III ANÁLISIS DE LA FORMA

NIVL FÓNICO-FONOLÓGICO-PROSODEMÁTICO

Evidentemente, el poema que comentamos es un soneto clásico de 14 versos endecasílabos formado por dos cuartetos y dos tercetos de rima consonante.

El acento estrófico (el que va sobre el axis o eje rítmico) recae en la sílaba décima de cada verso a lo largo de toda al composición. Por tanto, al tratarse de una sílaba par podemos decir que el poema está macado por el ritmo dactílico.
Todos los versos son paroxítonos (la ultima palabra de cada verso es llana) de manera natural; es decir, todas las palabras en posicionde rima son llanas.

Copiamos acto seguido el poema y señalamos en él su acentuación rítmica. [Básicamente, dejando aquí a un lado una explicación más detallada, se consideran métricamente átonas -no portadoras de acento mético-  la conjunción y los artículos y  determinantes en general, algunos adbervios y la preposición. Se entienden como tónicas las otras categorías gramaticales: nombre, adjetivo,verbo, algunos adverbios. Sobre esta exposición esquemática, puede tenerse en cuenta que una palabra en teoría tónica puede pasar por átona en un poema en función de su posición entre dos acentos métricos].

Marcamos las sílabas tónicas en rojo e indicamos el tipo de endecasílabo al final del verso en azul.


2                            6
En crespa tempestad del oro undoso (HEROICO)

3                   6
nada golfos de luz ardiente y pura (MELÓDICO)

4                6
mi corazón, sediento de hermosura, (SÁFICO)

3                  6
si el cabello deslazas generoso. (MELÓDICO)

2                                      6
5-Leandro en mar de fuego proceloso,
(HEROICO)

2              4                      8
su amor ostenta, su vivir apura;
(SÁFICO)

1                                         6
Ícaro en senda de oro mal segura
(ENFÁTICO)

1                   4                         8
arde sus alas por morir glorioso.
(SÁFICO)

4            6
Con pretensión de nix, encendidas
(SÁFICO)

4                             8
10- sus esperanzas, que difuntas lloro,
(SÁFICO)

2                                6                                 10
intenta que su muerte engendre vidas.
(SÁFICO)

2                               6

Avaro y rico, y pobre en el tesoro, (SÁFICO)

3                     6
el castigo y la hambre imita a Midas,
(MELÓDICO)

1                                 6
Tántalo en fugitiva fuente de oro.
(ENFÁTICO)

(Todos los  versos tienen acento en décima.Por desgracia, después de publicada la página, los números no coinciden siempre sobre la sílaba tónica; espero que se entienda. Por esta razón  se ha desistido de marcar en número 10 en cada verso, ya que al publicar lo editado provocaba una distorsión enorme que hacía ilegible el conjunto).

Comente este poema de Góngora, prestando especial atención al contenido y a sus componentes tradicionales. [5 puntos: 3 para el contenido y 2 para la capacidad de argumentar y estructurar coherentemente el comentario.]

Luis de Góngora: Ándeme yo caliente y ríase la gente.

Ándeme yo caliente
y ríase la gente.
Traten otros del gobierno
del mundo y sus monarquías,
mientras gobiernan mis días 5
mantequillas y pan tierno;
y las mañanas de invierno
naranjada y aguardiente,
(1)
y ríase la gente.
Coma en dorada vajilla 10
el Príncipe mil cuidados,
como píldoras dorados;
(2)
que yo en mi pobre mesilla
quiero más una morcilla
(3)
que en el asador reviente, 15
y ríase la gente.
Cuando cubra las montañas
de blanca nieve el enero,
tenga yo lleno el brasero
de bellotas y castañas, 20
y quien las dulces patrañas
del Rey que rabió me cuente,
(4)
y ríase la gente.
Busque muy en hora buena
el mercader nuevos soles,
(5) 25
yo conchas y caracoles
entre la menuda arena,
escuchando a Filomena
(6)
sobre el chopo de la fuente,
y ríase la gente. 30
Pase a medianoche el mar
y arda en amorosa llama
Leandro por ver su dama,
(7)
que yo más quiero pasar
del golfo de mi lagar 35
la blanca o roja corriente,
(8)
y ríase la gente.
Pues Amor es tan cruel
que de Píramo y su amada
hace tálamo una espada, 40
do se juntan ella y él,
(9)
sea mi Tisbe un pastel
y la espada sea mi diente,
y ríase la gente.

ACLARACIONES SOBRE VOCABULARIO (vienen incluidas en el propio examen).
1. naranjada: mermelada de naranja.
2. Las mil preocupaciones (cuidados) del príncipe, no tendrán solución
(como píldoras dorados) por comer con vajilla dorada.
3. quiero más: prefiero.
4. Por las patrañas o cuento del Rey que rabió se entiende cualquier cuento antiguo o de tradición oral.
5. Nuevos continentes o países, para comerciar y amasar fortunas.
6. Filomena: el ruiseñor.
7. Leandro pasaba cada noche a nado el estrecho de Dardanelos para encontrarse a su amada Hero, hasta que una noche muere ahogado y ella se suicida tirándose al mar también. Góngora se burla de estos desgraciados amantes y de los que vienen a continuación.
8. Tragarme el vino blanco o tinto.
9. Las ropas ensangrentadas de Píramo hacen suponer a Tisbe que ha muerto, por lo que se suicida clavándose una espada, en la que también se ensarta él cuando la ve.Por eso la espada es el lecho conyugal (tálamo) de los amantes. Góngora se burla de ello en la conclusión del poema.

