Nov
4
En primer lugar hay que tenér en cuenta la disciplina a la que está orientada el comentario de texto.
No es lo mismo hacer un comentario de texto lingüístico que un comentario de texto literario, al menos si pensamos en los modelos de comentario tipo tradicionales.
Por otra parte, también se hace uso del comentario de texto en otras disciplinas: comentario de texto histórico, filosófico, de historia del arte… En fin, de cualquier asignatura; incluso de matemáticas.
Por lo que sefiere al comentario de texto literario, hablaremos de diversos métodos de análisis y esta página actuará como punto de enlace entre los diversos modelos para hacer el análisis de textos.
Oct
10
Hay rima asonante (o imperfecta como se llamaba en otrsos tiempos), cuando se produce una coincidencia parcial entre los sonidos finales de dos o más versos, a partir de la última sílaba acentuada: se repiten sólo los vocales y, además, quedan consonantes que no se repiten de un verso a otro.
Así, casa rima en asonante con, por ejemplo, traza. (-a-a)
Hay que tener en cuenta que la denominación asonante/consonantes es un poco engañosa y que la antigua distinción perfecta/imperfecta era mucho más precisa (en otras lenguas se conserva esta distinción).
Especialmente hay que recordar que para que haya rima asonante NO basta con que se repitan sólo las vocales entre dos o más versos, sino que ADEMÁS, deben quedar consoantes sin rrima.
Si riman todos los sonidos a partir de la última vocal acentuada (o lo que es lo mismo, a partir de la última sílaba tónica del verso), es rima CONSONANTE, aunque todos los sonidos sean vocales.
Si riman las vocales Y quedan consonantes que no riman, entonces, y sólo entoces es rima asonante.
Rima asonante: cAsA rima en asonante con pArA o con cAbrA o con hAblA, etc; porque se repiten las vocales (en este caso A-A) y además quedan consonantes sin rimar (que es lo que representa el guión).
Rima consonante: dÍA rima en CONSONANTE con mÍA porque se repiten TODOS lo sonidos a partir de la última vocal acentuada, y no queda ninguno sin rimar.
Por último, recordar que las llamadas rima masculina y rima femenina (irrelevantes en métrica española) no tiene nada que ver con al distinción rima asonante y rima consonante
Resumiendo:
Rima asonante: se repiten sólo las vocales Y QUEDAN consonantes que no riman
Rima consonante: se repiten todos lo sonidos independientemente de que sean vocales y consonantes o sólo vocales.
Ejemplos de poesías con rima asonante
Oct
10
Hay rima consonante, cuando se produce una coincidencia total entre TODOS los sonidos finales de dos o más versos, a partir de la última sílaba acentuada.
De acuerdo con esta definición, casa rima en consonante con pasa, pero también María rima en consonante con quería, porque en ambos casos se repiten todos los sonidos, que es lo que dice exactamente la definición.
Hay que tener en cuenta, en consencuencia, que la denominación asonante/consonante resulta un poco engañosa o confusa y que la antigua distinción perfecta/imperfecta (o la distinción rima total/rima parcial) era mucho más precisa (en otras lenguas se conserva esta distinción).
Especialmente hay que recordar que para que haya rima asonante NO basta con que se repitan sólo las vocales entre dos o más versos, sino que ADEMÁS, deben quedar consonantes sin rima.
Si riman todos los sonidos a partir de la última vocal acentuada, es rima CONSONANTE, aunque todos los sonidos sean vocales.
Si riman las vocales Y quedan consonantes que no riman, entonces, y sólo entoces es rima asonante.
Rima asonante: cAsA rima en asonante con pArA o con cAbrA o con hAblA, etc; porque se repiten las vocales (en este caso A-A) y quedan consonantes sin rimar.
Rima consonante: dÍA rima en CONSONANTE con mÍA porque se repiten TODOS lo sonidos a partir de la última vocal acentuada, no queda ninguno sin rima.
Y, por supuesto, los casos más frecuenters de rima consonante, cuando las secuencias que se repiten completas en los diferentes versos están formadas por vocales y consonantes:
Por último, llamar la atención sobre el hecho de que las denominadas rima masculina y rima femenina (irrelevantes en métrica española) no tienen nada que ver con la distinción rima asonante/ rima consonante
Resumiendo:
Rima consonante: se repiten todos lo sonidos independientemente de que sean vocales y consonantes o sólo vocales.
Rima asonante: se repiten sólo las vocales Y QUEDAN consonantes que no riman.
