A LA INMENSA MAYORÍA , Blas de Otero

Aquí tenéis, en canto y alma, al hombre 11A (-o-e)
aquel que amó, vivió, murió por dentro 11B (-e-o)
y un buen día bajó a la calle: entonces 11A
comprendió: y rompió todos su versos. 11B

5- Así es, así fue. Salió una noche 11A
echando espuma por los ojos, ebrio 11B
de amor, huyendo sin saber adónde: 11A
a donde el aire no apestase a muerto. 11B

Tiendas de paz, brizados pabellones, 11A
10- eran sus brazos, como llama al viento; 11B
olas de sangre contra el pecho, enormes 11A
olas de odio, ved, por todo el cuerpo. 11B

¡Aquí! ¡Llegad! ¡Ay! Ángeles atroces 11A
en vuelo horizontal cruzan el cielo; 11B
15- horribles peces de metal recorren 11A
las espaldas del mar, de puerto a puerto. 11B

Yo doy todos mis versos por un hombre 11A
en paz. Aquí tenéis, en carne y hueso, 11B
mi última voluntad. Bilbao, a once 11A
20- de abril, cincuenta y uno.
—————————–Blas de Otero 11B

LOCALIZACIÓN

Blas de Otero es un poeta español nacido en Bilbao en 1916 y fallecido en 1979 en Madrid. Suele ser considerado uno de los mejores poetas de la posguerra española.
Su obra poética se divide en tres partes:
-En la primera se refleja su angustia personal con obras como Ángel fieramente humano (1950) y Redoble de conciencia (1951).
-En la segunda parte y pasa a la denuncia social, a la llamada “poesía social” con su obra Pido la paz y la palabra (1955. Ancia (1958), poemario formado a partir de poemas de Ángel fieramente humano y Redoble de conciencia reelaborados y con la inclusión de algún poema no incluido en ellos. De hecho, el título, Ancia , toma la primera sílaba del primer libro y la última del segundo. Otros libros de esta etapa son En castellano (1960) y Que trata de España (1964)
-En su tercera etapa ofrece un perfil más heterogéneo y, por un lado, se dedica a recoger poemas anteriores en diversas antologías, en ocasiones reelaborándolos y, por otro, parece buscar nuevos caminos expresivos, sin olvidar de todo el compromiso social, pero volviendo a una poesía más subjetiva de reflexión sobre la vida y usando formas expresivas más alejadas del lenguaje coloquial que tanto uso en su etapa de poesía social y cercano a veces a las vanguardias. Son obras de esta última época:Mientras, 1970. Historias fingidas y verdaderas, País, 1971 y Poesía con nombres, 1977.
El poema que se va comentar es muy representativo de una de las etapas de su poesía, la primera, de angustia personal, pues en él reflejan sus sentimientos y pensamientos íntimos. Aunque precisamente correspondería a la serie de poemas que en el libro ángel fieramente humano anuncian ya las crisis que abre paso a su segunda etapa en la que abandona los temas existenciales y se dedica a la poesía social, en un camino que va de “yo” al “nosotros”.

MÉTRICA

Este poema consta de veinte versos agrupados en cinco estrofas de cuatro versos cada uno. Se trata de cinco serventesios, ya que los versos son todos endecasílabos, formados por once sílabas (por lo tanto, de arte mayor) y la rima es alterna: ABAB… Esta rima es además asonante y está formada sólo por el grupo de problemas-o,-e (rima A) y el formado por los alemanes-,-o (rima B).
Hay que tener en cuenta a la hora del cómputo silábico en el último verso, aun que está escrito separado en dos líneas, porque la firma o reseña del autor, su nombre está separado, forma parte de este último verso y también debe ser contado como un endecasílabo.
Se producen varias rupturas de sirremas, es decir, encabalgamientos a lo largo del poema. Éstos son suaves y suceden entre los versos primero y segundo, tercero y cuarto, sexto y séptimo, decimoprimero decimosegundo, decimoquinto y decimosexto, décimoséptimo y décimoctavo, y décimonoveno y vigésimo.
En el resto de versos es bien clara la esticomitia, ya que en casi todos ellos hay un signo de puntuación al final, como por ejemplo en el verso séptimo, en el que los dos puntos nos indican que la pausa gramatical coincide con la pausa versal, así que no hay ninguna ruptura del sistema en el mencionado verso octavo

ARGUMENTO

Este poema trata sobre la vida del propio autor, ligada a la poesía, y nos muestra lo complicada que ésta puede ser si realmente se quieren expresar unos sentimientos y emociones íntimas para que puedan llegar al corazón de las personas que la ley. Al escribir este poema, su autor cuenta las dificultades que él tuvo para darse cuenta de que no sólo hay que hablar de uno mismo, y de que, aunque la poesía se base en expresar los propios sentimientos, puede ser que estos afecten también a otras personas y que nos ayuden a comprenderlos.

Ver el estudio del tema, la estrucutura y el análisis de la forma en A la inmensa mayoría (2)

.

ESTRUCTURA MÉTRICA

Las coplas se extienden a lo largo de cuarenta unidades estróficas denominadas coplas de pie quebrado y compuestas cada una de ellas por dos sextillas. Queda, pues,tejida cada estrofa por doce versos
Las características métricas de las que participan todas las estrofas son la alternancia de dos versos octosílabos y uno tetrasílabo. Aunque,en rigor el mencionado tetrasílabo suele convertirse en un pentasílabo.
Como en los siguientes casos :
III :”…qu’es el morir…”
“…e consumir…”

XXVII:”…e batallar…”
‘”…e trabajar…”

XXXI”…en jouventud…”
“…en senectud…”


XXXV:”…no verdadera…”
“…pereçedera…”

En algunos casos, la mayoría, estas aparentes irregularidades lo son sólo desde la perspectiva de la métrica moderna. Sí, porque en la métrica medieval y en concreto en la ejecución de este tipo de estrofa, la copla de pie quebrado, el primer verso de un tetrasílabo podría considerarse unido a la última sílaba del verso anterior si éste acababa en una sílaba con final vocálico.
Otras veces, parece que también se tolera unir la última sílaba del verso del tetrasílabo, siempre que acabara en una sílaba con final vocálico, al verso siguiente si éste comenzaba por una vocal.
En algún caso sin embargo, como en el que hemos citado de la estrofa XXXV, el verso es pentasílabo y, por tanto, irregular, sin que pueda aplicarse ningún tipo de licencia poética que lo convierta en tetrasílabo.

Señalemos cómo los versos irregulares suelen aparecer no aislados sino de dos en dos y subrayemos que guardan con frecuencia una estrecha relación en cuanto al significado, dentro de las estrofas que los albergan.
Así, por ejemplo, podemos observar en diversas ocasiones una relación antitética( “juventud-senectud”,ni verdadera”-”perecedera”; de proximidad conceptual( ” e batallar”-”e trabajar”,”qu’es el morir”-”e consumir”),pero, en cualquier caso, significativa y nos induce a pensar que el autor no dejó de la mano de Dios los versos pentasílabos sino que aprovechó esta sutil variación del ritmo de cantidad en las estrofas con intencionalidad significativa.
Fijémonos en que los pentasílabos por su disonancia con la armonía del conjunto atraen especialmente nuestra atención. Podríamos decir, incluso, que forman una suerte de contraste en relación con el resto de versos si son tetrasílabos (aparte de la oposición que mantienen los tetrasílabos en sí con los octosílabos.
)Unas veces (juventud-senectud)la presencia de pentasílabos remarca el contraste y ,cuando los versos pentasílabos no están opuestos conceptualmente entre sí, lo están con respecto a otros elementos de sus estrofa. Con frecuencia realizan este contraste con los otros dos versos tetrasílabos de la misma estrofa que suelen encerrar conceptos distintos a los de aquellos. Así, por ejemplo:

III “… qu’es el morir…”
…e consumir…”

se oponen a :

“…e más chicos…”
“…e los ricos…”

La Muerte y la consumición niegan a los términos “rico” y “chico’ Son incompatibles con ellos dado que la Muerte no hace distinciones de ningún tipo y, en consecuencia, cualquier diferencia artificial entre los hombres creada por ellos mismos carece de fundamento.
Resumamos afirmando que el autor cuida celosamente la medida de los octosílabos pero se reserva la posibilidad de permitirse cierta libertad en el metro de los versos tercero,sexto,noveno y décimo segundo de cada estrofa; es decir, los tetrasílabos, y aprovecha la licencia de chica de su época para “alargarlos” y de este modo asignarles un papel especial desde el punto de vista significativo.
Salvada esta peculiaridad, todos los versos se acogen a las exigencias del arte menor y a las pautas de la llamada doble sextilla, copla de pie quebrado o, en honor a nuestro autor, copla manriqueña.

La rima, en cambio discurre por la composición prácticamente des- provista de impurezas. Se sujeta en todo momento a unas condiciones fijas:la consonancia
La estructura de las rima, a lo largo de las Coplas es idéntica en todas las estrofas estrofas y en todas las sextillas.
Si tomamos el conjunto de cada doble sextilla, vemos que riman de esta forma:


8a-8b-4/5c-8a-8b-4/5c 8d-8e-4/5f-8d-8e-4/5f.


Del mismo modo que cambia la rima de una sentina a otra,lo hace de una estrofa para otra sin que se observe ningún tipo de disposición significativa por parte del poeta, sino, simplemente, un orden aleatorio que va dando variedad a la musicalidad. No obstante, podemos hacer algunas observaciones.
La rima cambia para abordar un tema distinto o-mucho más exacto en numerosas ocasiones- para acometer un matiz o un aspecto antes no tratado de un tema ya barajado. En este aspecto el desacuerdo,en cuanto a rima,apreciable entre las dos sextillas de cada copla indica igualmente una cierta variación o incidencia temática.
La rima, como hemos visto, es, en definitiva consonante.Observemos que el empleo de este tipo de rima confiere a la creación una musicalidad rotunda, severa que se acomoda perfectamente a la solemnidad de los temas y del tratamiento que se les ha dado. Aunque también es cierto que el lenguaje de este escrito es exponente de una época en la que aún se desconocía los poemas de rima libre o inexistente, como ignoraban el metro libre, y evidentemente en la elección de este tipo de rima actuó al sobre el autor motivos de tradición literaria. No obstante, ello no priva del elogio al empleo que ha hecho el autor de a este recurso.
Consignemos el acierto del,” autor al aplicar la copla de pie quebrado a una composición elegíaca vadeando de este modo la pesadez retórica del verso de arte mayor utilizado tradicionalmente en este tipo de composiciones. El cambio de un metro a otro ha sido fundamental,d ado que el ritmo ha adquirido una mayor fluidez en beneficio de las cuestiones planteadas.
El ritmo de intensidad o acentual al presenta algunas variantes. El acento inicial se sitúa lo mismo en la primera que en la segunda sílaba :
I :”Recuerde el alma dormida…”
“…Cómo a nuestro parescer
Otro tanto acontece, como hemos señalado,con el acento final de cada verso, el acento estrófico. Acostumbra a ser llana la palabra final,pero en numerosas ocasiones nos encontramos con rimas agudas que prestan una especialidad musicalidad al verso. Ritmo trocaico por lo demás en toda la composición.
Un cambio en la rima implica hasta cierto punto un cambio en el ritmo, entanto que los sonidos pronunciados al final del verso-lugar clave-sin los que quedad más marcadosren nuestro oído y los que en mayor medida inciden sobre la musicalidad.
Versos octosílabos,tetrasílabos, pentasílabos; y cambio de rima en sextillas y estrofas… es evidente que las coplas presentan una gran variedad formal.

Comentario de las coplas de Manrique (1) 3

Análisis literario completo de las 40 Coplas a la muerte de su padre de Jorge Manrique
Comentario hecho por un alumno de 17 años (3º de BUP) -Nivel  Primero de Bachillerato

Distribución del trabajo :

1.-Tema
2.-Estructura :
-Subtemas y su distribución.
-Estructura de la Métrica, Rima, Ritmo.
-Estructuras y rasgos sintácticos.
3.-Análisis formal de la obra completa (las cuarenta coplas).
4.-Conclusión :
-Localizativa.
-Valorativa.

PARTE PRIMERA DEL ANÁLISIS: TEMA Y ESTRUCTURA TEMÁTICA
1.-TEMA DE LAS COPLAS A LA MUERTE DE SU PADRE DE JORGE MANRIQUE


EL TEMA general de la obra que provoca este estudio podríamos concretarlo en la consideración del carácter coyuntural de la existencia humana.
A través de su versos el poeta nos muestra la inferioridad de la vida terrena frente a la inmortal y nos persuade de que aquella no es más que un camino para ésta.

ESTRUCTURA TEMÁTICA DE LAS COPLAS DE MANRIQUE

PRIMERA PARTE. Moralidad o reflexión moral.


Abarca desde el comienzo de la obra hasta la estrofa veinticuatro inclusive.