Características del examen. El enunciado del examen (año 2004) puede inducir a error, pues en este caso no se trata sólo de esclarecer el significado del poema.
El enunciado habla de que hay que prestar especial atención también a “sus componentes tradicionales” y ahí entra la métrica y el análisis del estilo.
De todas formas, hay que pensar que esto es sólo una parte del ejercicio (hay otras preguntas en el examen aparte del comentario), por lo que no hay que hacer un comentario excesivamente analítico. Por tanto, deben comentarse, aparte del contenido, la métrica de modo perfecto (lo ideal a estas alturas, claro, es que el alumno no tuviera que medir cada verso para identificar la letrilla (y el villancico) y los rasgos estilísticos fundamentales. Teniendo en cuenta que se deben comentar los que muestren la naturaleza “tradicional” del poema, no cualquier recurso literario.
Tres de los cinco puntos serán, por tanto, para el análisis de la métrica y para el análisis estilístico y temático, sin perder de vista que todo debe orientarse a la premisa de mostrar los rasgos (métricos, estilisticos o temáticos) “tradicionales” de los que habla el enunciado. Los dos puntos restantes, como ya dice el mismo enunciado, se asignan en este caso de acuerdo con el nivel de redacción, la capacidad de argumentación, la coherencia del discurso, la fluidez, corrección y madurez expresiva y, en definitiva, la cohesión y articulación del comentario.

COMENTARIO

En esta letrilla, podríamos decir que lo que Góngora lleva a cabo es, en definitiva, una versión satírica del tópico del Beatus ille, sirviéndose para ello de un motivo tradicional, del cual provienen los versos que encabezan la composición: “Ándeme yo caliente/ y ríase la gente“.
En efecto, el contenido fundamental del poema, no es otro que una deformación burlesca de aquellos motivos con los cuales solía desarrollarse convencionalmente ese tópico clásico cuya fuente última suele ser Horacio y su poema del mismo título, Beatus ille, que había versionado fray Luis de León en su celebérrimo poema “Oda a la vida retirada”.
Ahora bien, lo que Horacio elegantemente expone en su ÉpodoII “Beatus ille qui procul negotiis…“, es una exaltación del ideal epicúreo (lindante con el estoicismo) de la sobriedad y la austeridad de una vida sencilla alejada de todo afán o preocupación.
Tan nobles ideales, en la irreverente letrilla de Góngora dan paso a un desenfadado canto hedonista que debemos poner en relación con los contrastes del barroco. Frente a la reflexión pesimista sobre la vida, un vitalismo burlón, aunque también nihilista, como el que le da tono a este poema.
Góngora es universalmente conocido por ese elaborado arte cubierto con la etiqueta de culteranismo, pero no es menos cierto que posee otra faceta: la de cultivador y revitalizador de la poesía tradicional. Tuvo un papel destacado en la revitalización del romance que se llevó a cabo en el barroco. También participó en la renovación del villancico y la letrilla.
Hasta que llegó a sus manos, esta forma métrica había sido un género menor limitado a temas religiosos o rústicos y vulgares. Góngora empezó a cultivar la letrilla en 1581 y la convirtió en un vehículo idóneo para expresar la sátira burlesca. Observemos en el poema que comentamos, c
ómo Góngora funde elementos tradicionales y cultos, aunando ambos para redoblar su intención burlesca. Parte, como hiciera en otras letrillas, de un refrán, pero a lo largo del poema la chispa humorística salta por la colisión entre elementos populares y alusiones más o menos zafias y grotescas a referentes mitológicos. El propio tema elegido es culto y Góngora lo pasa por el filtro de la poesía tradicional, lo que en sí mismo es uan propuesta provocadora.
Recordemos que la letrilla, básicamente, no era otra cosa que un villancico de tono satírico. El villancico era una forma estrófica derivada del zéjel, que había sido inventado en el siglo X por el poeta hispanomusulmán Mucáddamben Muafa.
La estructura métrica común a todos ellos, reducida a su esencia, consiste en concebir el poema como formado por un estribillo y un píe. En el pie es donde están la mudanza, la vuelta y la repetición del propio estribillo.
Originalmente, todo ello estaba pensado para el canto y el baile. El solista cantaba la mudanza y el verso de vuelta.El coro, tras el verso de vuelta, intervenía cantando el estribillo, entero o en parte, según los casos. La diferencia entre el zéjel y el villancico viene marcada, esencialmente por la diferente extensión de cada una de las partes.
Pero, como decimos, la letrilla, básicamente, no es más que una variante satírica del villancico. En el caso del poema que nos ocupa, la mudanza la forma una sextilla, seis versos octosílabos, cuya rima, consonante, debe seguir ciertas pautas: todos los versos deben tener rima, no pueden rimar más de dos seguidos y los dos últimos no pueden formar pareado. Teniendo todo esto en cuenta, esta es la disposición métrica de la letrilla de Góngora:

Ándeme yo caliente
y ríase la gente.
(Estribillo)

Traten otros del gobierno
del mundo y sus monarquías,
mientras gobiernan mis días
mantequillas y pan tierno, (Cuatro versos de mudanza)
y las mañanas de invierno (Enlace)
naranjada y aguardiente, (Vuelta)
y ríase la gente, (Estribillo)

