienen sin música.» Como tantas veces hemos manifestado, todo ello señala aún más la idea de fusión, donde el rojo» es fiel adjetivo del amor.

Atraemos la atención sobre la larga enumeración caótica de la estrofa final, expresión perfect de esa fusión de amor y mundo. Ese inquieto dinamismo es indudable que lo producen las series de sustantivos. Este segundo verso está formado no por sustantivos sino por adjetivos, los cuales tienen la peculiaridad

de acelerar la expresión más que a demorarla, al igual que los nombres.Expresaremos la peculiaridad de los nombres en este fragmento más adelante, ahora lo que si comparamos es la correlación que se forma entre ellos con todo el poema, exaltando la fusión del amor y el mundo, y cómo este último, se encuentra compenetrado entre todos los seres que lo componen. Las palabras más importantes de todo el poema, podríamos decir que son las últimas «Se querían, sabedlo.» Todo el poema ha sido una sucesión de descripciones, que nos iban acercando a la fusión del hombre y la naturaleza, pero la aparición de este verbo hace suponer que ésta nunca llegó a suceder, y por ello otro verbo en imperativo le acompaña, señalando sobre todo irritación por no haberlo conseguido, es un verbo muy enfático.

Haremos como final una observación general de todo el poema. Uno de los hechos más importantes de todo el poema es el tiempo verbal «se querían». Al igual que él, todos los tiempos importantes de los verbos se encuentran en pretérito imperfecto «sufrían». Es importante señalar que mediante este tipo de tiempo verbal el narrador expresa que la acción que existía en el pasado también la encontramos en el presente, por lo tanto, con ello señalamos que esa fusión que busca el hombre con la naturaleza no la ha podido encontrar todavía. Para explicarlo de otra manera, decir que si el verbo fuese «se quisieron» este señalaría que buscaban esta fusión, pero que ahora en el presente ya la poseen. El amor que aquí aparece es un amor trágico. Hay sin embargo varios verbos en otra forma personal; son los claros ejemplos de los versos del octavo al décimo tercero, el décimo noveno, el vigésimo, vigésimo séptimo y vigésimo noveno:

«… los rostros giran melancólicamente,

giralunas que brillan recibiendo aquel beso.

Se querían de noche, cuando los perros hondos

laten bajo la tierra y los valles se estiran

como lomos arcaicos que se sienten repasados:

caricia, seda, mano, luna que llega y toca…»

«…ondas que por los pies acarician los muslos,

cuerpos que se levantan de la tierra y flotando…»

«como ese mar redondo que se aplica a ese rostro…»

«donde los peces rojos van y vienen sin música…»

Debemos fijarnos en que todos estos verbos forman parte de oraciones subordinadas, y que estos no aportan al poema nuevos conceptos: sólo modifican o limitan la acción del verbo principal.Por lo tanto en esta primera parte del poema que se extiende desde el verso primero hasta el vigésimo noveno el autor intenta dar un movimiento tranquilo al poema, incluso melancólico y triste, porque el hombre que intenta llegar a su fusión con el mundo, mientras no lo consiga no podrá ser del todo feliz, en cambio, y volviendo a explicar un poco mejor lo anterior, cuando se produce esa fusión de amor y mundo, todo es más movido, alegre, expresivo.

En la mayor parte de los casos la acumulación de nombres denota un periodo de velocidad, sin embargo aquí tienen otro significado. Por muchos nombres diferentes que puedan existir en el poema, todos sellos siempre se refieren a la misma cosa; o al amor, o a la naturaleza. Lo que hace el autor es que está repitiendo el mismo concepto bajo una serie de imágenes, por lo tanto es como si estuviera repitiendo siempre la misma palabra, y esto es lo que produce un detenimiento y lentitud. Los adjetivos que acompañan a estos nombres también dan este signo de morosidad. Una excepci??n, son los que se encuentran al final del verso, pero debemos tener en cuenta la proximidad entre ellos que ayudan verdaderamente a este movimiento.

6.-CONCLUSION.

Aunque no siempre he tenido la seguridad de entender cada parte del texto, me ha parecido un fantástico poema de amor que te deja una sensación imborrable.

Comentario hecho por un alumno de 17 años – Nivel Bachillerato/Selectividad

6 comentarios en «Comentario de SE QUERÍAN de Vicente Aleixandre»

  1. Madre mía, ¿cómo va a hacer esto un alumno de segundo de bachillerato? jajajaja, yo estoy en segundo de bachillerato también, pero es que esto no es normal, qué pedazo de comentario. Muchas gracias =)

  2. pues la verdad, es que yo tb estoy cursando 2º de batx, y este comentario está muy muy muy bien !!

    Me has ayudado muchisimo

    gracias :p

  3. increible! no hay palabras para definir este comentario, quien haya hecho este analisis del poema en segundo de bachillerato es que es un genio!
    felicidades por tu gran trabajo.

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