Se distinguen dos parcelas claramente diferenciadas.

La primera entre las estrofas uno y trece ambas inclusive. Se destina a la reflexión moral propiamente dicha, en tanto que la segunda(estrofas catorce a veinticuatro) nos ofrece ejemplos concretos que complementan la exposición inicial.


La distribución estructural de los subtemas en estas veinticuatro coplas de la primera parte sería así:


-Estrofas primera, segunda y tercera. Pórtico de las coplas (anuncio de todo lo demás). Introducción a la temática. Se da la oposición vida-muerte : fugacidad de la vida, igualación de todos ante la muerte.
-Estrofa cuarta. Realiza las funciones de enlace entre la introducción y el resto de la obra. Tiene en cuenta la tradición literaria de la elegía (invocación) género al que pertenece la presente pieza.Antes se invocaba a los dioses(clásicos).El poeta usa la invocación para rechazarlos e invoca a Jesucristo(sugerido como “Él”).
-Estrofas cinco a trece.
Cinco-seis. Valoración del mundo, menosprecio del mundo(lo que vale o no vale).Valor del mundo desde el punto de vista cristiano
Siete. Nos presenta o sugiere temas como el Tiempo, la Fortuna y la Muerte. Constituye el punto de partida del desarrollo posterior de los citados temas en las estrofas siguientes (desde la octava hasta la décimo tercera:
Estrofa ocho. Se trata el Tiempo
Estrofa nueve y diez. La Fortuna
Estrofas once y doce .La Muerte
Estrofa trece .Exhortación al público. Nueva lección moral
-Estrofas catorce a veinticuatro. Los ejemplos utilizan una técnica de sugerencia : muchos ejemplos sólo están sugeridos. Era tradición en este género hacer gala de la erudición y se insistía en el uso de nombres antiguos de dioses, reyes …Nuestro poeta evita incurrir en erudición inicialmente, pero posteriormente acudirá a ella en dos estrofas poco ágiles: veintiséis y veintisiete.
Estrofa catorce. Introducción. Aparece de nuevo la Muerte como elemento igualador.
Estrofa quince. Actúa del enlace. Aquí Manrique deja de lado la estructura tradicional la elegía aunque alude a la tradición elegíaca.Técnica de acercamiento espacio-temporal.
Estrofas dieciséis-veintidós.Ejemplos.
Estrofas veintitrés-veinticuatro. Poderes de la Muerte.Enlace con la segunda parte. Desempeñan el papel de elementos de elnace entre la Muerte y el Maestre.


SEGUNDA PARTE.
Estrofas veinticinco a cuarenta : el Maestre. En esta parte se ha personificado la Muerte y se convierte en la interlocutora.
Se distinguen dos subapartados :
Primero: Alabanza.
Se subdivide a su vez en dos :
a/ Estrofas veinticinco a veintiocho(Alabanza general). El Maestre es un ejemplo más pero que le interesa más en concreto.
b/Estrofas veintinueve a treinta y dos. La alabanza se realiza ahora a través de los hechos del maestre.

Segundo.Eetrofas treinta y tres a cuarenta. El caballero y la Muerte.
- Estrofa treinta y tres.Introducción
-Estrofa treinta y cuatro a treinta y siete. Habla la Muerte.
- Estrofa treinta y ocho. Habla el Maestre a la Muerte.
-Estrofa treinta y nueve. Habla el Maestre a Jesucristo
-Estrofa cuarenta. Final.

Comentario de las coplas de Manrique (2) 3

Umbrío por la pena, casi bruno,
porque la pena tizna cuando estalla,
donde yo no me hallo no se halla
hombre más apenado que ninguno.

Sobre la pena duermo solo y uno,
pena es mi paz y pena mi batalla,
perro que ni me deja ni se calla,
siempre a su dueño fiel, pero importuno.

Cardos y penas llevo por corona,
cardos y penas siembran sus leopardos
y no me dejan bueno hueso alguno.

No podrá con la pena mi persona
rodeada de penas y cardos:
¡cuánto penar para morirse uno!

Miguel Hernández El rayo que no cesa

MÉTRICA

El poema es un soneto con las características propias del género, 14 versos agrupados en dos cuartetos y dos tercetos, todos ellos endecasílabos. Sin embargo la rims ofrece una peculiaridad con respecto a la rima clásica, pues el último verso de cada terceto repite la rima a que también aparece en el primer y último verso de los dos cuartetos. De esta forma, el último verso de cada una de las cuatro estrofas tiene la misma rima.
Se trata de una pequeña variante con respecto al soneto clásico. El esquema métrico y de la rima, por tanto, es el siguiente:

11A bruno
11B estalla
11B halla
11A ninguno

11A uno
11B batalla
11B calla
11A importuno

11C corona
11D leopardos
11A alguno

11C persona
11D cardos
11A uno

ANÁLISIS DE LA FORMA

“Umbrío por la pena, casi bruno…”

El poema comienza con tonos oscuros. Ya de entrada el poeta crea un ambiente sombrío, sin tintes alegres o positivos. Dos adjetivos contribuyen de modo decisivo a crear esa impresión: “umbrio” y “bruno”. Lo más significativo de ambos es su inhabitualidad. Son ciertamente vocablos no muy usuales que descubren el autor una preocupación estética especial.
El sustantivo “pena”redondea el efecto de este primer verso. Es más, los dos adjetivos están subordinados a este sustantivo. Contribuyen a que la presencia del sustantivo tenga más peso connotativo y marque con el signo del dolor el poema ya desde el comienzo.

“Por qué la pena tizna cuando estalla”

En este segundo verso del poeta aclara la asociación metafórica que ha hecho desde su interior entre pena y oscuridad. La violencia del verbo “estalla” nos indica otra pauta que va a caracterizar todo el poema, una expresividad muy vehemente.

“donde yo no me hallo no se haya
hombre más apenado que ninguno…”

En estos versos que el poeta lleva a cabo una última hipérbole en este cuarteto al establecer ante el lector las dimensiones de su pena.Unas cuantas cosas debemos resaltar de estos dos versos. Una de ellas es la sinuosa musicalidad del primero, conseguidas fundamentalmente con esas dos sinalefas:

“donde yo no me_hallo no se_halla”

El efecto es redondeado por la debilidad de las “ll” y la afinidad del sonido “y” de “yo”.
Otros aspectos destacables de estos dos versos es la ordenación sintáctica de los mismos. No se trata, en absoluto, de estructuras sintácticas habituales. No ya sólo en el lenguaje hablado con la prosa ordinaria; incluso en una poesía del siglo XX sorprende esa tortuosa moderación de la frase.
Retóricamente, estamos ante una presentación construida sobre dos formas diferentes del verbo hallar y los dos versos, en conjunto forman una perífrasis que quizá podríamos catalogar como lítote, pues, en definitiva se trata de afirmar algo (que es el hombre más desgraciado del mundo), negando su contrario (donde no está él no está el hombre más triste del mundo).
Con respecto a estos dos versos, en definitiva, podríamos concluir que hay en ellos cierta audacia formal (aunque quizá el resultado no esté especialmente logrado desde el punto de vista de su efectividad poética) y tal vez cierto eco clásico, del lenguaje del siglo de oro, quizás de la sintaxis de poemas como los de Quevedo, poeta que tanto influyó en el Miguel Hernández de sus comienzos.

La siguiente estrofa se reduce toda ella prácticamente a una nueva ponderación del suplicio del poeta. Figura en ella una comparación especialmente llamativa: la pena del poeta es como un perro fiel. A simple vista, no termina de concordar el dolor de una pena con las connotaciones afectivas que se suelen atribuir a un perro fiel (la fidelidad misma, en principio, es un valor positivo).
Éste es el indicio más claro de que el dolor del poeta está provocado por un deseo cuya satisfacción sería agradable, por un sentimiento que si se realizara le haría feliz. Como la proyección de ese sentimiento está frustrada, insatisfecha, el resultado es la pena de la que habla el poeta durante todo este soneto.
Intuimos, claro está, que el motivo último del sufrimiento del que se nos habla del poema es el amor. La naturaleza de la temática del libro de Miguel Hernández al que pertenece este poema apoya esta conclusión.

“… sobre la pena duermo solo y uno,
pena es mi paz y pena mi batalla,
perro que mí me deja ni se calla,
siempre a su dueño fiel, pero importuno…”

La otra alusión clave presente en este cuarteto para esclarecer el sentido último del soneto es, sin duda, la que hallamos en el primer verso: “duermo solo y uno“. La soledad es el auténtico origen de su dolor, y que el poeta hable precisamente de “dormir solo” nos lleva a relacionar esa soledad con el incumplimiento del amor.

En el primer terceto, el discurso del poeta cambio de tono, aunque, en lo fundamental no observamos nada esencialmente nuevo.la intención significativa es la misma que la estrofa anterior. Pero, en esta ocasión, otra clase de figuras formulan los términos del dolor delyo poético_

“… Carlos y penas llegó por corona,
Cardoso y penas siembran sus leopardos
y no me dejan bueno hueso alguno…”

Adviértase la violencia de este terceto , especialmente de los dos últimos versos, con esa personificación de las penas que “siembran” nada menos que “leopardos” y nótese también el estado en que el poeta afirma quedar tras la acción de la pena.
La corona de cardos con la que se retrata metafóricamente yo poético, nos recuerda, inevitablemente la corona de Cristo. El poeta se presenta como un Ecce homo, una alusión, más que irreverente, quizá no muy apropiada desde el punto de vista poético. Es como si el poeta llevara la cruz de su amor, con lo que estaríamos ante el tema del destino trágico amoroso que Miguel Hernández trata frecuentemente en la poesía de su primera etapa.
Tanto “cardos” como “leopardos”son metáforas que tienen en común intentar representar el desgarramiento de su dolor.

Así llegamos al último terceto:

“… no podrá con la pena mi persona
rodeada de penas y de cardos
¡Cuanto penar para morirse uno!”

La confesión de incapacidad para soportar ese dolor parece continuar esa alusión a un Vía Crucis amoros que lo llevará, sin remedio, a la destrucción y la muerte.
en efecto, en el primer verso hay una visión fatalista de la propia existencia, condicionada por ese dolor. Tanta pena y tanto “cardo” acabarán por destruir su resistencia.
El último verso llega a una conclusión. Se trata de una exclamación no exenta de cierto tono de lamento o incluso protesta.
este modo recuerda el libro del cual ésta extraído, lo enlaza con la temática dominante en El rayo que no cesa de manera definitiva.
Pero precisamente este último verso apunta quizá a algo más. La pena es amorosa, desde luego, pero esta exclamación final, tomada de lo que podríamos llamar una expresión coloquial parece darle una dimensión más amplia al dolor, como si el sufrimiento amoroso fuera sólo una parte de un sufrimiento existencial que tampoco el amor podría acallar. Y éste vendría a ser, aproximadamente, el tema del poema.

ESTRUCUTURA

Por lo que se refiere a la estructura, , hemos ido viendo, el poema se desarrolla en tres movimientos.
La primera parte la forma la primera estrofa, cuya esencia significativa es exponer la amplitud de su dolor. Podríamos redactar el subtema como la expresión de un dolor desesperado.
La segunda parte estaría formado por el segundo cuarteto y el primer terceto, donde se analiza o se desarrolla esta idea inicial con diferentes metáforas y se subraya la constancia y el desgarramiento que produce ese dolor, al tiempo que se sugiere su origen amoroso se percibe como inevitable trágico tanto sufrimiento. Diríamos que el subtema podría ser la expresión del convencimiento de un destino trágico amoroso.
Finalmente, el último terceto sería la tercera parte de la estructura del poema, que, en principio, recapitula lo que se ha expuesto previamente, pero que se cierra con un último verso que parece ampliar el sentido, la naturaleza del sufrimiento que lo abruma.encuadra el sufrimiento amoroso en ese destino trágico último que es el carácter mortal de la existencia. Podríamos decir que el subtema sería el sufrimiento amoroso como parte o como manifestación del destino trágico del hombre.

TEMA

Puesto que, según hemos ido exponiendo, todo el poema parece cobrar un sentido más amplio en su último verso, pensamos que el núcleo significativo de todo el poema se encuentra en su tercera parte, de manera que el sistema global viene a coincidir en gran medida con el subtema de ese último apartado:la vivencia del amor como expresión del destino trágico del hombre.

CONCLUSIÓN

Tanto la métrica como el estilo y la temática de este soneto se ajustan perfectamente a la temática del libro al que pertenece y a las características de esta primera etapa de Miguel Hernandez

Sospechan de nosotros…

Sospechan de nosotros. Ha pasado
el primer autobús, y nos sorprende
en el lugar del crimen,
desatados los cuellos y las manos
a punto de morir, abandonándose.

Nos da el alto la luz,
sentimos su revólver por la espalda,
demasiado indeciso,
su temblor en nosotros, encubierto
bajo el pequeño bosque de las sábanas.