Ejemplos de poesías con rima consonante
Sep
11
Cómo hacer el tema de un comentario de texto literario
Sección Pautas del comentario de texto | 5 Comments
EL TEMA: SU IMPORTANCIA
[Véase también nuestro curso en línea sobre Análisis del Tema, del que esta entrada es un resumen]
Para el principiante, el tema debe constituir una obsesión. Obsesionarse con hallar un buen tema, es el mejor modo que tiene el aprendiz de comentarista para ahondar en la comprensión del texto.
[Una primera lectura del texto nos sugiere una primera idea para el tema, una primera frase. Una vez tenemos esa primera hipótesis sobre el tema, tratamos de comprobarla volviendo a leer el texto... Descubrimos desajustes, matices que se nos habían escapado, que no recoge ese tema inicial... Redactamos un tema distinto... Lo ponemos a prueba releyendo de nueva el texto... Y así indefinidamente].
Hay que añadir que lo ideal es iniciarse con textos completos, no muy extensos, con una clara unidad de conjunto, con un núcleo semántico bien definido, porque es el tipo de texto que mejor se ajusta a las pautas del aprendizaje del comentario de textos.
Obsesionarnos con el tema es un método útil para familarizarnos con la disciplina de trabajo que exige de nosotros el comentario de textos: leer a fondo el texto, ir una y otra vez de la forma al contenido y del contenido a la forma hasta que captamos la esencia de su íntima comunión.
En este ir y venir de la forma (las palabras) al fondo (su significado) hemos de tener presente un tercer elemento: el contexto en el que se creó ese texto, las circunstancias que rodearon a la enunciación de ese texto por su autor.
En efecto, a comprender el fondo y la forma de un texto nos va a ayudar:
-conocer datos del autor y de su época histórica y literaria
- informarse de los temas y recursos formales característicos de una corriente literaria y del propio autor
El tema puede definirse también así, es una hipótesis concentrada sobre el nexo de unión entre fondo y forma, sobre el modo en que están soldados, sobre el todo que forman juntos.
El tema nos señala el “tono” del texto; es decir, nos indica, en general, de modo global, la manera en que un contenido está matizado por una forma (más estrictamente: el modo en que se ha convertido en único por su simbiosis con una forma también única).
Explicar cómo se produce esto no ya en el conjunto, sino en cada elemento, en cada palabra, en cada frase, es la tarea de la parte central del comentario: el análisis de la forma partiendo del tema.
¿Cómo se produce la fusión entre fondo y forma, qué características tiene? Eso nos lo dice la suma de cada elemento, de cada palabra con lo que cada uno de ellos aporta a ese proceso de integración en una unidad. Pero en cada caso individual observamos una orientación común, colectiva. Todo el texto está atraído por una especie de imán que ordena todos los elementos en la misma dirección, los hace apuntar hacia un centro único [cuando el poeta quiere expresar suavidad, puede emplear muchas eses, adjetivos "relajantes", frases de ritmo lento... El contenido -suavidad- se "repite", encuentra un "eco" en los elementos formales: sonidos, palabras, frases...].
Con la hipótesis del tema, nosotros tratamos de apresar la esencia de ese centro ordenador del texto, de ese eje central en torno al cual giran todas las microrrelaciones que en el texto se establecen entre elementos formales y de contenido.
En lugar de ir explicando cada cosa por su lado, sin saber muy bien por dónde vamos, intentanmos dar una explicación unitaria del texto. Tratamos de explicarlo todo a partir de un mismo principio, de una misma razón : el tema.
La idea es que a todos nuestros por qués les encontremos respuesta a partir del tema (por qué hay muchos adjetivos descriptivos, por qué las frases son largas, por qué esta metáfora es así o asá…).
EL TEMA: CÓMO SE TRABAJA:
-HIPÓTESIS SUCESIVAS.
-Ser “sinceros” y no rendirse antes de tiempo.
-Detenerse ESPECIALMENTE en lo más DIFICIL Y “CHOCANTE”.
-TRABAJAR SIEMPRE CON UN BORRADOR.
Digamos que estos cuatro puntos son las reglas que se han de tener en cuenta a la hora de empezar a trabajar con el concepto de tema. Expliquémoslo.
De las “hipótesis sucesivas” hemos hablado poco más arriba. ANTES de hacer el ANÁLISIS DE LA FORMA PARTIENDO DEL TEMA, hemos de tener un tema del que partir para intentar explicar, partiendo de él cada rasgo de la forma.
Una única lectura no nos proporcionará NUNCA el tema: sólo una primera aproximación (en la primera lectura vemos que habla de la muerte, del amor, que es un texto triste, alegre, pesimista…). Se trata, por tanto, de intentar varias relecturas sucesivas del texto para dar con sucesivas aproximaciones al tema.