En cuanto al contenido, lo singular de la letrilla es precisamente la conjunción entre lo tradicional y lo culto. El poeta toma un refrán popular y a partir de él desarrolla el poema de forma jocosa deformando un tópico de la literatura culta.
La estructura del poema se organiza en torno a los diversos motivos de este tópico, el Beatus ille, que el poeta satiriza. De manera que, tras el estribillo inicial, el primer apartado (veros 3 a 16) tienen como núcleo significativo el desprecio burlón del poder y del lujo. El poeta desprecia la pompa del poder y prefiere una vida humilde, apegada a los placeres sencillos.
En el segundo apartado se podrían integrar las dos siguientes series (versos 16 a 30), si entendemos también que la segunda, se antepone a la primera y la complementa. Prefiere estar entretenido ya salvo de los rigores del clima, y renuncia desdeñosamente a la ambición, el enriquecimiento o las grandes empresas en general.
En el tercer apartado, la dos últimas series (vv.31 a 44), ridiculiza el amor y lo cambia por los placeres de la mesa.
En cuanto al estilo, evidentemente estamos muy lejos de la poesía hiperculta que Góngora, como sabemos, llevó a extremos insuperables.
La letrilla destaca por la sencillez expresiva. Merece la pena destacarse en el apartado léxico, la presencia en el poema de palabras como “morcilla, mantequilla, bellotas, castañas”, etc. Es el resultado lógico de elevar a ideal de vida esa dorada medicocridad de lo cotidiano.
Sobresale tambiénen el poema el uso de la metonimia, pues el poeta se sirve de ella a lo largo de todo el poema para ir acentuando el contraste entre las dos actitudes ante la vida que contrapone.”
Morcilla, mantequilla, bellotas, castañas” y otros elementos similares, concretan así el atractivo contenido del modo de vida que resulta mejor valorado en la letrilla.
Como ya señalaran Dámaso Alonso y Robert Jammes, el contraste entre los valores ideales de la sociedad y el mundo real marca todas las letrillas de Góngora y esta es un buen ejemplo pues está articulada en torno a él.
La letrilla recoge perfectamente el espíritu de la poesía tradicional, revitalizado, como decimos. El empleo de giros y expresiones del lenguaje coloquial es otra muestra de ello. Así lo vemos en diversos momentos como en la alusión a “el Rey que rabió” o “muy en hora buena”".
En cuanto a las metáforas, estamos lejos del esplendor metafórico del Góngora característico en poemas de registro culto. HAy pocas metáforas y forman parte del apartato humorístico del poema. Así “el golfo” de su lagar, del cual mana el vino o la burlona equiparación del tálamo de los enamorados a la espada y, por supuesto, la hilarante transformación del pastel en Tisbe.
Podría añadirse la graciosa personificación según la cual gobiernan sus días “
mantequillas y pan tierno”.
En definitiva, es un estilo en el que domina la sencillez y el gracejo, igual que en otros aspectos del texto, con lo cual se integra perfectamente en la tradición poética que pretende recrear.

EXAMEN DE SELECTIVIDAD – LITERATURA ESPAÑOLA -CATALUÑA

No se trata en absoluto de un tema original, sino que está enraizado firmemente en la tradición poética de la Edad de Oro: amor idealizado,expresión del amor bajo directrices petrarquistas y platónicas o neoplatónicas,etc.

Lo singular del Barro y de Quevedo es la complejidad con la que se expresa ese tema. Complejidad y condensación, las dos notas dominantes del texto que derivan de un apretado y elaborado entramado de relaciones conceptuales o semánticas, paralelamente apoyadas por una serie de ragos formales que, además, vienen a inscribirse dentro de los parámetros del conceptismo barroco: elipsis, polisemias, juegos de palabras.

ESTRUCTURA DEL CONTENIDO

De acuerdo con el método de comentario de texto propuesto por Díez Borque, al hacer la estructura del contenido de un texto deben distiguirse los núcleos significativos del texto en cuestión.
En este soneto de Quevedo pueden distinguirse estos núcleos significativos:

1º) Primer cuarteto.
Se presenta la anécdota: ella se suelta el pelo y su corazón zozobra ante esa visión, se redobla su sufrimiento amoros.

2º) Versos 5 y 6.
El enamorado equipara metafóricamente su corazón (su sufrimiento) con Leandro.

3º) Veros 7 y 8.
La comparación ahora se lleva a cabo con Ícaro

4º) Primer terceto.
El mismo procedimiento se realiza con el Ave Fénix

5º) Segundo terceto.
Ahora la equiparación se produce con el rey Midas y,secundariamente, con Tántalo.

Dicho esto, si atendemos a la jerarquía semántica, a la relevancia de cada núcleo y a las relaciones estructurales entre ellos, observamos que el texto está dividido en dos apartados.

El primero comprende el primer núcleo significativo que hemos señalado.
Los otros cuatro forman un segundo apartado del cual cada uno de ellos sería un subapartado. En conjunto vienen a desplegar de forma analítica lo que ya queda expuesto en el primer cuarteto.

TONO

Ella se suelta el cabello (#44743)

En el poema domina un tono melancólico.
Quizá no quepa decir que es pesimista o trágico. El enamorado siente impotencia y frustración y  le embarga también lo que podríamos denominar un sentimiento  de nostalgia por lo que nunca alcanzará: ella, su amor. Él entiende que no hay esperanza para su amor pero, en línea con la tradición petrarquista, lo asume como un destino. El amor dignifica a la persona, incluso si la hace infeliz.
Este es el origen de cierta autocomplacencia en su desgracia, de cierta recreación deleitosa  en el dolor que proviene de tan ennoblecedoras fuentes: del amor que él siente y de la amada y su belleza.  Platonismo y petrarquismo se dan la mano aquí. Este planteamiento -casi un silogismo poético- presenta al poema como un fruto característico de una tradición poética que cuando escribe Quevedo tiene ya más de un siglo en la literatura castellana.
El neoplatonismo consideraba la belleza física un trasunto de la belleza espiritual  que sieguiendo las escalas neoplatónicas, elevaba al espíritu del enamorado hasta la contemplación de La Belleza y de Dios mismo en última instancia.
La lírica petrarquista -como  ya antes la trovadoresca- entendía el amor como destino y realización de la persona y de su alma. El enamorado debaía ser fiel no ya a su amor, sino también al dolor que ese amor pudiera provocarle.
Ni siquiera siendo rechazado su amor es abatido. El enamorado se enorgullece de su condición y de su conducta y las equipara a una serie de figuras mitológicas, en un juego alegórico que sitúa en primer plano la hondura de su dolor, pero también, la grandeza, la constancia y ejemplaridad de ese sentimiento amoroso.