¡Corre!
¡Coge el amor y corre cuerpo adentro!
Hay un desfiladero sin leyes en los labios,
un laberinto ardiendo de salidas.
Mira tu corazón o tu cintura,
ese castillo en alto
que mis muslos coronan como un lago de niebla.

¡Corre!
Atiende sólo al viento de la piel
pasando y regresando.
y que suenen las ráfagas,
que suenen los disparos,
que las sirenas suenen a tu espalda.

Diario cómplice, 1987

LOCALIZACIÓN

Este poema pertenece al libro Diario cómplice del escritor granadino Luis García Montero, Dicho escritor está considerado como uno de los mejores poetas de la literatura actual y su obra se sitúa dentro del grupo denominado la nueva sentimentalidad”. Esta nueva sentimentalidad” parece hacer referencia a una nueva forma de sentir y expresar la poesía de un un grupo de autores contemporáneos y a su deseo de acercarla a lo “cotidiano”. Es decir, a su intento de demostrar mediante sus obras que la poesía se encuentra también en el día a día a dia, en las cosas más sencillas, más próximas a las personas normales y corrientes.
Cabe destacar el título de este libro de poemas, pues un diario es un libro donde una persona anota sus nuevas experiencias, nuevas sensaciones, y por tanto, ese diario sabe cómo es esa persona, la “conoce” y además siempre permanece callado convirtiéndose así en cómplice.
A través de este poema, veremos diversos elementos que muestran cómo Luis García Montero, de acuerdo con los autores de su grupo intenta acercar la poesía a lo cotidiano, a lo urbano, a esa llamada ‘nueva sentimentalidad”.

MÉTRICA

El poema está dividido en cuatro estrofas. Las dos primeras de cinco versos, la tercera de siete y la cuarta de seis versos. Está compuesto por una mezcla de versos de arte mayor y arte menor de siete once sílabas respectivamente, a excepción de dos versos bisílabos que forman una especie de estribillo, La silva es un tipo de composición cuyo único requisito es que los versos que la compongan sean de siete y once sílabas y no exige un número determinado de versos ni estrofas, lo que permite el autor una gran libertad de creación. Por todo ello podría decirse que este poema es un tipo especial de silva, una silva irregular, teniendo en cuenta los versos bisílabos, una nueva interpretación de la silva por parte del poeta que le permite mayor libertad.
El poema tiene además una rima predominantemente asonante que no sigue ninguna regla que la unifique.
ESTRUCTURA

Fl poema está estructurado en dos partes:
A- Amanece y los amantes está juntos. (vv. 1 al 11).
b- Los amantes agotan sus úttimos instantes juntos. (vv, 12 al 23)
TEMA

El tema expresado a través del poema es que la relación sexual produce tal placer que nos hace sentir que todo lo demás carece de importancia. El poeta presenta el poema envuelto en una imaginaria persecución para presentar a la vez un conflicto imaginarlo entre un perseguidor (la luz solar) y unos “perseguidos” (los amantes) para introducir el tema.
Es decir, se plantea a los amantes una situación límite ante la cual ellos deciden llevar a cabo su objetivo, amarse, aunque para ello tengan que arriesgarse. Con todo ello lo que el autor pretende expresar que ese momento produce un placer tan indescriptible e inigualable que nos hace sentir que sólo él existe, nada más existe, que nada nos importa, sólo nos importa y preocupa sentir de nuevo ese placer sin que nada pueda interrumpirlo.
Veremos a lo largo de este poema, como he dicho
anteriormente, numerosos ejemplos que nos advierten de ese intento del autor de llevar la poesía lo cotidiano, al dia a dia, a lo “urbano”, etc.

ANÁLISIS DE LA FORMA PARTIENDO DEL FONDO

Desde el primer verso advertimos una especie de narrador (Diario íntimo es, en palabras del propio poeta una especie de poemario “narrativo”) protagonista que va describiendo paso a paso una serie de hechos como Si de una escena de una película. o de novela se tratase.
También podríamos decir que esta persona está hablando consigo misma, describiendo en su mente lo que ve, lo que sucede a su alrededor.
Este elemento nos advierte desde el principio de ciertos rasgos inusuales y de cierta modernidad. A. partir de este verso y durante la primera parte del poema esta especie de narrador ira describiendo como se va desarrollando la acción’. Por el sabemos que es muy temprano, de madrugada, que esta amaneciendo, ya que nos dice que el primer autobús de la mañana acaba de pasar y por él sabremos lo que poco a poco irá sucediendo.
El pronombre ‘personal “nos’ del segundo verso confirma que quien habla lo hace consigo mismo. Cabe destacar en estos versos la personificación y el sentido metafórico del verbo
“sorprende”, cargado de significada.
Por un lado puede referirse a que al ser muy temprano la luz que desprenden los faros del autobús les deslumbra y por el ello les sorprende realmente. Podría significar también que esa luz les despierta. Pero él ya estaba despierto antes de que ese autobús pasase, según explican los primeros versos.
En un sentido más puramente metafórico ese empleo del verbo “sorprende” expresa de forma magnífica cómo laS luces del autobús al pasar se reflejan brevemente en la habitación oscura y es como Si pasara por encima de ellos. Por ello, él siente y esa luz hubiese descubierto la habitación y que ellos estaban allí.
Por eso en el siguiente verso dice que esa luz que se refleja donde ellos se encuentran les descubre en “el lugar del crimen”. Existe una metáfora pura en “crimen”, ya que no existe crimen real sino que se está refiriendo al lugar donde ellos han pasado la noche y donde están todavía.
Con esa palabra se está refiriendo, como decía antes, de forma metafórica, al acto sexual.
A través de estos versos vemos cómo el autor habla de lA relación de los amantes identificándola con una persecución imaginaria, como advertía antes, intentando presentar a los dos amantes como dos delincuentes que cometen un crimen, amarse. Con ello el autor tal vez quiera expresar la idea de que esos momentos de placer hacen sentir al amante como si hubiese pecado.

Comentario hecho por un alumno de 17 años -Nivel  Bachillerato/Selectividad

COMENTARIO DE TEXTO
Poema, 35 bujías.

35 BUJÍAS

Sí, cuando quiera yo
la soltaré. Está presa
aquí arriba, invisible.
Yo la veo en su claro
5- castillo de cristal, y la vigilan
-cien mil lanzas- los rayos
-cien mil rayos- del sol. Pero de noche,
cerradas las ventanas
para que no la vean
-guiñadoras espías- las estrellas,
la soltaré (Apretar un botón.).
Caerá toda de arriba
a besarme, a envolverme
de bendición, de claro, de amor, pura.
15-En el cuarto ella y yo no más, amantes
eternos, ella mi iluminadora
musa dócil en contra
de secretos en masa de la noche
-afuera-
20-descifraremos formas leves, signos,
perseguidos en mares de blancura
por mí, por ella, artificial princesa,
amada eléctrica.

Pedro Salinas, Seguro Azar

LOCALIZACIÓN
Pedro Salinas forma parte de la llamada “Generación del 27″. Dicha generación la integraban un grupo de poetas unidos por características e ideas comunes. Una de las ideas más importantes de las que les unieron fue el que todos ellos experimentaran la necesidad de encontrar un nuevo lenguaje poético y un gran afán de renovación. En 1927 se celebró en el Ateneo de Sevilla un acto para conmemorar el tercer centenario de la muerte de Góngora, hecho que les unió completamente como generación.

Paralelamente a la “Generación del 27″ se desarrolla en España el Vanguardismo. Este movimiento surge como oposición a la estética anterior y propone nuevas concepciones en el arte y la literatura. En literatura se caracterizó por un distanciamiento de la realidad y por el deseo de innovación.
Dentro del Vanguardismo se desarrollaron diferentes tendencias como el futurismo, el dadaísmo y el surrealismo. Como he dicho anteriormente, los poetas de la “Generación del 27″ buscaban la renovación del lenguaje poético y tenían un claro afán de innovación, por lo que muchos de ellos se vieron influenciados por las tendencias que se desarrollaron dentro del Vanguardismo.
Seguro azar, es el segundo libro de poesía escrito por Pedro Salinas. En algunos poemas de este libro, como en, 35 bujías, se puede observar cierta raíz futurista. El futurismo fue una de las tendencias que se desarrolló dentro del Vanguardismo y se caracterizó fundamentalmente por la búsqueda de la originalidad en cuanto al lenguaje, la métrica y los temas. Se prescinde prácticamente del metro y la rima y de los temas eternos de la literatura como el amor, la vida, la naturaleza, o al menos, son tratados de forma distinta. Los temas tratarán el mundo del progreso material y técnico y los adelantos como el teléfono, la radio, el cinematógrafo, etc. En este tipo de poesía que aspira a eludir y deformar la realidad, la metáfora será un elemento imprescindible y fundamental.
Todos los poetas de la “Generación del 27″, buscaron la renovación y la llevaron a cabo de forma distinta, según su propia evolución, imprimiendo así cada uno su sello personal. Pedro Salinas en esa labor de renovación pasó por varias fases y fue evolucionando. Puede decirse que en una de ellas se vio influenciado por el futurismo y escribió poemas de acuerdo con dicha tendencia. Pero Pedro Salinas no es un claro exponente del futurismo ya que sólo lo sigue en un determinado momento de su evolución y no es lo que caracteriza a toda su obra.

MÉTRICA
El poema está dividido en cuatro estrofas con diferente número de versos cada una. La primera tiene tres, la segunda ocho, la tercera tres y la cuarta nueve versos. Esta manera poco habitual de construir la estrofa respondería a los deseos de innovación propios de los escritores de la “Generación del 27″. El poema está compuesto por versos de arte menor y arte mayor. Haciendo uso de sinéresis y sinalefas podríamos decir que son versos de siete y once sílabas, exceptuando el decimonoveno verso que es de tres sílabas y el último que tiene 6. Por ello podría decirse que es una silva. La silva es un tipo de composición tradicional que permite cierta libertad al poeta ya que no tiene un número de versos y estrofas fijo. Por este motivo, Pedro Salinas -quizá influenciado por la literatura tradicional y por su afán de innovación- eligió este tipo de composición. Pero introdujo además elementos, como el verso de tres sílabas, que la hacen diferente. A lo largo de todo el verso se observa una rima asonante que no sigue una regla que la unifique.
Se ha dicho de Pedro Salinas que su lengua poética es, aunque sólo en apariencia, sencilla. Igualmente sencilla es su métrica: prefiere los versos cortos, la silva, etc, pero renuncia casi siempre a la rima. Se trata, sin embargo, de una lengua y unos versos rigurosamente trabajados: las palabras se sitúan en el poema con meditada exactitud, y aparecen cargadas de sentido y de profundas resonancias.

ESTRUCTURA

El poema está estructurado en dos partes la última de las cuales contiene una subparte:
a-(vv. 1 al 7) La luz de día está oculta.
b-(vv. 7 al 11) De noche llega la luz.
b-1) La luz llega y lo ilumina todo. (vv. 12 al 23).
Aunque aparentemente no puede apreciarse una distinción clara de las partes , ya que que todo el poema se muestra como un conjunto muy unido, pareciendo así estar formado por un sola , sí se ve una clara diferencia entre lo que ocurre cuando la está apagada o encendida. De día está apagada, oculta y no desarrolla ninguna acción, pero de noche todo cambia y ella es la protagonista.

TEMA
El tema expresado a través del poema es la admiración y placer que siente el hombre ante sus propios progresos. El poeta siente una gran admiración, asombro y placer al descubrir los adelantos y progresos que hace el hombre ya que ello contribuye a que viva mejor. Por tanto, a través del poema expresa un sentimiento positivo ante la idea de progreso. Pedro Salinas guiado de su afán renovador y contagiado del futurismo que se estaba desarrollando en esos momentos escribe este poema dedicado a la luz eléctrica y, por tanto, un canto al avance, al progreso, a los adelantos.
Es un poema dedicado a la luz eléctrica, a la electricidad, fuente asombrosa de poder, gracias al progreso, con un con sólo dedo, con sólo apretar un botón y con plena libertad, pasar de la mása bsoluta oscuridad a la más maravillosa iluminación, hecho que otorga al hombre, por tanto, mayor independencia y libertad.
El título de este libro de poemas, Seguro azar, encierra una paradoja que perece advertirnos de ese deseo de renovación, de cambio que pretendía Pedro Salinas como escritor de la “Generación del 27″. El azar nunca es seguro, es incierto, por lo que se observa que el autor juega con estos dos términos para expresar que gracias al progreso el azar es cada vez más previsible. También el título de este poema esconde un doble significado. “Treinta y cinco bujías” pueden parecer una cosa muy simple, de poca importancia. Sin embargo, esas “treinta y cinco bujías” son las que hacen posible la luz y a partir de eso muchas otras cosas, como refleja el poema.

