<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
		>
<channel>
	<title>Comments on: Modelo de Comentario de texto</title>
	<atom:link href="http://www.comentariodetexto.com/modelo-de-comentario-de-texto/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.comentariodetexto.com/modelo-de-comentario-de-texto/</link>
	<description>Guía del comentario de textos literario</description>
	<lastBuildDate>Wed, 08 Feb 2012 23:15:46 +0000</lastBuildDate>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
	<item>
		<title>By: arancha</title>
		<link>http://www.comentariodetexto.com/modelo-de-comentario-de-texto/comment-page-1/#comment-530</link>
		<dc:creator>arancha</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 16 Nov 2008 17:55:35 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.comentariodetexto.com/modelo-de-comentario-de-texto/#comment-530</guid>
		<description>Durante muchos años, Europa fue el nombre de la tierra prometisa para la mayoría de los disconformes con el régimen franquista. Envidiábamos sin duda las ventajas técnicas de los alemanes, la elegancia de los franceses o la seguridad social de los escandinavos, pero cuando pegábamos la nariz al cristral para contemplar el escaplarate europeo, la golosina que atraía por encima de todas nuestra codicia era otra. Esa golosina se llamaba libertad.
 No me refiero al tipo de libertad sublime, acompañada plena justicia y fraternidad, que aún no se ha realizado en parte alguna ni parece príóxima a cumplirse. Sino más bien la libertad de expresar nuestras ideas políticas y de asociarnos con otros para llevarlas a cabo, la libertad de elegir a quienes gobiernan y revoooooocarles en sus cargos, la libertad de practicar la religión de nuestra elección o ninguna en absoluto, la libertad de leer en los periódicos o escuchar en radios o en televisiones críticas justificadas o injustificadad de los poderosos, la libertad de practicar libremente nuestra sexualidad sin represalias por ello, la libertad de viajar, de crear empresas, de cambiar de ideas o de trabajo. Pero también libertades insólitas en gran parte del mundo, libertades que nadie cuerdo quisiera no tener, libertades mayoritariamente inventadas en Europa...y tantas veces traicionadas por los propios europeos.
 Estas libertades son ante todo individuales y refuerzan el derecho de la persona a no sere dirigida y triturada poer la comunidad política a la que pertenece, así como también el de no ser abonada despiadamente por ella en la dificultas o en la desgracia. Si Europa debe ser algo, habrá de ser ese ámbito humanista donde cada persona cuente por sí misma y no por su pertenencia a tal o cual grupo social. Por esa Europa de las libertades merece, pese a todo, seguir luchando.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Durante muchos años, Europa fue el nombre de la tierra prometisa para la mayoría de los disconformes con el régimen franquista. Envidiábamos sin duda las ventajas técnicas de los alemanes, la elegancia de los franceses o la seguridad social de los escandinavos, pero cuando pegábamos la nariz al cristral para contemplar el escaplarate europeo, la golosina que atraía por encima de todas nuestra codicia era otra. Esa golosina se llamaba libertad.<br />
 No me refiero al tipo de libertad sublime, acompañada plena justicia y fraternidad, que aún no se ha realizado en parte alguna ni parece príóxima a cumplirse. Sino más bien la libertad de expresar nuestras ideas políticas y de asociarnos con otros para llevarlas a cabo, la libertad de elegir a quienes gobiernan y revoooooocarles en sus cargos, la libertad de practicar la religión de nuestra elección o ninguna en absoluto, la libertad de leer en los periódicos o escuchar en radios o en televisiones críticas justificadas o injustificadad de los poderosos, la libertad de practicar libremente nuestra sexualidad sin represalias por ello, la libertad de viajar, de crear empresas, de cambiar de ideas o de trabajo. Pero también libertades insólitas en gran parte del mundo, libertades que nadie cuerdo quisiera no tener, libertades mayoritariamente inventadas en Europa&#8230;y tantas veces traicionadas por los propios europeos.<br />
 Estas libertades son ante todo individuales y refuerzan el derecho de la persona a no sere dirigida y triturada poer la comunidad política a la que pertenece, así como también el de no ser abonada despiadamente por ella en la dificultas o en la desgracia. Si Europa debe ser algo, habrá de ser ese ámbito humanista donde cada persona cuente por sí misma y no por su pertenencia a tal o cual grupo social. Por esa Europa de las libertades merece, pese a todo, seguir luchando.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>