En cuanto al tipo de mímesis, en este poema hablaríamos de una totalización sintética y esencial, como ya ha quedado sugerido cuando hemos comentado el argumento. Los únicos detalle que conocemos, a fin de cuentas, son que la mujer se soltó el cabello y que éste es rubio, largo y ondulado. Todos los demás elementos anecdóticos de la situación  han quedado fuera de la recreación poética.
Condiderándolo desde el otro extremo de esa elaoración poética, el proceso de proyección metafórico-mitológica nos ofrece, en definitiva, una representación idealista y psicológica que por fuerza había de resultar en un poema muy alejado del realismo mimético. En este soneto no contemplamos el mundo con sus perfiles concretos, sino la geografía emocional del enamorado.

Por último, el grado de inmediatez característico de la lírica se encuentra aquí algo desplazado. Sí, porque la voz poética se desdobla para distanciarse y elevar a la categoría de sublime su sentimiento amoroso. Interpone entre ella y el lector el protagonismo de “corazón” de cuyos hechos se convierte en narradora por la peculiar modulación del poema de la que ya hemos hablado.

TEMA

Podríamos redactarlo como la desesperación ante la contemplación de la belleza de la amada.

ARGUMENTO-ASUNTO-TONO

Se suelta el cabello

El enamorado se dirige a su amada diciéndole que ver cómo se suelta el cabello renueva la intensidad de su sufrimiento amoroso. El cabello, al soltarse, se despliega en toda su hermosura: la visión de esa hermosura agudiza, arriba en él el deseo, como ese deseo es irrealizable por el rechazo de la amada, arriba también el dolor.
Es un argumento tópico, situado dentro de una tradición poética muy definida.
Eso sí, partiendo de la tradición de la que explícitamente se muestra continuador, Quevedo compuso un poema singular que recrea de forma personal y vigorosa tanto la materia argumental tradicional como su expresion apoyada -de acuerdo igualmente con una convención tradicional- en alusiones mitológicas.

En efecto, el argumento está muy elaborado en el poema que nos ocupa, como vemos, por ejemplo, en el hecho de que sean los cabellos y el corazón los que aparecen en un primer plano argumental, en tanto que la amada y enamorado, implicados en el imaginario diálogo, quedan relevados a un segundo plano por lo que se refiere a la materia anecdótica en torno a la cual gira el soneto.

Incidente, la anécdota de la que parte el poema, podría parecer un médico, es decir tomado de un hecho real y trasladado al poema con el envoltorio expresivo de la poesía barroca, pero,como hemos señalado al hablar de la conexión del motivo del poema con una tradición poética, no tiene por qué serlo.
Desde luego, lo que sí podemos afirmar es que es verosímil (que pudo ocurrir),pero, en todo caso es el punto de arranque verosímil sería lo único realista el argumento. Lo demás, se engloba en la tradición de una poética amorosa y Alicante: sutil análisis de sentimientos expresados a través de tópicos (proscriptos) y lenguaje, en general perteneciente a un código poético esterilizante e idealista.
A ello habría que añadir, recordemos, una disposición argumental muy elaborada en la que los protagonistas del hecho, aparecen como espectadores pasivos en tanto que los protagonistas activos del transcurrir argumental del poema son los cabellos y el corazón. Aunque hubiera habido un caso real el que inspiró el poema, la realidad y el realismo quedan completamente transformados tras ese intercambio de papeles que se produce en lo que podríamos llamar la disposición argumental.
Sí, es un claro ejemplo de transformación o de presentación poética  de la realidad.  La anécdota queda completamente sepultada y trascendida por la reiteración abrumadora y muy sugerente de interpolaciones mitológicas.
El poema se apoya en un contenido cirscunstancial mínimo: él contempla cómo ella se suelta su hermoso cabello rubio y rizado.
La realidad -una escena entre un hombre y una mujer- se eleva y se y proyecta a un nivel mitológico, idealizado al pasar de cabello-corazón a alegorías mitológicas. Finalmente, la anécdota pierde peso y se desploma porque el protagonismo absoluto del poema lo reclama la sublimación del dolor en la que acaba la recreación de esa anécdota inicialmente trivial: ella se apartó el cabello y él se murió de pena allí mismo al contemplar tanta hermosura inalcanzable. De esto es de lo que realmente nos está hablando el poema.
Sin duda algo de la extremosidad o del afán de totalidad, también estética, del Barroco puede señalarse en este argumento. Un argumento lleno de contrastes e incluso paradojas, elíptico pero inetnso.
Aparte, indudablemente, de lo que ha puesto de su singular cosecha el genio del poeta que desborda cotinuamente las expectativas del lector con el esplendor de sus imágenes y, casi diría yo que en mayor medida, con su ritmo, con la maravillosa música de este poema.

II. ANALISIS DEL CONTENIDO.
El autor en el texto: actitud-postura-punto de vista-disposición de la transmisión-grado de implicación.

-Actitud global ante la realidad exterior


Jackie Martinez (#30078)
El sentimiento que se intenta expresar es absolutamente subjetivo, la forma de expresarlo, metafórica, alegórica, el poeta transforma completamente la realidad en clave estética petrarquista.

