Nov
19
Comentario de un soneto de quevedo (5)
Sección Barroco, Ejemplos de comentario de texto, Modelos de comentario de texto, Quevedo
TONO
En el poema domina un tono melancólico.
Quizá no quepa decir que es pesimista o trágico. El enamorado siente impotencia y frustración y le embarga también lo que podrÃamos denominar un sentimiento de nostalgia por lo que nunca alcanzará: ella, su amor. Él entiende que no hay esperanza para su amor pero, en lÃnea con la tradición petrarquista, lo asume como un destino. El amor dignifica a la persona, incluso si la hace infeliz.
Este es el origen de cierta autocomplacencia en su desgracia, de cierta recreación deleitosa en el dolor que proviene de tan ennoblecedoras fuentes: del amor que él siente y de la amada y su belleza. Platonismo y petrarquismo se dan la mano aquÃ. Este planteamiento -casi un silogismo poético- presenta al poema como un fruto caracterÃstico de una tradición poética que cuando escribe Quevedo tiene ya más de un siglo en la literatura castellana.
El neoplatonismo consideraba la belleza fÃsica un trasunto de la belleza espiritual que sieguiendo las escalas neoplatónicas, elevaba al espÃritu del enamorado hasta la contemplación de La Belleza y de Dios mismo en última instancia.
La lÃrica petrarquista -como ya antes la trovadoresca- entendÃa el amor como destino y realización de la persona y de su alma. El enamorado debaÃa ser fiel no ya a su amor, sino también al dolor que ese amor pudiera provocarle.
Ni siquiera siendo rechazado su amor es abatido. El enamorado se enorgullece de su condición y de su conducta y las equipara a una serie de figuras mitológicas, en un juego alegórico que sitúa en primer plano la hondura de su dolor, pero también, la grandeza, la constancia y ejemplaridad de ese sentimiento amoroso.
En cuanto al tipo de mÃmesis, en este poema hablarÃamos de una totalización sintética y esencial, como ya ha quedado sugerido cuando hemos comentado el argumento. Los únicos detalle que conocemos, a fin de cuentas, son que la mujer se soltó el cabello y que éste es rubio, largo y ondulado. Todos los demás elementos anecdóticos de la situación han quedado fuera de la recreación poética.
Condiderándolo desde el otro extremo de esa elaoración poética, el proceso de proyección metafórico-mitológica nos ofrece, en definitiva, una representación idealista y psicológica que por fuerza habÃa de resultar en un poema muy alejado del realismo mimético. En este soneto no contemplamos el mundo con sus perfiles concretos, sino la geografÃa emocional del enamorado.
Por último, el grado de inmediatez caracterÃstico de la lÃrica se encuentra aquà algo desplazado. SÃ, porque la voz poética se desdobla para distanciarse y elevar a la categorÃa de sublime su sentimiento amoroso. Interpone entre ella y el lector el protagonismo de “corazón” de cuyos hechos se convierte en narradora por la peculiar modulación del poema de la que ya hemos hablado.
TEMA
PodrÃamos redactarlo como la desesperación ante la contemplación de la belleza de la amada.
Lecciones del curso
- Comentario de un soneto de quevedo (7) (23 April, 2009)
- Comentario de un soneto de quevedo (6) (21 November, 2008)
- Comentario de un soneto de quevedo (5) (This post) (19 November, 2008)
- Comentario de un soneto de quevedo (4) (18 November, 2008)
- Comentario de un soneto de quevedo (3) (13 November, 2008)
- Comentario de un soneto de Quevedo (11 November, 2008)
- En crespa tempestad del oro undoso (5 March, 2008)
Comentario
Leave a Reply