ANÁLISIS DE LA FORMA PARTIENDO DEL FONDO

Una afirmación clara y rotunda da inicio al primer verso y la primera parte del poema. Esta afirmación va seguida de un punto, lo que hace pensar que es producto de una reflexión que lleva a una conclusión de la que se está muy seguro.
Esta afirmación a principio de verso es un elemento renovador introducido por Salinas en su intención de crear un nuevo lenguaje poético. Además, a ésta le sucede otra afirmación compuesta por el adverbio de tiempo, “cuando”, el verbo “querer” y el pronombre personal “yo” que explican y continúan la anterior. Ambas se refieren a la luz eléctrica y expresan la idea de que el hombre, en este caso el propio poeta, pueden hacer uso de ella a su voluntad ya que la luz no es un fenómeno natural como la lluvia, el sol, etc; sino que es algo que el hombre puede controlar.
Hay, por tanto, una personificación de la luz ya que se dice de ella que está “presa”, como si se tratase de una mujer y una paradoja entre el adjetivo “invisible” y el verbo “veo”, que quieren expresar que aunque la luz es invisible de día, él la puede ver de noche, puede ver su color y por eso sabe que está ahí y que existe. Además está encerrada en su “claro castillo de cristal”. Encontramos en este verso un epíteto, “claro-cristal”, y una metáfora que simboliza la bombilla.
A partir del segundo verso y hasta al final del poema, vamos viendo cómo el autor, a través sobre todo de la personificación, habla de la luz como de una mujer que vive prisionera. Vive además vigilada por “cien mil lanzas” y “cien mil rayos”, metáfora en la cual aparece el término imaginario entre guiones, otro posible rasgo renovador del lenguaje, y en segundo lugar el término real, los rayos del sol, cosa que las convierte en aposicional.
Esta forma de construir la metáfora subraya aún más su sentido y hace más sencillo reconocer de qué está hablando y a qué término real
se refiere el poeta. Hay además una personificación de esos “rayos”, que iluminan el día ya que actúan como si fuesen las lanzas de los soldados que vigilan a la mujer, (la luz), para que no se escape, para que no salga del castillo.
Existe también paralelismo entre los dos versos ya que hay repitición la misma construcción sintáctica y también anáfora. La utilización de estos dos recursos sirve para enfatizar el hecho de que la luz está prisionera y además muy bien vigilada. La luz de día está oculta, prisionera porque con la luz solar no es necesaria, pero al llegar la noche se hace imprescindible.
En la segunda parte del poema aparece de nuevo la personificación, en el noveno verso y la metáfora aposicional en el décimo, para expresar que de noche a pesar de no haber rayos del sol hay estrellas que pueden ver, espiar la luz a través de las ventanas abierta.Parece como si las estrellas de día, al no estar presentes, estuvieran inquietas y llenas de curiosidad por conocer la luz y no pudieran hacer nada porque deben esperar a la noche para verla. De noche inevitablemente las estrellas salen y desde el cielo con su parpadeo parecen hacer guiños y burlarse porque en ese momento si pueden ver la luz. Por eso`al llegar la noche y cerradas las ventanas”)el poeta “soltará” la luz, la dejará salir de su castillo, la liberará. Es muy significativo además que sea de noche cuando se lleve a cabo esa liberación, pues ocurre como en historias de amor antiguas.
Aparece de nuevo la construcción sintáctica que aparecía en el segundo verso, “la soltaré”. Esta construcción nos advertía en el segundo verso de algo que iba a ocurrir, por su verbo en tiempo futuro y ahora en el undécimo vuelve a advertirnos de lo que ocurrirá cuando la luz se libere. Además indica una acción que venía planeando el poeta y que ahora llevará a cabo, una acción propia de un enamorado, de un príncipe, de un héroe como en antiguas historias de amor. El empleo del verbo, “soltar”, en este poema es muy acertado ya que además de coordinar perfectamente con la idea de que la luz es como una prisionera a la que hay que “soltar”, liberar, etc, recoge muy bien la imagen de cómo la luz, al apretar el interruptor, parece salir de golpe, corriendo, como si esperara esa liberación impacientemente. Aparece en este verso un elemento totalmente innovador que es el empleo del paréntesis en poesía. Este paréntesis contiene una acción verbal en infinitivo que explica los versos anteriores. Es decir, que para liberar la luz, solamente necesita desearlo y apretar un botón. El hecho de que el verbo está en infinitivo enfatiza aún más la sencillez de la acción y subraya que es un acto mecánico y voluntario y, por tanto, asombroso. Esa subparte de la que hablaba en la estructura del poema, empieza con un verbo en futuro que indica lo que pasará a partir de que él aprete el botón y la luz se libere. En ese momento la luz que hasta ahora había estado presa caerá. Emplea el autor en este verso el adverbio de cantidad “toda” para decir que en el momento de darle al botón, de golpe y como por magia se hará la luz y todo se llenará de ella. Dice el poeta que esa luz que había estado prisionera ahora vendrá ” a besarme a envolverme/ de bendición, de claro, de amor, pura”. Vuelve el autor a personificar la luz en una mujer y además esa mujer ahora le besa y le envuelve de color, de claridad de luz, de amor y de pureza.

Vemos aquí como el autor a través de la personificación en la enumeración y sobre todo del verbo “envolver”, da una imagen perfecta de de cómo la luz, como si de una mujer se tratase, lo llena todo lo ilumina todo incluso a él, de tal forma que parece besarle, abrazarle, amarle.
Es tal su admiración y su orgullo al descubrir este “invento” que la llegada de la luz es para él como un beso, como un abrazo de amor.
Hay que destacar el empleo del verbo “envolver”, como he señalado anteriormente, ya que permite imaginar perfectamente esa sensación mezcla de protección, placer y satisfacción indescriptible que puede proporcionar un abrazo, un beso, etc. En los versos siguientes habla de su relación con la luz como de una relación amorosa en la que están en una habitación un hombre, el poeta, y una mujer, la luz. Y dice que son “amantes eternos” porque su relación y su dependencia el uno del otro es tan profunda que será eterna.
La luz necesita del poeta para salir de su prisión y él la necesita para ver en la oscuridad. Por eso dice que es su “iluminadora musa dócil”, porque es su inspiración, su guía para poder ver, para poder descubrir y luchar contra los “secretos en masa de la noche”.
Además es “dócil” porque no es violenta ni poderosa como puede serlo un fenómeno natural, sino que se deja utilizar por el hombre, es sumisa y no se resiste.
Hay una metáfora en este verso que se refiere a todas las cosas que de noche y con la falta de luz no podemos ver, identificar y que representan verdaderos enigmas. De noche y sin luz hay sensación de desamparo, de indefensión.
El adverbio de lugar “afuera”, situado entre guiones y formando por sí solo un verso aún más la idea de que dentro de esa habitación hay luz y todo se ve, no hay nada por descubrir.
El problema está en el exterior, en la calle y en esos “secretos” que son, metafóricamente, los objetos que no podemos ver, las cosas que no podemos descubrir o identificar porque fuera no hay luz. La luz de ese cuarto, la luz que desprende la bombilla puede ayudarnos a descubrirlo. Él con sus sentidos y la luz con él, juntos como dos amantes inseparablemente unidos podrán descubrir, descifrar “formas leves, signos”; metáforas que aluden al perfil de los objetos, de las formas, los colores, etc.
En el antepenúltimo verso, en “mares de blancura” hay una metáfora y una hipérbole a la vez, que simbolizan ese estado lleno de luz y de máxima claridad en que ellos se encuentran. Esas formas, esos perfiles de los objetos, esos contornos que no pueden ver son perseguidos por él y por la luz que se encuentran
inmersos en un gran estado de iluminación, de claridad.
Los últimos versos componen una enumeración que describen aluz. El poeta dice de ella metafóricamente que es una “artificial princesa”, porque no es natural, es luz creada por el hombre y es a la vez un princesa, una mujer joven que encarna la belleza, la dulzura, la pureza, etc. En el último verso el poeta resume a través de una metáfora de nuevo lo que para él es la luz : es una amada porque él siente admiración y cariño por ella e incluso amor desde el punto de vista de progreso, como se ha visto a lo largo del poema y la llama “amada eléctrica”. Es decir emplea un nombre cariñoso para describirla.

CONCLUSIÓN

El poeta, como he dicho antes, siente una gran admiración por el progreso general y en este poema vemos cómo en concreto se siente admirado por la luz eléctrica. Por ello vemos cómo a partir de un objeto tan banal como una bombilla, construye un poema sobre el amor a la luz. De esa forma transforma y personifica a la luz en una mujer amada que vive prisionera y vigilada en un castillo y sólo puede liberarla su amado, su príncipe. Pero el poema no está dedicado a una bombilla como se ha dicho muchas veces, sino más concretamente a la luz eléctrica, aunque ambas vayan inseparablemente unidas, ya que la bombilla representa ese castillo de cristal y la luz es esa princesa que vive prisionera en él. Por todas estas características podría decirse que el poema es una alegoría amorosa en la que la luz, el término real, se ve transformada en una mujer. A través de la invención de esta historia amorosa que es una muestra de su admiración por los avances del hombre y más en concreto de la luz eléctrica, podemos ver cómo Pedro Salinas recoge esa influencia futurista Y la desarrolla según su propio estilo. Podemos ver también un rasgo futurista en la gran utilización de metáforas para expresarse.
Como he dicho anteriormente muchos autores consideran que el lenguaje poético de Salinas es, aunque sólo en apariencia, sencillo y que sus versos, pese a cortos, están tan trabajados que las palabras, colocadas con exactitud en el verso, están cargadas de profundas resonancias. Esta característica de Pedro Salinas se puede comprobar en todo el poema a través de las numerosas metáforas y personificaciones y del acertado empleo de los verbos y las palabras.
Una característica fundamental de los autores de la “Generación del 27″ y que los distingue claramente de los escritores vanguardistas es que se ven influenciados por la literatura tradicional pero eso no riñe con su afán de renovación. Esta característica se puede observar en este poema de Pedro Salinas ya que como vemos utiliza la silva pero además introduce otros elementos innovadores. Además aunque el principal tema sea la luz, el progreso, el tema amoroso está presente en el poema cosa que lo hace distinto a otros poemas futuristas. Por ello se ve, como he dicho anteriormente, que el futurismo no marca el camino de la obra de Pedro Salinas, sino que poco a poco irá evolucionando igual que sus compañeros de generación hasta convertirse en un gran escritor de poemas de amor, como será en La voz a ti debida.

Comentario hecho por un alumno de 18 años - Nivel Bachillerato, selectividad, universidad

Poema del libro ELEJÍAS LAMENTABLES, de Juan Ramón Jiménez.

¡Infancia! ¡Campo verde, campanario, palmera,
Mirador de colores: sol, vaga mariposa
Que colgabas a la tarde de primavera,
En el cenit azul, una caricia rosa!

5- ¡Jardín cerrado, en donde un pájaro cantaba,
Por el verdor teñido de melodiosos oros;
Brisa suave y fresca, en la que me llegaba
La música lejana de la plaza de toros!

…Antes de la amargura sin nombre del fracaso
10-Que engalanó de luto mi corazón doliente,
Ruiseñor niño, amé, en la tarde de raso,
El silencio de todos o la voz de la fuente.

LOCALIZACIÓN

En torno a 1888 surge en España e Hispanoamérica un movimiento cultural como consecuencia de la crisis universal que se estaba Produciendo con la disolución del siglo XIX, denominado Modernismo. Esta crisis habría de manifestarse en el arte, la literatura, la ciencia, la religión, la política y en otros muchos aspectos, representando así un verdadero cambio histórico. En literatura este movimiento representó una ruptura con la estética vigente y un gran afán de renovación estética. La critica actual ha coincidido en ver, en las ralees de esta literatura, un profundo desacuerdo con las formas de vida, de la civilización burguesa. Ese rechazo de la literatura vigente les hizo volver Los ojos hacia otras literaturas, con especial atención a tos románticos como Víctor Hugo y a las corrientes francesas como el Parnasianismo y el Simbolismo. De este modo el Modernismo hispánico toma de los parnasianos franceses la concepción de una poesía de gran belleza, el anhelo de perfección formal, los temas exóticos y los valores sensoriales. Y de los simbolistas, la visión simbolista de la vida, el arte de sugerir y la búsqueda de efectos rítmicos dentro de una variadamusicalidad,entre otras cosas. También recogen influencias de escritores norteamericanos como Edgar Allan Poe, mode Lo de perfección y de misterio, ingleses como Oscar Wilde e italianos como Gabrielie D’Anunzio lodas esta influencias derivan del despego de lo español más inmediato, (habrá una gran excepción, la influencia de Bécquer)aunque no de la tradición medieval hispánica .
La temática del Modernismo apunta en dos direcciones. La más señalada es la que atiende a la exterioridad sensible (lo Legendario y Lo pagano, lo exótico, etc); sin embargo, todo el lo no es mas que una parte de la temática modernista, y no la más import ante. La otra linea apunta a la intimidad del poeta, con su vitalismo y so sensualidad, pero también con su melancolía y su angustia. Es a partir de este segundo punto como se desarrollara el sentido unitario de la temática del Modernismo.
Juan Ramón Jinénez fue un escritor dedicado por completo a su obra y a una exigente e inacabable persecución de la belleza. Hay, por tanto,una permanente inquietud y una constante búsqueda, que explican su peculiar evolución. En esta trayectoria ininterrumpida, suelen distinguirse tres etapas: una primera eapa Hamaca sensitiva, una segunda etapa llamada intelectual y una tercera llamada “suficiente”o “verdadera”, según sus propias palabras. Juan Ramón ,Jiménez empieza a escribir cuando se está desarrollando en España el Modernismo, por lo que se ve influenciadoen cierta medida por dicho movimiento sobre todo en su primera etapa como escritor, la llamada sensitiva.