El subjetivismo caracteriza a este soneto,sin embargo, el poeta adopta la forma de un distanciamiento.
El yo poético se desdobla y se contempla a sí mismo como desde el exterior, por el hecho de proyectar sus sentimientos sobre su corazón, (que es el sujeto de casi todo lo que se predica en el texto) y por referir los sentimientos analizados a ese corazón en primera instancia y no a sí mismo directamente.
Al contemplar los propios sentimientos desde fuera, se intensifica el patetismo de la expresión: es como asistir a un ejercicio de autocompasión (todo un subtópico dentro de la lírica amorosa de raíz  petrarquista).  Así se subraya el desgarramiento emocional en el que vive enamorado.

-Punto de vista.

Como es propio de la lírica, yo poético es también el yo la transmisión o comunicación.
Sin embargo, por los procedimientos que venimos señalando, el centro de atención se desplaza metonímicamente  desde el yo hacia “corazón”, punto de reerencia de un amplio y hermoso despliegue alegórico-metafórico que eleva al nivel trágico de los mitos clásicos el desencuentro amoroso al que hace referencia el poema.
Esta distancia o desplazamiento, como ya hemos comentado, hace más desgarrador el poema.

-Disposición de la transmisión.

No hay una disposición realista, ni siquiera en los aspectos descriptivos. Los objetos descritos no son, en realidad, entes físicos, materiales, sino psicológicos, emocionales: sentimientos.

Las metafóricas alusiones a la belleza de la mujer  se hacen  refiriéndose exclusivamente a su cabello sus características: rubio y ondulado.
Pero estas alegorías apoyadas en la mitología tampoco se centran en lo físico: no sustantivo, lo central es un sentimiento; no que el cabello será rizado y rubio,  sino lo que esa belleza ha despertado: una pasión no correspondida.
El centro de atención del problema del poema no es la belleza física, sino el desdén de la amada y los efectos de ese rechazo sobre el enamorado. Esa situación dolorosa, el sufrimiento amoroso, es lo que se canta en el poema.

GÉNERO LITERARIO Y FORMA DE EXPRESIÓN

Comentario lingüístico y literario de un soneto de QuevedoBlack Love

Género literario

Este soneto de Quevedo pertenece al género de la lírica, pues éste es el género de la expresión de los sentimientos, entre los cuales el más frecuentemente tratado en literatura es el amor, tal como ocurre en este poema.

En cuanto composición lírica, predomina el intimismo, el tono subjetivo, la manifestación de los sentimientos de la voz poética. No interesa aquí el mundo objetivo exterior, sino las sensaciones, emociones y pensamientos ligadas, en este caso, a la desesperanzada situación amorosa en la que la voz poética dice encontrarse.


Forma de expresión

La forma de expresión de este soneto presenta una disposición peculiar. Por un lado, podríamos decir que es narrativo-descriptiva.
Hay una vertiente narrativa en el poema: la anécdota de soltarse el pelo  la dama y la zozobra que esto provoca en el corazón del enamorado es la base argumental que sostiene el desarrollo metafórico del poema.
Pero también hay una vertiente descriptiva.Por un lado  nos encontramos una reiterada descripción metafórica del cabello de la armada ( que es agua, luz, por lo, etc); y, por otro lado, hay una descripción de sentimientos; un ejercicio tipico,  dentro de la lírica de raíz petrarquista, de introspección. Se despliega un análisis de las reacciones del corazón del amante ante esa visión de la armada.

Pero, en última instancia, en su estructura fundamental, el poema adopta una forma de expresión dialogada, dramática, puesto que el yo poético interpela a la armada (si el cabello deslazas…). En efecto, el poeta adopta la forma enunciativa de un diálogo imaginario con la amada.
El interlocutor de la armada, el que se dirige a ella en el poema está presente de forma explícita sólo en un verbo (que difuntas lloro…).
Sólo estas dos referencias verbales manifiestan en el poema los dos interlocutores del diálogo. El poema está protagonizado por delegados de ambos: el corazón ( metonimia de los sentimientos del enamorado) y los cabellos (a un tiempo metonimia de la belleza de la amada y alegoría de la desesperación amorosa).

El hecho de que el diálogo no sea directo, inmediato entre los dos, sino interpuesto, mediatizado por esos delegados, nos remite a la falta de comunicación, a la imposibilidad de entendimiento y de diálogo entre ellos por qué ella rechaza ese amor.

De manera que lo lastimoso del trance por el que está pasando el amante queda subrayado por el hecho de que el diálogo, en realidad, lo protagonizan corazón y cabellos: él se habla y se responde en un diálogo imaginario que se revela así en su auténtica condición: un triste monologo que, acentuando el patetismo de expresión, intenta presentar como un día.

La indiferencia, el yelo de la mujer, desencadenan la postración del amante que retrata el poema. no hay un diálogo entre corazón y corazón como sería el caso de un amor correspondido.


Luis Carrillo y Sotomayor, Soneto III

¡Con qué ligeros pasos vas corriendo!
¡oh cómo te me ausentas, tiempo vano!
¡ay, de mi bien, y de mi ser tirano!
¿cómo tu altivo brazo voy siguiendo?

Detenerte pensé, pasaste huyendo, 5
te seguí, y ausentástete liviano,
te gasté a ti en buscarte, ¡oh, inhumano!
Mientras más te busqué, te fui perdiendo.

Ya conozco tu furia, ya humillado,
de tu guadaña pueblo los despojos; 10
¡oh, amargo desengaño no admitido!

Ciego viví, y al fin, desengañado,
hecho Argos de mi mal, con tristes ojos,
huir te veo, y véote perdido.