En estas lecturas hay algo fundamental que hasta podemos llamar “sinceridad”: no engañarnos a nosotros mismos. Nosotros sabemos muy bien, mientras estamos haciendo este trabajo, si hemos entendido o no esta palabra, aquella frase, etc.
Si en nuestra lectura REFLEXIVA del texto quedan demasiados “puntos oscuros”, nosotros, si somos sinceros, sabemos perfectamente que no estamos haciendo las cosas bien: hemos de pensar más. Todo lo que hagamos sobre una base insegura, está condenado al fracaso.. Si nos rendimos antes de tiempo y nos conformamos con cualquier tema, al no ajustarse este al texto -índice de que no hemos profundizado en el texto- nuestro comentario será un disparate: quedará “cuatreao”.
Es esencial, pues -es un “truco”- detenerse a reflexionar más precisamente sobre aquello que es más difícil de comprender, o que es más “raro”, que llama más la atención del texto (muchas veces, además, lo más “chocante” de un texto, lo que se aparta más de la lengua normal es también lo más difícil de comprender).
Sin embargo, un tema perfecto no surge hasta que no se ha comprendido perfectamente el texto, y esto, en realidad, no ocurre hasta que no hemos completado el análisis de la forma. ¿Qué hacer ante este aparente círculo vicioso? Lo siguiente.
Tras las repetidas lecturas iniciales de las que hemos hablado, establecemos una hipótesis ya algo más elaborada sobre el tema. A continuación nos ponemos atrabajar el análisis de la forma a partir de ese tema.
Iremos comprobando si nos sirve o no para explicar todos los aspectos formales, si surgen matices nuevos, etc, e iremos rectificando, matizando ese tema en la medida en que se vea necesario. Si es preciso volveremos atrás para rectificar también las explicaciones anteriores que lo necesiten a la luz de las nuevas hipótesis.
No olvidemos que consultando datos del autor y de su época podemos encontrar ayuda en la interpretación de aspectos concretos de nuestro texto. Otro “truco” que puede usarse cuando uno se encuentra ante una dificultad, es intentar solucionarla consultado información sobre el autor y su época [Tal vez el color verde que se menciona en el poema que tenemos que comentar tenga un valor simbólico especial para García Lorca, y las consultas que hiciéramos nos podrían ayudar a captar con qué valor lo emplea en ese poema concreto...].
Todo esto supone, pues, trabajar el comentario previamente en un borrador. Una vez completado ese borrador y establecido el tema definitivamente, podemos abordar la tarea de redactar el comentario en limpio.
EL TEMA: SUS CARACTERÍSTICAS
Distinguimos cuatro rasgos básicos en la frase que enuncie el tema. En realidad, los cuatro se reducen a uno solo, pues los cuatro juntos están al servicio de lo fundamental, que es la UTILIDAD. Pensar bien el tema fuerza a quien quiere aprender a hacer comentarios de texto a pensar a fondo sobre el texto, y esa reflexión y la fijación y redacción de un buen tema- le ayudan luepo a hacer el comentario de texto en sí mismo.
1)BREVEDAD. El tema debe ser lo más sintético posible, de manera que no haya en él elementos que sobren.
2)CLARIDAD. La frase no puede ser ininteligible, no puede tener un sentido confuso. A veces, por exagerar la brevedad, se puede atentar contra este otro principio. Debe buscarse el equilibrio entre estos y los otros dos rasgos básicos del tema.
3)ABSTRACCIÓN. El tema debe ser abstrtacto. Lo concreto y anécdotico debe ser eliminado de él hasta donde sea posible (a veces no queda más remedio que incluir algún elemento concreto).
4)PRECISIÓN. En el tema no debe faltar nada de lo que sea realmente esencial en el texto. Por eso, una palabra abstracta, ella sola, nunca podrá valer como tema de un texto. Cuanto más preciso sea el tema, más ÚTIL será.
Hay millones de textos cuyo “tema” es la muerte. Pero si nos limitamos a decir que el tema de un texto es LA MUERTE, un tema así será de muy poca utilidad para seguir avanzando en la explicación del texto mediante el comentario de texto.
Resumiendo, se puede decir que el tema debe ser:
–BREVE y NO “KILOMÉTRICO”
–CLARO y NO CONFUSO
–ABSTRACTO y NO CONCRETO
–PRECISO y NO VAGO
EL TEMA:CÓMO SE REDACTA
La siguiente explicación, en realidad, no tiene sentido más que para el aprendiz de comentarista. Optamos por ella en función de su utilidad innegable.