En esta primera etapa que va desde sus comienzos hasta el año 1915 aproximadamente se observa una clara influencia de Bécquer, como en su libro Arias tristes (1903), y también se acusa muy pronto, como he dicho anteriormente, el influjo modernista. De esta etapa son sus Elejías, una trilogía escrita en 1910, dividida en “puras”, “intermedias” y “lamentables”.

Como he dicho anteriormente el Modernismo hispánico llevado por un rechazo de la literatura española de finales de siglo, recoge influencias de otras literaturas. Pero la influencia de Bécquer y de los románticos, en general, es muy importante.

De este modo se ha dicho que existe un especie de “filiación romántica” del Modernismo. En efecto, son notables las afinidades entre románticos y modernistas: análogo malestar, análogo rechazo de una sociedad en la que no haya lugar la poesía, parecida sensación de desarraigo, de soledad, etc. Hay también una preocupación por la muerte y la fugacidad de las cosas, de la vida.

También como el romántico, el modernista cree que la literatura, la poesía, pueden ofrecer consuelo o evasión de la realidad. Y buscan una evasión en el tiempo y en el espacio. La realidad es tan horrible para ellos como para los románticos. Existen, de igual modo, manifestaciones de tedio y profunda tristeza; la melancolía es un sentimiento central. El poeta hallará motivo para encontrarse o mostrarse melancólico en todo: frente a la mujer, frente a la vida, analizándose interiormente.

Estas características influirán definitivamente en Juan Ramón Jiménez y se sentirá identificado con ellas en su primera etapa como a o largo de toda su obra. Cabe destacar como pasa de escribir primero unas Arias tristes y cómo esa tristeza va derivando en otra mayor en Elejías lamentables. Una aria es un canto triste pero una elegía va dirigida a una persona muerta, lo que la hace todavía más triste. Además son “lamentables” en el sentido de que pueden producir todavía más lamento, más llanto. En este libro la hermosura del mundo se acrecienta por contraste con la realidad del alma, con la melancolía del poeta. Es un libro, como los dos restantes que componen la trilogía, de nostalgias a donde asoma la infancia, el amor, imágenes del pasado inmediato, envuelto todo en una neblina coloreada, que al hermosear lo de ayer, hace más turbio y gris el presente.

MÉTRICA

En cuanto a la métrica, podríamos decir que el poema está compuesto predominantemente por versos de arte mayor de catorce sílabas, llamados alejandrinos. El alejandrino es el verso preferido del Modernismo aunque enriquecido con nuevos esquemas acentuales y con predominio de los ritmos muy marcados. Además con estos se combinan por vez primera los versos trimembres. Son muchas las modalidades que los modernistas inventan o toman de la métrica francesa. Así, el soneto recibe un tratamiento especial: se escriben sonetos de los más variados versos, especialmente en alejandrinos, pero también versos de desigual medida o con disposición variada de las rimas. Con todo, lo esencial es no limitarse a las estrofas consagradas.

En este poema veremos cómo Juan Ramón Jiménez recoge muchos de esos rasgos modernistas.

ESTRUCTURA

El poema está dividido en tres estrofas de cuatro versos cada una con rima consonante en todo el poema, llamadas serventesios. Por ello podría tratarse de un ejemplo de esa especie de soneto distinto innovado por los modernistas que intenta alejarse en cierta medida de las estrofas consagradas.

El poema está estructurado en dos partes fundamentalmente:

A- Descripción de la infancia. Evocación nostálgica de la inocencia y felicidad perdidas.

(vv. 1 al 8).

B- Descubrimiento de la realidad y desengaño subsiguiente. (vv. 9 al 12).

Aunque el poema esté claramente dividido en dos partes, cabe destacar que en los dos últimos versos del poema, el poeta alude de nuevo a su infancia y vuelve a describir una parte de ella.

TEMA

El tema expresado a través del poema es el profundo desengaño y la desilusión que siente el hombre ante la realidad de la vida. De niño la vida se le presenta envuelta en una imagen encantadora, de libertad, de belleza, de sencillez ,etc. En cambio, cuando ese niño crece la realidad se le presenta de golpe para decirle bruscamente la verdad, para decirle cómo es ella en realidad. Entonces ese niño se va dando cuenta de que la vida ya no es tan encantadora, ni tan bella, sino horriblemente real, con sus encantos y sus defectos, pero real y va dejando, por tanto, de ser niño. La vida ya no se le presenta envuelta en un mágico manto, la niñez, sino tal y como es. Entonces se produce el desengaño, la desilusión y el desconsuelo. La descripción idealizada de su infancia permite al poeta mostrar y señalar lo cruel y doloroso de conocer la realidad de la vida.

ANÁLISIS DE LA FORMA PARTIENDO DEL FONDO (TEMA)

Este poema pertenece al libro Elejías lamentables, lo que advierte desde el principio de su tono triste y doloroso.

Una exclamación encierra toda la primera parte del poema. El objetivo de este tono exclamativo es señalar las palabras que contiene. Este tono además, crea la sensación de que el autor habla desde el presente de su infancia y de todas las cosas con las que la identifica, con añoranza, con tristeza quizá porque en ese presente esas cosas no son las mismas. Mediante ese tono exclamativo advertimos que el poeta está hablando de algo importante para él, su infancia. Por ello, “infancia” es la palabra con la que abre el poema y así su primera parte y además una pieza clave para entender el poema. Ese es el motivo de que sea el único componente de la primera exclamación ya que merece ser señalada de una manera especial. A partir de esa primera exclamación y hasta el octavo verso el poeta irá describiendo cómo era su infancia, y lo hará a través de la enumeración, entre otros recursos.

Gracias a ella, las palabras aparecerán situadas en el texto de una manera especial, es decir, colocadas en aparente desorden, inconexas y separadas por comas, de tal modo que parecen estar escritas tal y como los recuerdos se agolpan en la mente del escritor. Sin embargo, mantienen un orden en cuanto a que todas ellas describen y forman parte de su niñez. En la primera estrofa el poeta habla de un “campo verde”, podría ser grande, seco o cualquier otra cosa pero elige un color, el verde, para simbolizar el color que tiene el campo cuando florece.

Habla del “sol”, de una “mariposa” y de un “cenit azul”, existiendo en últimos términos una metáfora del cielo. Todos ellos son elementos que componen, como dirá más tarde el poeta, una típica tarde primaveral. Todo ello y la utilización además de palabras como “campanario”, resulta muy sugerente y demuestra que Juan Ramón Jiménez trabajaba mucho sus poemas de manera que, como vemos aquí, con escasos elementos que aluden a partes simbólicas de cualquier pueblo hace posible imaginar y aproximarse fácilmente a esa infancia.

Podemos comprobar también cómo Juan Ramón Jiménez hace una fusión de las influencias tomadas del Parnasianismo y el Simbolismo y mezcla por un lado el anhelo de perfección formal y por otro el arte de sugerir. Como he dicho anteriormente, hay en el autor modernista un deseo de evasión de la realidad en el espacio, conocida como “exotismo”. Los temas exóticos son además frecuentes en el Parnasianismo francés. Podría deducirse entonces que Juan Ramón Jiménez recoge en la palabra “palmera” esa influencia y la utiliza en el poema para dotar al paisaje de su infancia de un valor sugerente, exótico. Sin embargo, las palmeras no son exclusivas de países exóticos y muy probablemente existieran en su pueblo natal por lo que no parece tener aquí un claro significado exótico.

La utilización de un verso trimembre, el segundo, el tono de exclamación de toda la primera parte, la separación con comas y la rima consonante hacen que el poema tenga cierta musicalidad, cierto ritmo, característica claramente simbolista. En este verso trimembre el autor habla de un “mirador de colores”, que puede representar un mirador real desde el cual el poeta de niño observara panorámicamente su pueblo cubierto de color, del color que trae consigo la primavera, o simplemente una montaña alta a la cual él se asomara y desde donde veía su pueblo. Pero en sentido metafórico se está refiriendo de nuevo a su infancia.

El poeta quiere expresar que su infancia era el único modo a través del cual poder mirar la naturaleza, el mundo y verlo lleno de colores, de belleza y sentirse completamente feliz. Mediante una metáfora aposicional el autor identifica el sol con una mariposa que intenta inútilmente, con el color de sus alas o tal vez con su belleza -quizá se refiere a eso cuando dice “rosa”- poner una nota de color que contraste con el gran azul del cielo. El sol, como la mariposa intenta con sus rayos dar un tono diferente en contraste con el del cielo. Pero sus rayos sólo consiguen dar una “caricia rosa”. Los rayos del sol, simbolizados posiblemente en las alas de la mariposa, son rosas por lo que pierden toda la fuerza e intensidad de su color originario.

Está muy bien empleado aquí el verbo “colgabas” porque además de advertirnos de que durante esta primera estrofa el poeta está hablando de algo que ocurría en el pasado, simboliza de forma insólita como el sol, según lo vemos nosotros, está colocado en la parte más alta, en el “cenit” del cielo, como si estuviera colgado. Como he dicho anteriormente, el poeta a través de esta magnífica metáfora el quiere expresar casi hiperbólicamente que el sol representa tan sólo una pequeña nota de luz comparado con la intensidad del azul del cielo de esa tarde de primavera. Es tan leve su color que parece una pincelada, una “caricia”.

Existe en el último verso una sinestesia en los términos “caricia rosa” que contribuye a señalar el sentido de la metáfora. El color que desprende el sol es una pincelada y además rosa, es decir, leve, suave. Aparece en esta parte del poema el azul como color máximo, como el más intenso, como el más predominante.

El azul era el preferido de los románticos y para los simbolistas representaba lo ideal, la verdad que se haya oculta tras la apariencia de los objetos. Para los simbolistas el mundo de lo sensible es sólo un reflejo o símbolo de las realidades escondidas y la misión del poeta es descubrirlas. Por ello su poesía pretende sugerir todo cuanto está oculto en el alma o en las cosas. Juan Ramón Jiménez influenciado enormemente por el Simbolismo francés, como explicaré más tarde, también creía en la existencia de una esencia oculta tras la apariencia de las cosas. Por ello, cultiva a través de su poesía ese llamado “arte de sugerir”, mediante el encadenamiento de las metáforas en una sucesión detallada y con abundancia de pormenores que reflejan múltiples sensaciones, como estamos viendo en este poema.

Aparecen en esta primera estrofa colores como el verde, el azul y el rosa. Son todos ellos colores claros, suaves, cálidos, que dan sensación de calma, de tranquilidad, de quietud, lo que concuerda perfectamente con la imagen que muestra el autor través del poema de la tarde primaveral.

Una nueva exclamación encierra la segunda estrofa del poema y por sus palabras veremos que el autor continúa describiendo su infancia. Habla el poeta de un “jardín cerrado” que puede hacer alusión a un jardín real y de nuevo, de forma metafórica a su infancia. Esta es para él como un jardín donde solamente están él, un pájaro, la brisa y una música conocida. Es un lugar donde la realidad no puede entrar y donde él se siente a gusto, tranquilo, seguro, feliz. Aparece el verbo en pasado “cantaba” que vuelve a advertirnos de que el poeta está hablando de algo que ocurría en el pasado. En ese pasado todo era muy tranquilo, un pájaro cantaba, corría un brisa “fresca y suave” – adjetivos que la convierten en agradable y placentera ya que se trata de una tarde primaveral- y además desde allí le llegaba una música conocida. El se encontraba, por tanto, en un ambiente que le era familiar y que le gustaba. En su infancia sólo había sitio para la tranquilidad, la música, en definitiva, para lo agradable y lo placentero. El autor identifica su infancia en esta segunda estrofa con una especie de paraíso particular. Hay en el sexto verso una metáfora en “melodiosos oros” que resulta muy sugerente. A través de ella el autor nos dice que el verde de su jardín se veía coloreado por el color del sol. Es decir, que los reflejos de los rayos del sol hacían que el verde de ese jardín se viese por momentos de color dorado y brillante.