LOCALIZACIÓN
Luis Carrillo y Sotomayor es un soberbio poeta del Barroco que,dicho sea de paso, gusta mucho a los tribunales de oposiciones, especialmente en Cataluña. Lamentablemente murió muy joven. Este soneto es una muestra perfecta del gran talento que, posiblemente, hubiera completado una deslumbrante trayectoria poética de haberle respetado la muerte.
Nace en Baena (Córdoba) el año 1582 (u 85 u 86, según las fuentes) en una familia de alto linaje. Su padre era Presidente del Consejo de Hacienda. Estudió en Salamanca y a pesar de sus pocos años llega a ser nombrado Caballero de la Orden de Santiago; más tarde Comendador de la Fuente del Maestre y cuatralbo de las galeras españolas.
Sus obras fueron recopiladas y publicadas tras su muerte por su hermano Alonso en Madrid el año 1611.
Compuso alrededor de cincuenta sonetos,una veintena de romances, letrillas, estancias, liras, dos églogas de pescadores, dieciocho canciones y la Fábula de Acis y Galatea, considerada por algunos (por otros como Dámaso Alonso, no) fuente de inspiración del Polifemo de Góngora.
La mayoría de sus sonetos son de tema amoroso; de hecho, en seis de sus sonetos el poeta cita el nombre de una de sus amantes como Celia, en tres como Lisi y a Laura y a Flori les dedica otro soneto.
Suele considerarse un precursor o un antecedente del culteranismo, y es verdad que en algunas parcelas, como la propia Fábula de Acis y Galatea, su estilo se enreda un tanto en esa dirección, pero lo cierto es que su hermosa poesía, reflejada primordialmente en sus sonetos, se expresa en sus mejores momentos a través de una elegante construcción conceptual del poema, cercana a la estética conceptista, pero sin excesos… Quizá es que a veces se confunde el empleo de versos bimembres con el gongorismo… O simplemente, quizá hace tiempo que ambas etiquetas necesitan una revisión.
Pero lo más característico de su poesía es la sensación de autenticidad, y la impresión que se tiene, aquí y allá, de que oímos de nuevo una voz pura como la de Garcilaso, milagrosamente inscrita en el contexto del barroco.
En plena juventud le alcanzó la muerte en el Puerto de Santa María en el año 1610 a causa de una enfermedaad contraída durante su adolescencia. Lloraron su temprana muerte poetas y humanistas célebres como Quevedo, Luis Tribaldo de Toledo, Francisco Cascales, Antonio de Monroy y otros. La lloró acaso él mismo, mejor que nadie, en sus poemas donde los temas tópicos de los Siglos de Oro cobran, en ocasiones, una impresionante viveza.
Este es un Soneto,como otros de los suyos, que quizá se lea de otro modo si se piensa que el poeta arrastraba una enfermedad desde la adolescencia que le llevaría a una muerte prematura. Podríamos destacar el patetismo de ” te gasté a ti en buscarte”. Y contra los que piensan que esta poesía de los Siglos de Oro es siempre convencional, olvidando que siempre se escribe -mal o bien- dentro de una convención, obsérvese la crudeza que puede haber tras estos dos versos escritos por un poeta de poco más de 20 años, mortalmente enfermo:
Ya conozco tu furia, ya humillado,
de tu guadaña pueblo los despojos;

MÉTRICA
Se trata de un soneto clásico, intregrado por dos cuartetos, ABBA, y dos tercetos que riman con uno de los esqemas clásicos, CDE,CDE.

ARGUMENTO
La alusión a Argos del último terceto extrae su sentido del hecho de que Argos tenía cien ojos y nunca cerraba más que la mitad de ellos. Argos encarnaba el estado de vigilancia, de guardia perpetua. El poeta, al final, despierta de su ceguera y se autocontempla entre decepcionado y compadecido de sí mismo.
(Continuará…)

Soneto

Luis de Góngora y Argote

Mientras por competir con tu cabello,
oro bruñido al sol relumbra en vano;
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lilio bello;

mientras a cada labio, por cogello.
siguen más ojos que al clavel temprano;
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello:

goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lilio, clavel, cristal luciente,

no sólo en plata o vïola troncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.

LOZALIZACIÓN
Góngora es uno de las cumbres de la poesía universal.
MÉTRICA
este poema es un soneto, es decir una composición poética que consta de 14 versos endecasílabos con rima consonante distribuida del siguiente modo:ABBA ABBA CDC DCD. Dos cuartetos y dos terceos, por tanto.Se trata de una de las distribuciones clásicas del soneto en cuanto a la rima de los tercetos se refiere.
ANÁLISIS DEL CONTENIDO.
Argumento y tema.
El tema de estos 14 versos con guarda una gran similitud con él tópico del “Carpe diem” (“goza de este día”, es decir disfruta del presente, sin pensar más allá de él”. Este tópico clásico volvió a ponerse de moda entre los poetas renacentistas y siguió siendo tratados por los poetas barrocos como en este caso don Luis de Góngora.
El autor considera la brevedad de la vida terrena y la apariencia engañosa de las cosas, e incita a la bella mujer deseada a disfrutar de la vida mientras su juventud se lo permita y la vejez y la cercanía de la muerte no se le impidan.
Sin embargo, el tratamiento de este tema en este poema se aleja del enfoque renacentista y y tiene un tono claramente barroco por el énfasis que pone en el aspecto pesimista del tema, el paso del tiempo y la llegada inevitable de la muerte.
Estructura.
En cuanto a la disposición del tema a lo largo del soneto, esta composición presenta una peculiaridad muy reveladora.