Ya Lázaro Carreter y Correa Calderón nos mostraron que no hay modo más fácil de plantarse a las puertas del tema que hacer primero el ARGUMENTO del texto y tratar luego de reducir ese argumento a una PALABRA ABSTRACTA que recoja lo principal del sentido de ese argumento. Una vez tenemos esa palabra abstracta, se trata de intentar redactar a partir de ella el tema. Podemos nosotros -siempre pensando en el el aprendiz de comentarista- ampliar esta idea, detallar los pasos que pueden conducirnos a una frase afortunada.
A partir de ahí, pues, podríamos sugerir que, a menudo, la frase del tema adoptará esta fórmula:
{Palabra abstracta SECUNDARIA} +{NEXO} +{Palabra abstracta PRINCIPAL}
*Palabra abstracta PRINCIPAL. Es la palabra que mejor sintetiza el contenido del argumento del texto. ¿De qué habla el texto? La P.A.Principal viene a responder a esta pregunta.
La función de P.A.P. la realizan, normalmente, un número muy reducido de palabras. Son palabras como: MUERTE, VIDA, AMOR,TIEMPO, SOLEDAD… Es decir, los asuntos básicos de los que trata la literatura.
*Palabra abstracta SECUNDARIA. La función de P.A.S. la pueden realizar una lista algo más amplia de palabras abstractas: resignación, desesperación,imposibilidad, frustración, desengaño, fe, esperanza, optimismo, pesadumbre… (algunas PAS pueden aparecer en otros textos como PAP: recuérdese que todo esto es sólo orientativo). En defintiva, lo esencial, es que la PAS viene a matizar la PAP, es algo así como la que da el “tono” con el que está tratada la palabra abstracta principal. Muchos temas hablan de la muerte, pero unos con resignación, otros con desesperación, otros incluso con alegría, etc. La PAS, precisamente, nos orienta en torno a los matices particulares con los que está tratado ese asunto en el texto que se corresponden con la FORMA concreta con la que está expresado. Nos iluminan, por tanto, de manera muy útil, el camino que deberemos seguir para analizar la forma.
*NEXO. Es lo que pone en relación las dos palabras abastractas, lo que indica qué tipo de conexión existe entre ellas. Puede ser una sola palabra [Desesperación ANTE la muerte], pero lo más normal es que sea algo más [Pesadumbre PRODUCIDA POR EL PENSAMIENTO de la muerte].
Dicho de otro modo, es todo aquello que necesitamos para formar una frase coherente que explique la relacción entre las dos palabras abastractas que mejor cubren el contenido esencial del texto que se vaya a comentar.
Por último, señalar que la frase del tema preferentemente será una frase nominal sin verbos en forma personal.
PRACTICA:
Esta “fórmula” del tema, es sólo un HERRAMIENTA que puede serle útil al principiante, no lo olvidemos. Vamos ahora a practicar con unos cuantos temas figurados. Intenta descubrir en ellos esa “fórmula del tema”.
1-Resignación ante la muerte.
2-Dolor por la imposibilidad de la felicidad.
3-La fugacidad de la vida.
4-El placer como única opción frente al paso del tiempo.
5-Confianza en el destino humano.
6.-Alegría por la satisfacción de los deseos.
7-Inquietud ante un futuro incierto.
8-La radical soledad del ser humano.
9-Proclamación de confianza en el hombre.
10-Dolor por la imposibilidad del amor.
Jul
28
Comentario Trasfondista de textos literarios
Sección Esquemas para el comentario de textos, Pautas del comentario de texto | Leave a Comment
EL COMENTARIO TRASFONDISTA DE TEXTOS LITERARIOS.
PROPÓSITO: Diseñar un nuevo esquema de comentario de textos que incorpore de manera eficiente para el estudiante las últimas tendencias de la teoría lingüística y literaria.
IDEA ESENCIAL: Abordar la técnica del comentario de textos a partir de la idea de concebir el texto como un todo integrado por tres componentes inseparables: FORMA, FONDO Y TRASFONDO.
La conjunción de estos tres factores es lo que da SENTIDO a un texto literario.
Es sólo un modo sencillo de incorporar al aprendizaje del comentario de textos, aquellas ideas aprovechables y eficaces de la multitud de teorías lingüísticas que intentan renovar el estudio de la lengua y la literatura.
JUSTIFICACIÓN (MÍNIMA) DEL PROYECTO.
El vertiginoso aluvión de avances técnicos y científicos de finales del siglo XX y principios del XXI ha dado lugar a un agravamiento del complejo que sufren, desde el siglo XIX ( e incluso el XVIII), las llamadas humanidades y ciencias sociales frente a la ciencia convencional.