Hay también en los términos “melodiosos oros”, una sinestesia que contribuye a dar una imagen perfecta de como el verde del jardín se veía más o menos coloreado según la mayor o menor intensidad de esos rayos. Es decir, que el movimiento de los rayos del sol se reflejaba en lo verde como si estuviesen siguiendo las notas de una melodía tocada por el sol. Aparecen en esta estrofa elementos como “cantaba”, “música” y “melodiosos”, claramente musicales. Todo ello parece sugerir que él se encontraba rodeado por una especie de melodía y de un ambiente agradable; el ambiente ingenuo y tranquilo de la niñez. Pero todo esto ocurría en el pasado antes de llegar a adulto y conocer la realidad.

Cabe destacar el adverbio de tiempo “antes” porque además de iniciar la tercera estrofa del poema divide claramente sus dos partes. Hasta ahora había hablado de cómo era su vida durante su infancia y en esta última estrofa describe la experiencia horrible de descubrir la realidad y los amargos sentimientos que eso le produce.

El autor llama a ese descubrimiento o consciencia de la realidad, “amargura sin nombre”, porque poco a poco va descubriéndola y un día se da cuenta de que las cosas no son como él las veía y sentía y de que todo parece haber cambiado. Este descubrimiento le produce un enorme dolor, un dolor que antes nunca había experimentado, ya que antes no conocía la verdad. Por ello no puede llamarlo tristeza, desengaño o cualquier otra cosa, no puede darle nombre porque es un sentimiento nuevo, más fuerte que los anteriores y no puede describirlo, no puede describir lo que sintió en aquellos momentos. Ese sentimiento le hace pensar que todo ha cambiado pero en realidad las cosas son siempre iguales, solo que a partir de que es consciente de la realidad las mira desde otro punto de vista y para él nunca serán las mismas. El campo, el campanario, el jardín, siguen estando en el mismo lugar, pero ahora no lo disfruta de la misma forma y por ese mismo motivo los idealiza.

Cabe destacar los dos primeros versos de la última estrofa y con ellos la palabra “fracaso”, ya que son los que encierran la clave temática del poema. Resulta muy acertado el empleo de la palabra “fracaso” porque expresa muy bien ese sentimiento de impotencia que siente el poeta al descubrir la realidad. Él se siente como si la culpa hubiese sido suya por creer en la vida tal y como se le mostraba de niño, por creer en su engañosa y dulce apariencia. Describe además esta palabra perfectamente sus sentimientos en ese momento de desilusión , desengaño, desconsuelo. Además ese dolor fue tan profundo que hizo que su corazón cerrara las puertas a la ilusión y se vistiera de luto en memoria de los momentos felices de su infancia. A partir de entonces, él se convirtió irremediablemente en adulto. Y de tal forma le entristeció ese sentimiento que su corazón aún esta “doliente”. Con este verbo en el autor simboliza muy bien que su corazón aún no se ha recuperado, que aún está dolido, que la herida sigue abierta. El paso de niño a adulto es tan cruel que nunca podrá recuperarse y siempre recordará su infancia con añoranza.

En el undécimo verso vuelve a utilizar el autor el verbo en pasado para recordar su infancia. Podría decirse que este poema tiene una estructura circular puesto que en los dos últimos versos el autor vuelve a describir un momento de su infancia. En la primera estrofa habla de ella, de lo que ocurría antes de conocer la vida tal y como es. Y en la última estrofa, en los dos primeros versos habla de lo que ocurrió entonces y un poco del presente y en los dos últimos habla de que antes de que eso ocurriera él “amó”- vuelve a utilizar el verbo en pasado- el “silencio de todos” y de todo lo que le rodeaba porque le permitía observar con calma toda la belleza que la naturaleza y la vida a través de ella le ofrecían.

En este verso pueden advertirse dos posibles interpretaciones. Podría decirse, por una parte, tomando la “o”, como conjunción disyuntiva, que los dos términos paralelísticos que componen el verso van separados, y entonces debería entenderse que él amaba el silencio de la gente o la voz inexistente de la fuente y, por tanto, más silencio. Por otra parte, creo que los dos términos van unidos formando una misma idea. Es decir, que lo que el autor pretende decir es que en esa tarde de “raso” él amaba tanto el silencio para contemplar la naturaleza y la vida en todo su esplendor como la voz de la fuente, es decir, el leve ruido de su caño de agua cayendo y creando una maravillosa musiquilla puesto que este sencillo hecho llegaba él con la misma intensidad. De nuevo utiliza el autor palabras, en este caso antitéticas, para transmitir de una forma hermosa ese silencio, esa paz. Identifica el autor en este verso la tarde con el raso. Es decir le atribuye sus cualidades: suave, lisa, brillante, bella, etc. Con ello quiere decir que esa tarde primaveral era para él tranquila, acogedora y bella.

Anteriormente he dicho que la temática modernista apunta en dos direcciones. Por un lado la que tiende a la exterioridad sensible y por otro la que apunta a la intimidad del poeta. A través de este poema vemos como Juan Ramón Jiménez sería un claro ejemplo de escritor de esa temática intimista a través de la cual expresa su vitalismo y sobre todo su melancolía y su angustia.

Por ello aunque los temas de su libro Elejías lamentables, se mantienen en el lirismo característico, el fervor de la belleza natural, el amor, la tristeza, los pájaros, las flores, temas todos ellos decididamente modernistas, son tocados por el autor de manera muy personal. Además los poemas de este libro, como en este caso, tienen un fondo común de imágenes de la naturaleza a través de las cuales se expresan diversos estados de ánimo.

Como he dicho anteriormente Juan Ramón se vio influenciado enormemente por el Simbolismo francés. De este modo adaptó tanto sus características de estilo como su visión del mundo aunque interpretada de forma personal. Juan Ramón Jiménez creía que tras la apariencia de las cosas hay una esencia absoluta y eterna que existe independientemente de la conciencia humana, y que el poeta puede poseer el privilegio de tener intuiciones de esa esencia inmanente en su experiencia cotidiana. Para él la poesía era además un medio para buscar su propia salvación personal, lo que hace su obra difícil, de un gran autoanálisis y a veces, hermética.

A partir de la tristeza de contemplar las cosas vivas como cosas que morirán, o de la melancolía de los comienzos bellos y esperanzadores -primavera, amanecer, etc.- que conocerán pronto su final, Juan Ramón Jiménez consigue un poesía hermosa. Su actitud ante estos signos de vida y esperanza es de frustración, y a veces, de odio, porque la esperanza que transmiten es engañosa.

Un símbolo de vida, para Juan Ramón Jiménez es antes que nada un símbolo de lo que tarde o temprano morirá. De esa forma se aleja de ellos buscando a sus opuestos, entre los símbolos de muerte algo más verdadero, más próximo a la esencia eterna y absoluta dentro de la temporalidad que es su objetivo.

Con todo ello podemos ver que aunque en su primera etapa como escritor se ve influenciado por el Modernismo, su Modernismo es del tipo intimista, como he dicho anteriormente, y orientado hacia la contemplación y la confesión sentimental.

Poco a poco irá evolucionando hacia sus otras etapas en que se dedicará por completo a la búsqueda de Belleza y Absoluto de manera que se convertirá en un poeta de excepcional sensibilidad, movido de las más exigentes inquietudes estéticas y de continua capacidad de renovación.

Comentario hecho por un alumno de 18 años -Nivel  Bachillerato/Selectividad

Nivel Bachillerato-Selectividad-Universidad

COMENTARIO DE TEXTO
Poema, Contra Jaime Gil de Biedma.

CONTRA JAIME GIL DE BIEDMA
De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso,
dejar atrás un sótano más negro
que mi reputación -y ya es decir-,
poner visillos blancos
5- y tomar criada,
renunciar a la vida de bohemio,
si vienes luego tú, pelmazo,
embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes,
zángano de colmena, inútil, cacaseno,
10- con tus manos lavadas,
a comer en mi plato y a ensuciar la casa?
Te acompañan las barras de los bares
últimos de la noche, los chulos, las floristas,
las calles muertas de la madrugada
15- y los ascensores de luz amarilla
cuando llegas, borracho,
y te paras a verte en el espejo
la cara destruida,
con ojos todavía violentos
20-que no quieres cerrar. Y si te increpo,
te ríes, me recuerdas el pasado
y dices que envejezco.
Podría recordarte que ya no tienes gracia.
Que tu estilo casual y que tu desenfado
25-resultan truculentos
cuando se tienen más de treinta años,
y que tu encantadora
sonrisa de muchacho soñoliento
-seguro de gustar- es un resto penoso,
30-un intento patético.
Mientras que tú me miras con tus ojos
de verdadero huérfano, y me lloras
y me prometes ya no hacerlo.
Si no fueses tan puta!
35-Y si yo supiese, hace ya tiempo,
que tú eres fuerte cuando yo soy débil
y que eres débil cuando me enfurezco…
De tus regresos guardo una impresión confusa
de pánico, de pena y descontento,
40-y la desesperanza
y la impaciencia y el resentimiento
de volver a sufrir, otra vez más,
la humillación imperdonable
de la excesiva intimidad.
45-A duras penas te llevaré a la cama,
como quien va al infierno
para dormir contigo.
Muriendo a cada paso de impotencia,
tropezando con muebles
50-a tientas, cruzaremos el piso
torpemente abrazados, vacilando
de alcohol y de sollozos reprimidos.
¡Oh innoble servidumbre de amar seres humanos,
y la más innoble
que es amarse a sí mismo!

LOCALIZACIÓN
Jaime Gil de Biedma, escritor de la Generación de los 50, se considera autor fundamental dentro de su generación y ocupa un lugar destacado en el panorama de la literatura española del siglo XX. Poetas de gran relevancia en su generación y en las siguientes, como Angel González o Guillermo Carnero, han estudiado su obra, lo que da un claro indicio de la vigencia de su obra dentro de la poesía española más viva.
Este poema forma parte de un conjunto titulado Poemas Póstumos, escrito por el autor en 1968.
Se ha dicho que Jaime Gil de Biedma escribía a través de una mirada irónica. Utilizaba la ironía tanto en su función retórica como la de postura filosófica. Es decir, que el autor angustiado por el inevitable paso del tiempo e incapaz de encontrar una respuesta satisfactoria a este problema existencial, recurre ala ironía como escape y con ella separa el “yo”, de la realidad mediante la creación literaria. Será la ironía, por tanto, su mejor arma para defenderse de una realidad que no le gusta y el recurso más empleado en toda su obra. Utilizar la ironía es decir lo contrario de lo que se quiere dar a entender por lo que el autor juega con ella, transformando así la realidad. Por ello la ironía estará presente también en los títulos de sus obras, como en este caso. Algo “póstumo” es algo que se da a conocer después de la muerte. El autor sabe que un día morirá y posiblemente cuando eso ocurra habrá obras suyas que no se conozcan. Por ello, consciente del paso del tiempo y mediante la ironía, da a entender que sabe que morirá, que lo tiene asumido, superado y escribe vivo sus poemas póstumos restándole importancia a la cruda realidad. Tras esa ironía se esconden la angustia e impotencia ante la muerte y el paso del tiempo.

MÉTRICA

El poema está compuesto por versos de arte mayor y arte menor, con predominio de los primeros. Hay gran variedad de tipos de versos, desde heptasílabos a pentadecasílabos, lo que indica cierta irregularidad. En cambio, hay regularidad en las estrofas, ya que las cinco en que está dividido están formadas por once versos. Podemos encontrar rima asonante en algunos versos, pero la rima no sigue ninguna regla que la unifique.
Se ha dicho que la poesía de Gil de Biedma parte de una experiencia personal que busca una forma. Una vez encontrada esa forma, el autor escribe el poema. De aquí surge la gran variedad de tonos y recursos métricos que se registran en su obra y se puede explicar esa cierta irregularidad en los versos, en la métrica,etc.
ESTRUCTURA
El poema está estructurado en cuatro partes.
A-Imposibilidad de vencer el “yo” interior. (vv. 1 al 11).
B-Descripción triste de su vida desordenada. (vv. 12 al 22).
-Consciencia del paso del tiempo. (vv. 23 al 33).
C-Consciencia de no poder cambiar y el sufrimiento
que ello le produce.(vv. 34 al 44). D-Resignación y tolerancia con ese “yo” interior.
(vv. 45 al 55).

TEMA

El tema expresado a través del poema es la excesiva tolerancia del ser humano hacia sus propias debilidades o defectos. Primero el autor dice que de nada sirve cambiar los hábitos sino se corrigen los defectos o los errores, en definitiva, lo que no nos gusta de nosotros mismos y nos hace sufrir. Después enumera una serie de cosas que no le gustan de si mismo y considera que debería cambiar. Más tarde habla de una especie de lucha interior entre él y su conciencia porque sabe que debería cambiar. Finalmente se lamenta, resigna y acepta diciendo que el hombre es esclavo de los demás porque sufre por ellos y sobre todo de sí mismo porque a pesar de conocerse y odiar sus defectos se tolera, se perdona, se quiere. Se puede decir que
es consciente de una especie de narcisismo ya que se quiere de tal manera que es capaz de perdonarse cosas que no toleraría de los demás.