Nivel Bachillerato/Selectividad

Francisco de Quevedeo, soneto CCXIII

Amor que, sin detenerse en el efecto sensitivo, pasa al intelectual

Mandóme, ¡ay Fabio!, que la amase Flora
y que no la quisiese; y mi cuidado,
obediente y confuso y mancillado,
sin desearla, su belleza adora.

Lo que el humano afecto siente y llora, 5
goza el entendimiento, amartelado
del espíritu eterno, encarcelado
en el claustro mortal que le atesora.

Amar es conocer virtud ardiente;
querer es voluntad interesada, 10
grosera y descortés caducamente.

El cuerpo es tierra, y lo será, y fue nada;
de Dios procede a eternidad la mente:
eterno amante soy de eterna amada.

LOCALIZACIÓN
Nació en Madrid, el 17 de septiembre de 1580. Sus padres, Pedro Gómez de Quevedo y María de Santibáñez, ocupaban puestos de confianza en la corte. Quevedo cursó los primeros estudios con los jesuitas, y después fue estudiante en la renacentista Universidad de Alcalá de Henares. Prosiguió sus estudios de Teología y Patrística en la Universidad de Valladolid, donde se había trasladado la corte (1600). En esta época se supone que inició su amistad con Pedro Téllez Girón, más tarde duque de Osuna.
Cuando tenía veinte años comienzan a popularizarse sus romances satíricos, sus letrillas (Poderoso Caballero) y sus chispeantes Cartas del caballero de la Tenaza, lo que le granjean temprana fama de hombre ingenioso y procaz. Quevedo empieza a frecuentar la vida literaria y a interesarse por la política. Conoce a Cervantes, inicia su amistad con Lope de Vega, y mantiene correspondencia con el humanista flamenco Justo Lipsio sobre temas filosóficos. En esta etapa vallisoletana destaca la animadversión entre el joven Quevedo y Góngora.
En 1613 Quevedo traduce, tras una aguda crisis religiosa, el Heráclito cristiano, y poco después las Lágrimas de Hieremías.
Siempre al servicio del duque de Osuna, a partir de 1615 comienza un largo periplo por Italia como embajador de Sicilia y Roma: espiando en Niza al duque de Saboya, huyendo fugitivo a Génova… En 1615 vuelve a Madrid con donativos reales y la misión diplomática de obtener el virreinato de Nápoles para su protector. Lo consigue, y en 1617 Felipe III otorga a don Francisco el hábito de la Orden de Santiago.
Las acusaciones contra el duque de Osuna por el asunto de la Conjuración de Venecia lo hacen caer en desgracia y arrastran consigo a Quevedo, que sufre difamaciones y amenazas. Desengañado de la política, Quevedo se retira a la Torre de Juan Abad, donde reanuda su quehacer literario (Política de Dios, gobierno de Cristo. Vida de Fray Thomás de Villanueva, poemas a Lisi). Tras una breve estancia en la prisión de Uclés en 1621, es confinado nuevamente en la Torre, donde sigue escribiendo. La muerte de Felipe III y la ascensión al poder del conde-duque de Olivares precipitan la caída de Osuna. Quevedo es llamado a declarar en el proceso contra éste, donde se venteó el escándalo de los sobornos y se dieron a conocer las cartas intercambiadas entre el propio Quevedo, el acusado y varios favoritos y nobles cortesanos. Quevedo es absuelto, pero en 1622, por un real decreto de puño y letra de Felipe IV, es desterrado otra vez a la Torre de Juan Abad. Enfermo de «tercianas malignas» consigue permiso para trasladarse a Villanueva de los Infantes. Regresa a la Corte, y vuelve a relacionarse con el mundillo literario y político.
Con el tiempo aumentan los enemigos de Quevedo. Tras escribir la primera parte del Marco Bruto aparece El Rómulo. Se recrudecen los ataques contra Quevedo y su obra: en la Apología al Sueño de la Muerte se le moteja de borracho; en la letrilla Pata-coja se ridiculizan sus defectos físicos y su vida sexual. El resentido Pacheco de Narváez denuncia la Política de Dios, el Buscón y otras obras a la Inquisición. Quevedo contraataca con una Perinola que sólo consigue aumentar la inquina de sus enemigos.
Presiones diversas, intereses políticos, compromisos económicos le llevan en 1634 a contraer matrimonio con doña Esperanza de Mendoza, viuda de Fernández Liñán de Heredia y señora de Cetina. Es un enlace infortunado y breve. .
A partir de 1637 la vida de Quevedo discurre, pacíficamente, entre la Torre de Juan Abad y Madrid. Lee mucho, escribe siempre y estudia constantemente. Pero no se desentiende de la actualidad política, como prueban sus cartas. En diciembre de 1639 es detenido en casa del duque de Medinacelli y encerrado en la prisión de San Marcos de León, donde permanecerá cuatro años, hasta la caída del conde-duque de Olivares. Las protestas de inocencia de Quevedo no son escuchadas hasta junio de 1644, cuando parece demostrarse que se ignora el motivo de su detención. Mientras, ha seguido trabajando en sus poemas, epístolas y obras morales.
Cansado, viejo y enfermo, se traslada a Villanueva de los Infantes. Planea por primera vez, una recopilación de sus poemas que nunca podrá realizar, pues la muerte le sobrevino el 8 de septiembre de 1645.
José González de Salas se encargó de recoger la mayor parte de los poemas quevedescos dispersos, publicándolos en 1648 en Madrid bajo el título de El Parnaso español, monte en dos cumbres dividido, con las nueve musas. En 1670 aparece en la Imprenta Real de Madrid Las tres Musas últimas castellanas. Segunda parte del Parnaso español, publicada por el sobrino Pedro Aldrete.

