Lección 1 Comentario de textos de poesía del Siglo de Oro

CURSO DE COMENTARIO DE TEXTOS DE POESÍA DE LA EDAD DE ORO

Lección 1

Poesía de la Edad de Oro: una tradición de dos siglos.

 

0.Introducción: Renacimiento y Humanismo.

En realidad, durante la Edad Media hay varios «renacimientos»; es decir, varios intentos de reanimar la cultura y salir de la crisis o estancamiento que con respecto al mundo clásico supuso la Edad Media. Sin embargo, no fue hasta el siglo XV en Italia, cuando se impuso finalmente una verdadera renovación ya definitiva.
Así pues, lo que hoy llamamos Renacimiento, cuajó primero en Italia a lo largo del siglo XV y se irá extendiendo paulatinamente, a distinto ritmo en cada país, hasta que podemos considerarlo establecido en toda Europa al iniciarse el siglo XVI.
En España también hay lo que podría llamarse una fase «pre-renacentista». En la última parte del XV algunos autores e intelectuales en general ya fueron conscientes de las novedades que se habían estado produciendo en Italia y realizaron diversos intentos (en general fallidos) de introducirlos en España. Pero el Renacimiento como tal, sólo triunfará aquí a principios del XVI.
Una serie de circunstancias suelen apuntarse como características de este despertar de la cultura europea:

–el ascenso de la burguesía,
–el desarrollo de las ciudades,
–el auge del comercio
–el Humanismo,
–la invención de la imprenta y su incidencia en la difusión de la cultura,
–el uso de la brújula y otros avances técnicos que permitieron mejorar las comunicaciones y completar el conocimiento del planeta.
–otros progresoss ténicos y científicos y hazañas notables que elevan el orgullo de los europeos y consolidan la confianza en el hombre y en sus capacidades.

Conviene destacar el papel jugado por Italia como ejemplo a seguir, dato clave para el desarrollo del Renacimiento y la expansion de esta nuea literatura en las demás naciones. En literatura, como en las demás artes y actividades intelectuales, los grandes modelos no serán sólo los clásicos greco-latinos, sino también, en el caso de la literatura, los escritores italianos como Petrarca, Dante y Boccaccio (todos de siglo XIV).

Los hombres renacentistas están convencidos de que ha comenzado una nueva era que supone una ruptura radical con el mundo y la cultura medieval y tratan de explicarse a sí mismos el significado de ese cambio. Lo que renace es la civilización occidental que aspira a volver a adquirir un esplendor tan alto como el que tuvo en la Antigüedad Clásica, a la que toma como faro. La Edad Media es una época oscura de decadencia y postración, esté en medio de dos cimas de civilización; o, al menos, así lo juzgaban los renacentistas.

Este significado lo interpretan como el «renacimiento» de un espíritu que le fue propio al hombre de la época clásica y que se perdió en la Edad Media -según ellos. Se trata del espíritu de libertad y desarrollo del hombre, por el cual el hombre defiende su autonomía y su capacidad como ser racional y se reconoce profundamente inserto en la naturaleza y en la historia.  Es decir, existe un campo de acción para la razón y ese campo se ha de desarrollar al máximo.
La vida ya no se orienta sólo a la fe y a la salvación. La religión sigue teniendo, para la mayoría ,las claves de la espiritualidad, pero la razón se adopta decididamente como guía para la humanidad en todo lo demás. Consideran que griegos y latinos construyeron sus civilizaziones sobre esa base  y esa es otra de las razones por las que los toman como  referentes.

En la Edad Media se veía este mundo como «un valle de lágrimas» al que el hombre venía para redimirse, purificarse, para hacerse perdonar sus imperfecciones (el pecado original: Adán y Eva).
Se despreciaba, pues, esta vida terrena en la cual lo único importante era conseguir la salvación. Hay una concepción teocéntrica del mundo y de la sociedad, un desprecio de la vida material y una exaltación de la vida espiritual. Nuestro paso por la tierra , nuestra existencia física, tiene una importancia secundaria, relativa: simplemente somos puestos a prueba para ver si merecemos la vida verdadera, la salvación, el cielo.
En el Renacimiento la religión y sus valores siguen teniendo un gran peso para casi todo el mundo, aunque se hacen notar los escépticos y los ateos.  Pero es una época de extraordinaria inquietud religiosa; una época con multitud de propuestas renovadoras -unas reformadoras, otras heréticas o rupturistas como el protestantismo-, nuevas órdenes religiosas, misioneros, santos…
Aunque invoque el poder de la razón en su terreno específico, el hombre renacentista en general no rechaza la religión,  de manera que también creerá, mayoritariamente, que después de esta vida hay otra superior, más perfecta y sólo espiritual, que es la vida en el cielo.
Lo novedoso será concederle importancia por sí misma a la vida del hombre, a la razón ante todo. Creerán que tienen derecho a intentar utilizarlas para conseguir la felicidad también aquí en la tierra.

El Renacimiento es una época antropocéntrica y un regreso a la Antigüedad Clásica, un reapropiarse del poder y la capacidad de los griegos y de los latinos, pero un retorno que, en realidad, no es una simple repetición. Aunque, en todos los campos, los renacentistas toman como modelo las normas y los criterios clásicos, en ningún terreno, en ninguna actividad se dedican a ser meros imitadores.
El propósito de los renacentistas es retomar, reanudar y proseguir, llevar más adelante lo hecho por los clásicos.

El Renacimiento es, en definitiva, un renacer espiritual del hombre. Pero no tanto en el sentido de que se replantee su visión de lo espiritual, de lo ultraterreno (Dios, religión, etc), cosa que también hace, sino, sobre todo, en el sentido de que el hombre hace una nueva valoración de sí mismo y de sus capacidades. Lo que se renueva es la valoración de los poderes humanos. El renacer del hombre es el nacer a una vida verdaderamente humana en la que el hombre desarrolle al máximo todas sus cualidades.
La idea central del Humanismo y del Renacimiento era la conviccion de que el ser humano era capaz de conocer el mundo y la naturaleza a través de la razón, utilizando como métodos la observación y la experimentación.
Por eso el Renacimiento se caracteriza por el impulso de todas las actividades más genuinamente humanas: la ciencia, el arte, la investigación… En definitiva, se distingue por el uso y el desarrollo de la razón, es decir, de aquello que hace del hombre un ser distinto a los demás y semejante a Dios.
Así se pretende devolver al hombre a la condición que, a juicio de los renacentistas,  había perdido en la Edad Media y que ya había tenido en el mundo clásico.

El Renacimiento es, pues, un retorno del hombre, que se siente pleno de poder,a sí mismo; una reconquista y revalorización de las cualidades humanas que se apoya en primer lugar en el retorno a la Atigüedad Clásica.

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