ANÁLISIS DE LA FORMA

La primera parte que divide el poema comienza con una pregunta que abarca la totalidad de la primera estrofa. Esta pregunta es el resultado de una reflexión que hace el autor. Se pregunta a sí mismo de qué sirve abandonar los viejos hábitos y adquirir otros nuevos más respetables si en el fondo se sigue siendo el mismo ,si no se cambia el interior. Desde un primer momento se advierte que el autor habla de su otro “yo” como si fuese otra persona. En realidad inventa una identidad que corresponde a la parte de sí mismo que no le gusta y se sirve de
ella para criticar sus errores, sus defectos, etc. Aparece pues,desde el primer momento un conflicto entre lo que quiere ser y lo que es en realidad. Cabe destacar los sustantivos “sótano” y “visillos” y los adjetivos “negro” y “blancos” por el contraste existente entre ellos. Además del contraste de color “negro- blanco”, el autor habla de cambiar un “sótano negro” ,por un piso con unos “visillos blancos”. Es decir, habla de cambiar un sótano, algo oscuro, sucio, etc., por un piso con “visillos blancos”, que es sinónimo de limpieza, respetabilidad, pureza, etc. Además compara la negrura de ese sótano con la de su reputación, por lo que da a entender, utilizando además la ironía, que su reputación está manchada, sucia, etc. Habla también de “tomar criada”, que es símbolo de respetabilidad. Vuele aquí el autor a jugar con la ironía.

Después se llama a sí mismo “pelmazo”,”embarazoso huésped”, “zángano”,etc; toda una serie de insultos que demuestran que no le gusta ser así. Y cuando intenta cambiar llega otra vez su otro “yo” y lo estropea todo. Por eso llama a su otro “yo”, “embarazoso huésped”, porque él lo hospeda en su interior, le molesta y además como son la misma persona uno contagia al otro con sus deseos. Gil de Biedma, como he mencionado anteriormente, escribía a partir de su propia experiencia personal y después le daba forma. Por ello, como vemos en esta primera estrofa con palabras como “pelmazo”, “inútil” y “cacaseno”,y a lo largo de todo el poema, el autor da a sus escrituras el tono de una conversación informal, empleando las mismas palabras que se emplearían en ella. Así, en esta primera estrofa, utiliza la expresión, “y ya es decir”, propia del lenguaje coloquial. Además, como está enfadado consigo mismo se insulta y un insulto sucede a otro como si de una discusión normal se tratase.
En la segunda parte del poema el autor enumera toda una serie de costumbres, errores y defectos que detesta de si mismo a través de los reproches que le hace a su otro “yo”. Va enumerando, a partir de la descripción de una salida nocturna toda una serie de cosas que no le gustan de sí mismo. Esta enumeración está unida por la conjunción “y” a principio de cada verso, lo que convierte la estrofa en una enumeración polisindética. Esto unido a que toda está escrita en presente da a la enumeración un enfatizado tono de monotonía. Esta monotonía es la que le produce al autor estar continuamente reprochándose sus errores cuando sabe que inevitablemente los volverá a cometer. En definitiva, la monotonía que surge de la lucha permanente entre su voluntad y su conciencia.
Además es una descripción triste de lo que hace ya que el autor siente cierta tristeza al saber que lo que hace además de no gustarle, le perjudica, no es bueno para él, aunque no quiera darse cuenta. Por eso intenta advertirse, convencerse a sí mismo para así abandonar esos malos hábitos y corregirse. Dice que sólo le acompañan las barras de los únicos bares que quedan abiertos, por tanto están personificadas “las barras de los bares”, los chulos, las floristas y las calles muertas. Está además mínimamente acompañado, ya que las barras de los bares no son nadie y los chulos y las floristas pueden ofrecer poca compañía y en las calles no hay nadie, no hay vida, están muertas. Por tanto lo único que le acompaña es más soledad y además es muy tarde. El autor se ofrece una imagen desconsoladora y tri te. Después se mira en el espejo y dice que tiene “la cara destrozada” y “los ojos violentos”. Tiene mala cara, los ojos enrojecidos por el alcohol y por la falta de sueño y tal vez tristes de verse a sí mismo. Todo ello da a su cara un aspecto de tristeza, de destrucción. Su cara está destruida por los efectos del alcohol, de la falta de sueño, de la tristeza e incluso de la insatisfacción. Critica, su trasnochar, su gusto por las noches de alcohol y diversión, en definitiva su vida desordenada.
Continúa en la tercera estrofa con sus reproches, recordándose que ya es mayor para según qué cosas, que el tiempo pasa y ya no es tan joven. Dice que su sonrisa de “muchacho soñoliento”, de muchacho que empieza a despertar a la vida, de muchacho joven, resulta ahora patética, puesto que ya no es la misma, él tampoco lo es, es un triste intento, un resto de aquella otra sonrisa que tuvo en su juventud con la que sí podía estar seguro de gustar. Aparecen en esta estrofa rasgos que dan al poema esa forma de conversación que advertimos al principio del poema. Así por ejemplo, destaca el verso, “podría recordarte que ya no tienes gracia”, que le da además a esta estrofa un tono de regañina más tranquila, moral, propia de alguien que conoce muy bien a otra persona o a sí mismo.
Una exclamación propia del lenguaje coloquial da comienzo a esta tercera parte del poema. Con ella el autor da a entender que se reprocha su excesivo gusto por trasnochar, por divertirse, incluso se reprocha no ser capaz de controlar sus impulsos y deseos sexuales. Pero aunque las palabras que emplea sean duras, en el fondo es un reproche indulgente, es el reproche que puede hacer una persona a otra que conoce bien y sabe que no va a cambiar pero aún así la perdona y la quiere. Aparecen en contraste los adjetivos “fuerte” y “débil, que contribuyen a acentuar la confusión y la lucha existente entre los dos “yos” del autor. Hay después una enumeración en “pánico, pena y
descontento” que va desde el miedo al descontento a lo más degradante y desolador. Inmediatamente después hay una enumeración polisindética que contribuye a esa sensación de angustia de que nos hablan “la desesperanza”, “la impaciencia” y “el resentimiento”. Las dos enumeraciones transmiten las sensaciones que le produce el tener que volver a sufrir de nuevo la reflexión, el mirar a su interior y ver que lo que hay le produce descontento. En la cuarta parte del poema el autor aunque sabe que la lucha con su “yo” no ha terminado y no terminará nunca, se siente impotente, pero se resigna a vivir con él, a aceptarse tal como es, a tolerarse y a ser condescendiente con sus errores y defectos, porque aunque a veces se menosprecie se quiere y no quiere hacerse daño. Se siente esclavo de si mismo y se lo reprocha. Acaba el poema cuando se va a dormir y dice:”te llevaré a la cama/como quien va al infierno/para dormir contigo”. Este verso es la clara aceptación de que después de los reproches viene la resignación, la autocompasión y aunque sus defectos le torturan sabe que tiene que dormir, que vivir con ellos.
Cuando dice “muriendo a cada paso de impotencia”, resume muy bien lo que quiere decir esta cuarta parte. Quiere decir que con cada paso que da, al no negarse a darlo y aún sintiéndose impotente, acaba dándolo y por tanto se acepta como es. Con ese gesto, poco a poco, con cada paso está aceptando como es y negándose a cambiar.
Los tres versos finales encierran el tema. El autor dice que es innoble amar a los demás porque eso nos hace sufrir pero reconoce que es peor aún amarse a sí mismo, ser esclavo de nuestras propias debilidades y no poder remediarlo.

CONCLUSIÓN

Jaime Gil de Biedma escribía utilizando la ironía como recurso para escapar así de la realidad de un irreparable paso del tiempo y de la fugacidad de la vida. El amor, el erotismo, la amistad y la desinteresada bondad, temas presentes en todas sus obras, son para él formas de derrotar a la muerte. En este poema critica su falta de voluntad y excesiva tolerancia con sus propios defectos. Creo que el tema de este poema es universal ya que esa especie narcisismo existe y va unido inseparablemente a todos los seres humanos , forma parte de todos nosotros aunque a veces pequemos de ello.

ÁNGEL GONZÁLEZ PROSEMAS O MENOS (1985)EL DÍA SE HA IDO

Ahora andará por otras tierras,
llevando lejos luces y esperanzas,
aventando bandadas de pájaros remotos,
y rumores, y voces, y campanas,
-ruidoso perro que menea la cola -5
y ladra ante las puertas entornadas.

(Entretanto, la noche, como un gato
sigiloso, entró por la ventana,
vio unos restos de luz pálida y fría, y
se bebió la última taza.) -10

Sí; definitivamente el día se ha ido.
Mucho no se llevó (no trajo nada);
sólo un poco de tiempo entre los dientes,
un menguado rebaño de luces fatigadas.
Tampoco lo lloréis. Puntual e inquieto, -15
sin duda alguna, volverá mañana.
Ahuyentará a ese gato negro.
Ladrará hasta sacarme de la cama.

Pero no será igual. Será otro día.

Será otro perro de la misma raza.

LOCALIZACIÓN

Poema de Ángel González. Ángel González está situado dentro de la Generación de los 50, una de las generaciones surgidas después de la Guerra Civil, durante la posguerra.
Este poema pertenece a su libro, Prosemas o menos, publicado en 1985.
Llama la atención el título del libro puesto que sale de lo normal. Es un título sugerente, informal y con cierto tono de ironía. Parece que el libro lleva este título porque con él, el autor, quería expresar cómo veía sus propios poemas. El autor toma las palabras “prosa `poema” y crea la palabra “prosemas”, como si sus poemas fuesen versos muy unidos a la prosa. Por ello, en este poema veremos rasgos característicos de la prosa y que rara vez se utilizan en verso.
Está compuesto por versos de arte mayor, a excepción del undécimo verso, compuesto por un bisílabo de arte menor. Está dividido en tres estrofas. La primera tiene diez versos, la segunda nueve y la tercera dos. Esta estructura atípica advierte de cierta irregularidad. En principio, se podría deci que esta irregularidad existe en todo el poema, puesto
que e contramos versos de medidas diferentes. Aunque la mayoría son versos de once sílabas, también hay de dos, de nueve, y alguno de catorce sílabas. Esta irregularidad reafirma más la visión del poema como un tipo de composición unida a la prosa, ya que no tiene la estructura y uniformidad típicas de las composiciones en verso. En una segunda lectura, podríamos hacer, evitando las sinéresis y sinalefas, que los versos de nueve se alargaran hasta once sílabas. Pero aún así, seguiría teniendo esa irregularidad. Tiene una rima asonante en los pares y los impares quedan sueltos

ESTRUCTURA DEL TEXTO

El poema está estructurado en tres partes.

I A-El día se va y llega la noche. (vv. 1 al 10).
B-El día se ha ido pero volverá mañana,
tras la noche. (vv. 11 al 19)
C-Mañana vendrá otro día distinto, pero de iguales características que el anterior. (vv. 20 al 21).

TEMA

El tema expresado a través del poema es la visión esperanzadora de que tras la noche siempre llega el día, aunque este no se diferencie mucho del anterior.
A través del poema vemos que el autor habla del día como algo positivo. El día que trae de nuevo la luz después de la oscuridad de la noche, el día como espacio de tiempo en el que se espera hacer algo que no se hizo o en el que se espera que pase algo nuevo, algo distinto a lo de todos los días. En este punto se muestra un tanto pesimista, quizás porque el día, los días, pueden resultar monótonos. Por eso en el último verso dice, “será otro perro de la misma raza”, porque el día que vendrá será otro día pero co n características similares al anterior, no cambiará mucho. Aun así el día está tratado en sentido positivo, al contrario de la noche, donde no hay luz, no hay movimiento.