MÉTRICA
Es un soneto clásico, formado por 14 versos de 11 sílabas y con una rima en los tercetos también de las clásicas. El poema, tiene por tanto esta estructura métrica: ABBA ABBA CDC DCD

ANÁLISIS DEL CONTENIDO
El argumento del soneto se presenta en forma de un diálogo poético con un supuesto interlocutor a quien denomina Fabio. Hemos de suponer que es un interlocutor meramente literario, pues este nombre solía ser empleado para este fin por los poetas del barroco.
En cuanto al contenido en sí, se trata de un poema que desarrolla una temática de amor platónico. El yo poético exalta las virtudes del amor platónico, espiritual y las compara con el amor físico, carnal y su conclusión es que el amor platónico es muy superior porque el amor físico es caduco y está sujeto al tiempo y el amor platónico es espiritual y, por lo tanto eterno.
Según el platonismo y el neoplatonismo, y según este poema, el amor es una de las vías de acceso que tiene el alma a lo eterno.
Por lo tanto, el tema es la exaltación del amor platónico frente al amor carnal.
En cuanto a la estructura, el poema se divide en tres partes.
La primera parte abarca el primer cuarteto. En ella se nos plantea el argumento. El amante cuenta a su amigo Fabio que recibió la orden de su amada Flora de amarla sólo platónicamente, que es lo que quiere decir amar frente a querer, en este poema. El subtema sería la aceptación del amor sólo platónico, pues el poeta cuenta a su amigo que ha obedecido la orden de su amada.
La segunda parte ocupa todos los versos siguientes a excepción del último. En este apartado, el amante explica las razones que le han llevado a obedecer a su amada. El subtema sería la superioridad del amor platónico sobre el carnal.
El último apartado estaría formado sólo por el último verso, que es una síntesis de todo lo que se ha desarrollado en el poema y que resume lo mejor del amor platónico: es eterno y hace eterno al amante. En subtema sería la naturaleza eterna del amor platónico.

ANÁLISIS DE LA FORMA PARTIENDO DEL FONDO
El primer cuarteto se presenta inicialmente como una interpelación del yo poético a su amigo Fabio, en la que destaca la exclamación “¡Ay!”, que muestra que no ha sido fácil para el amante la decisión de aceptar la orden de su amada Flora.
Esta dificultad, así como en el estado inicial de confusión y desconcierto en el que había quedado y la agitación interior previa a la decisión final de obedecer a la amada, se subraya también con el hipérbatón de los dos primeros versos y con el polisíndeton:
“y que no la quisiese; y mi cuidado,
obediente y confuso y mancillado

La similicadencia de los tres adjetivos, “obediente y confuso y mancillado”, expresa una acumulación de sensaciones que muestran el estado de confusión en el que al principio quedó en el amante. Pero el último adjetivo,”mancillado”, que vendría a significar avergonzado, ya nos muestra al amante convencido de la razón que tiene su amada.
Podríamos señalar también que la paradoja entre amar y querer y desearla y adora se corresponde también con ese estado de confusión inicial. Entre ambas paradojas podríamos decir que hay una correlación.
En el verso que cierra este cuarteto se podrían destacar los acentos. Ala primera parte del verso, que hace referencia a la renuncia al deseo físico, sin deseárla, le corresponde un acento, mientras que en la segunda parte del verso su belléza adóra hay dos acentos. En la primera parte el ritmo es más lento lo que hace la afirmación más contundente y en la segunda el ritmo es más ligero. Además la construcción en hipérbaton, poniendo primero lo esencial sin desearla, también contribuye a enfatizar la decisión que ha tomado el poeta.
En el segundo cuarteto destaca el encabalgamiento que hay entre los versos sexto y séptimo:
….”amartelado
del espíritu eterno….

Amartelado viene a ser un sinónimo de “enamorado” y el encabalgamiento, que es suave porque la primera pausa en el verso encabalgado está más allá de la quinta sílaba, subraya que no se trata de un enamoramiento vulgar y corriente, destaca que es un tipo especial de amor.
En este segundo cuarteto hay una alegoría típica del lenguaje del amor platónico, el cuerpo visto como cárcel del alma, de la que se librará cuando vuelva a su condición solamente espiritual, porque vemos que en estos versos el alma, el entendimiento está:
…encarcelado
en el claustro mortal que le atesora.

El primer terceto empieza con un paralelismo (infinitivo sustantivado, como sujeto + verbo + atributo) que ocupa los dos primeros versos:
Amar es conocer virtud ardiente;
querer es voluntad interesada,

En este caso lo que hace el paralelismo es precisamente marcar la diferencia que hay ente los dos tipos de amor. Entre los dos versos, hay un paralelismo en cuanto a las estructuras sintácticas, pero una contraposición, una antítesis, desde el punto de vista del significado.
La acumulación de adjetivos que caracterizan al amor carnal sirve para inclinar la balanza a favor del amor platónico, porque estos adjetivos indican todos cualidades negativas junto con el adverbio “caducamente”:
“…interesada,
grosera y descortés caducamente”
..
Alumno de 17 años. Nivel Bachillerato/Selectividad

(Continuará…)

Next Page →


Habla con KOMY (experimental)

Aadir a Plusmo

A?adir a NewsGator

A?adir a netvibes

A?adir a My AOL

 Subscribirse a los feed



Literature & Writing (Blogs) - TOP.ORG
Academics Blogs - Blog Top Sites
TopOfBlogs
Top Academics blogs
Academics
Top Blogs
Create Blog
Academics Blogs
Academics Blogs - Blog Top Sites View blog authority Aadir a Favoritos en Technorati
My BlogCatalog BlogRank
Blogalaxia
A site on SEO Consultant
Top Blogs