ANÁLISIS DE LA FORMA

En la primera estrofa, en el primer verso, cabe destacar e adverbio, “ahora”, que indica presente y el verbo en futuro “andará”. Estas dos palabras contrastan y nos hacen pensar que se está hablando de algo que está ocurriendo lejos de nosotros, da sensación de nostalgia, de añoranza. Además en/”andará’¡ hay una personificación del día, al que se le atribuyen cualidades humanas tales como andar, llevar y aventar, como ocurrirá también en el segundo y tercer verso.
Estas personificacinoes humanizan el día, le dan un sentido positivo. Además nos conducen directamente hacia la comparación del día con un perro. (v.4). En el segundo verso, “luces y esperanzas”, quiere decir que llevará la luz del nuevo día a los lugares por los que pase y además llevará esperanzas, ilusiones.
En el tercer y cuarto verso,”aventando bandadas de pájaros remotos”/ “y rumores y voces y campanas”, la personificación existente en “aventando”, transmite una imagen perfecta de un día, de un cielo lleno de pájaros, de un pueblo despertando entre rumores voces y campanas. Es como si con la llegada del día, con su luz, con el viento, este hiciera dispersarse a los pájaros.
La palabra “remotos”, puede referirse a que están en otro lugar, en un lugar lejano. También puede querer decir que están volando muy alto. Tal vez sea una alusión a los pájaros que existen desde que existe el día. Es decir, que esta imagen del amanecer, del despertar se viene repitiendo desde hace tiempo. Los dos versos permiten que imaginemos el amanecer, el despertar de cualquier y de todos los lugares por la mañana y transmite una agradable sensación.
En el tercer verso hay una aliteración de sonidos en b ,en d y en t, que dan fuerza al verso y además en ,”aventando bandadas”, se produce una onomatopeya, ya que las uves, bes y tes parecen imitar el sonido real del viento. En el cuarto verso, “y rumores y voces y campanas”, hay una enumeración polisindética que transmite una sensación de énfasis, de hincapié de todas las cosas que hará el día a su paso. Pero un énfasis nostálgico,porque enumera un serie de cosas que están pasando en otro lugar. Además esta enumeración está estructurada siguiendo el orden de las cosas tal y como se suceden en la realidad. Primero vienen los rumores, temprano, luego las voces y antes y después las campanas anunciando el día y dando las horas.

Hay una onomatopeya en “rumores y voces y campanas”, ya que las
palabras imitan el sonido real? La utilización de los verbos en
gerundio en el segundo y tercer verso, dan una visión mitificada del día, todas las acciones que se describen son buenas. El día lleva la luz, la esperanza ,etc. En el quinto y sexto verso está simbolizado el día en la figura de un perro. Y se dice que es “ruidoso”. Este adjetivo se refiere a las cosas que anuncian y caracterizan al día. Con el día se acaba el silencio, empieza el ruido, la gente habla, los perros ladran, suenan las campanas, etc. Además dice que este perro “menea la cola”. Esto significa que el día es alegre como el perro que menea la cola. Esta acción del perro, le otorga al día , de nuevo, cualidades humanas, positivas.

“y ladra ante las puertas entornadas”. (v.6).

El perro está contento y ladra ante las puertas. El día , como el perro está alegre y se acerca a las puertas que no están cerradas, que empiezan a abrirse al nuevo día, que al no ser de noche, no sienten desconfianza , ni miedo y entreabren la puerta para que pueda entrar la luz del nuevo día.

“Entretanto, la noche, como un gato”/”sigiloso, entró por la ventana”. (vv . 7 y 8) .

Aquí aparece la primera palabra,”entretanto”, que no se acostumbra a utilizar en verso y que sí se utiliza en prosa. Con ella se puede ver claramente lo que el autor advertía con el título de su libro Prosemas o menos. Podemos ver cómo introduce rasgos característicos de la prosa en sus poemas. Con ello consigue además que uno sea capaz de imaginar mejor la situación, como si de un cuento o una novela se tratase.
En “la noche, como un gato”, vemos la comparación que hace el autor de la noche con un gato, un animal que, por naturaleza es menos sociable que el perro y además, como la noche produce mayor desconfianza y miedo. Dice que entra por la ventana “sigiloso”. Utiliza aquí el autor este adjetivo que es además otra cualidad del gato, para decir que la noche, a medida que el día se va yendo, llega. Y además llega poco a poco, depacio, silenciosa, sin darnos apenas cuenta. Y cuando miramos por nuestra ventana, vemos que ya no hay luz, que todo está oscuro, que se ha hecho de noche. Compara la noche con un gato en sentido negativo, destacando del gato todo lo que tiene de receloso, traicionero, etc.

“vio unos restos de luz pálida y fría”/”Y se bebió la última taza”. (vv.9 y 10) .

La noche, como un gato, vio que el día se iba, que la luz se iba y “se bebió la última taza, Y vino para llevarse la poca luz que quedaba e imponer su oscuridad.
Al final de la primera estrofa, la noche está llegando y al principio de la segunda ya es de noche completamente:

“Sí;”/”definitivamente el día se ha ido”.(vv.11 y 12).

El undécimo verse está formado solamente por un bisílabo, verso poco frecuente y que además resulta extraño porque todos los demás versos son/de arte mayor.
Este bisílabo es además una afirmación, que está aislada formando un verso, para dar mayor énfasis, más rotundidad, para decir que no cabe la menor duda de que el día se ha ido, para anunciar que ya es totalmente de noches
En “definitivamente”, encontramos otra partícula propia de la prosa, un adverbio en -mente, y no del verso. Todavía enfatiza más la afirmación. “Mucho no se llevó (no trajo nada)”/”sólo un poco de ttiempo entre los dientes”/”un menguado rebaño de luces fatigad s”.(vv. 13,14 y 15).
En el décimo tercer verso hay un quiasmo entre los pronombres “mucho” y “nada” y los verbos “llevó” y “trajo”. Esto hace que resulte una frase con un cierto pesimismo. El día no trajo nada nuevo y tampoco se llevó nada. Fue un día normal, igual que todos. Sólo trajo un poco de tiempo “entre los dientes”. Se refiere a los dientes con que el perro coge, sujeta las cosas. Trajo un tiempo pero no lo soltó, lo retuvo entre sus dientes, no dejo que se le escapara, que los demás lo cogieran. Un tiempo, por tanto, breve, fugaz. Sólo trajo un poco de luz y después se la llevó. La luz, como el propio día es fugaz, efímera.
“Tampoco lo lloréis. Puntual e inquieto,”/”sin duda alguna, mañana”. (vv. 16 y 17)

“Tampoco lo lloréis’.Es es una frase más típica del lenguaje hablado, de la prosa. esulta incluso, informal. Es una llamada al ánimo, a la esperanza. No hay que preocuparse tanto, aunque es fugaz, es bonito, alegre y volverá mañana otra vez, no se ha ido para siempre.
“Ahuyentará a ese gato negro”/”Ladrará hasta sacarme de la cama Volverá mañana a ahuyentar a la noche a hacer que se vaya. Cuando el día venga mañana, la noche si irá y volverá el día, la luz, la esperanza.
La noche se compara a un “gato negro”. El color negro del gato y la noche, es negativo. De nuevo aparecen verbos en futuro, “ahuyentará” y “ladrará”. Esta vez simbolizan la esperanza, la ilusión por que llegue el día. El verbo “ladrará”, identifica además la entrada del nuevo día. Ese ladrar es sinónimo del rumor de la gente por la mañana, del gallo que canta, del ruido de las campanas, del despertar, salir de la cma, etc. Por eso dice “vendrá a sacarme de la cama”, porque con el ruido de la mañana, con la luz del sol, se despertará.

La última estrofa está compuesta por dos versos solamente, con la intención de remarcar más el significado del tema.
“Pero no será igual. Será otro día.”/”Será otro perro de la misma raza”. (vv. 20y21) .)

Hay una anadiplosis entre (el final del vigésimo y vigésimoprimer verso, que sirve para remarcar más la comparación entre “perro”y “día”.
Nos encontramos también una antítesis entre “no será” y “será”. Esta antítesis introduce el verso final, que es contradictorio al anterior. Primero se dice que el día que llega no será igual, será otro día. Y después, “será otro perro de la misma raza”.
Pero tendrá las mismas características que el anterior, aunque nunca haya dos días iguales, se diferenciarán poco. A así, prefiere el día a la noche. No espera del día que ea algo maravilloso, fuera de lo normal, se conforma con que llegue.
Porque mientras haya un día al que esperar habrá esperanza, habrá ilusión. Después de la noche vendrá el día.
Por eso este poema lleva por título, “El día se ha ido”. Es un título de cierto matiz melancólico. Cuando el día se va , se va la luz, el movimiento y llega la noche, el silencio, la oscuridad. Por eso se espera con ilusión y esperanza la llegada del nuevo día.

CONCLUSIÓN

Es un poema de esasa complicación retórica y esto concuerda perfectamente con la intención de hacer, una especie de prosa en verso, del autor.

Nivel Bachillerato/Selectividad Alumna: Margarita Ruiz

PAUTAS PARA HACER LA ESTRUCTURA EN UN COMENTARIO DE TEXTO LITERARIO
1)Siempre que sea posible, dividiremos un texto en apartados (la mayoría de las veces “se podrá”). [Ejemplo: Este texto se compone de tres apartados...]
2)Siempre se indicará la extensión precisa de cada apartado; es decir desde dónde a dónde abarca exactamente. [Ejemplo:El primer apartado comprende desde el primer verso hasta el verso octavo...]
Si un apartado no coincide con una unidad completa (verso, estrofa, o párrafo en el caso de la prosa), se citará la pabra, sintagma o frase donde comience y/o acaba el apartado [Ejemplos de verso //y prosa, respectivamente: El primer apartado va del verso uno al quinto cuando dice:"...y se fue para siempre."/ /o desde el principio del texto hasta el segundo párrafo cuando dice:"...y se fue para siempre."]
3)Siempre se definirá cada de modo descriptivo. Esto quiere decir que hay que hacer algo así como un pequeño resumen de la parte del argumento del texto que se desarrolla en cada apartado. Se trata de una descripción argumental del apartado y no temática todavía. Debe ser corta, mejor una sola frase, una o dos líneas. [Ejemplo: En este primer apartado se cuenta el momento en que los amantes se conocieron... / En el primer apartado se describe el rostro de la amada...]
4) Siempre que se pueda, se le indicará además un subtema a todos y cada uno de los apartados de un texto. Esto es lo ideal porque significará que se ha reflexionado lo suficiente sobre el texto cómo para haber comprendido completamente su organización significativa.
Sin embargo, hay textos que no lo permiten porque alguno de sus apartados no tiene suficiente densidad significativa. Por ejemplo, en un texto un apartado puede ser la descripción física de la casa donde vive la amada. El contenido de un texto así no es lo bastante abstracto como para sintetizarlo con un subtema. Bastará con una definición descriptiva o argumental: [En el primer apartado se describe la casa de la amada"]
5) Un texto sin apartados, puede de todos modos tener subtemas, y hay, por tanto, que comprobar esta posibilidad. [Por ejemplo, en un fragmento de monólogo interior, un personaje de una novela podría mezclar de modo incoherente alusiones a diferentes motivos temáticos: desesperación amorosa, hambre y aburrimiento, pongamos por caso. En un supuesto así, a modo de hipótesis, podríamos haber dicho en el análisis del tema que el tema del fragmento es "La angustia existencial". A continuación, al intentar analizar la estructura, tras señalar que no es posible separar apartados, podríamos añadir: "A lo largo del fragmento el personaje entremezcla divagaciones sobre la calamidad a la que ha quedado reducida su vida. Como subtemas podríamos indicar la desesperación por el amor frustrado y el vacío existencial.].
6) Los subtemas serán frases con las mismas características que las de los temas: claras, breves, abstractas y precisas. (Pueden verse algunas indicaciones sobre cómo trabajar el tema AQUÍ.) [Para entendernos, "La desesperación tras un fracaso amoroso", podría ser el tema de un poema o el subtema de uno de los apartados de otro poema]
7) Cuando no sea posible relacionar cada apartado con un subtema, se definirán con subtemas todos los apartados en los que ello sea posible.
8 ) Los apartados que no se pueden definir con subtemas, se definirán sólo descriptivamente. Pero se procurará añadir lo que podríamos llamar la “nota temática” que lo caracteriza.
Una nota temática vendría a ser una palabra abstracta que venga a recoger lo esencial del apartado en cuestión, lo esencial de su contenido o de su tono, la “nota dominante” (ironía, grandiosidad, pesimismo, armonía, serenidad, tremendismo, nostalgia, fantasía, intimismo…).
Sólo en último extremo nos conformaremos con definir un apartado de un modo simplemente descriptivo o argumental.
9)Puede darse el caso de que el texto deba definirse en unidades más pequeñas que los apartados. Si esto es así, normalmente caracterizaremos esos subapartados de un modo meramente descriptivo.
10) En el caso de textos muy largos, confeccionaremos primero un esquema del argumento, es decir, una estructura enteramente descriptiva (esto está muy cerca de lo que es el análisis de la estructura narrativa en un comentario de textos narrativos). Resumimos brevemente el contenido argumental de cada apartado.
A continuación, intentaremos redactar una explicación coherente del sistema de subtemas asociados al tema central, sin preocuparnos demasiado de ligar cada apartado con un subtema pues, como hemos dicho, en los textos largos el conglomerado temático normalmente se distribuye en el texto de un modo mucho más complejo e irregular.
En exte tipo de textos largos, cuando podamos seguir los subtemas de un modo claro a través de los apartados, sin que ello suponga forzar demasiado el texto, lo haremos; pero en caso contrario, no nos obsesionaremos con ese modelo ideal de análisis de la estructura. (ESTO SE REFIERE ANTE TODO A LA NOVELA O A ALGUNOS TEXTOS POÉTICOS MUY LARGOS).

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