Ante la imparable oleada de “maravillas” científicas y tecnológicas, asistimos a una vorágine de teorías que intentan nuevamente -tras dos siglos de fracaso- darle estatuto “científico” a todas las disciplinas que caen bajo el ámbito de lo humanístico y de las ciencias sociales.
“El arte es ciencia tambien”, dejó sentado Juan Ramón Jiménez en una sentencia que muestra toda su concepción de la poesía. En esa frase tenemos al Juan Ramón arquetipo del concepto profundo de modernismo o simbolismo ( que al fin y al cabo es lo mismo): el arte es un parasaber transrracional que llega o llegará adonde el limitado conocimiento racional (la ciencia) nunca podrá llegar.
Todas las disciplinas humanísticas y sociales se embarcaron a partir de la segunda mitad del siglo XIX en esa histérica empresa de intentar “ser ciencia también”.
Y así hemos llegado hasta hoy.
Ninguna de las llamadas “ciencias sociales” ha llegado nunca a constituirse como una auténtica ciencia, pero el complejo sigue ahí.
En el terreno de la lingüística y de la literatura se han explorado caminos en muy diversas direcciones. Por ejemplo, hemos ido desde un intento de adaptar la Teoría de la las Catástrofes a la lengua y la literatura -cuando ya las ideas del matemático francés René Thom habían sido arrinconadas por la ciencia por su limitada fertilidad-, a la Biolingüística, que intenta darse forma de ciencia al menos segmentando una de las facetas del fenómeno complejo que es la lengua: la de las raíces genéticas de la lengua, su nacimiento dentro de un proceso evolutivo similar a otros que la biología ha descrito en la naturaleza.
Son sólo dos ejemplos llamativos. Sin pretender cargar la mano en la ironía ni caer en simplificaciones, podemos limitarnos a observar que el amplio y variado abanico de teorías lingüísticas, en conjunto, tropieza a menudo cuando se trata de salir de la alta reflexión teórica y descender al terreno del análisis, precisamente porque cada una de ellas intenta presentarse como una teoría sistémica que, desde sus presupuestos, va a dar explicación completa de todo aquello que la lengua (y la literatura) es.
Muchas de estas teorías podríamos decir que; “entienden la literatura como un sistema socio-cultural y un fenómeno de carácter comunicativo que se define de manera funcional, es decir, a través de las relaciones establecidas entre los factores interdependientes que conforman el sistema (…) se preocupan principalmente por describir y explicar cómo funcionan los textos en la sociedad, en situaciones reales y concretas” (Montserrat Iglesias, “El sistema literario: Teoría empírica y Teoría de los Polisistemas”, Avances en Teoría de la literatura, p. 310).
Si tomamos la Pragmática como la teoría “contenedor” en la que han ido a converger algunas de las tendencias iniciadas en el siglo XX, nos encontramos con que la versión dura de la pragmática (o quizá, la versión más ligera, según se interprete), llega a conclusiones como (1) que es literatura “todo aquello que se publica en un libro o en un dvd y se vende como literatura” o (2) que “el receptor es el que da sentido al texto”.
Sin querer simplificar, como digo, aunque dejándome llevar ahora por cierto tono cordial, semejantes afirmaciones maximalistas nos las podemos merendar simplemente con el poema de Machado “A un olmo seco”.
Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo,
algunas hojas verde le han salido.
¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
No será, cual los alamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
hunden sus telas grises las arañas.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que, rojo en el hogar, mañana
ardas, de alguna misera caseta
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hacia la mar te empuje,
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.
Hay en internet cientos de comentarios de todos los colores sobre este poema. La inmensa mayoría de ellos “se sale completamente del texto”, es decir, no alcanza el sentido del texto porque ignora las circunstancias en las que lo escribió Machado.
Su esposa, Leonor, gravemente enferma de tuberculosis, experimentó por unos días una ligera mejoría. A eso se refieren los versos finales, todo el poema. Ese es él “otro milagro de la primavera” que espera el corazón del poeta. Su mujer moriría en agosto y el poema, como vemos ( “con las lluvias de abril y el sol de mayo“) fue escrito pocos meses antes.
La desafiante afirmación recogida en el punto (1) anterior, se desmorona, por ejemplo, poniéndola en negativo. Aunque este poema de Antonio Machado lo introdujésemos en una lata de atún y luego nos hiciéramos un bocadillo con él, seguro que nuestro estómago iba a notar la diferencia. No hay contexto o situación en la que ese texto de Machado pueda no ser literatura. Aunque nos lo vendiesen como atún de las Galápagos.
En cuanto a la otra máxima,(2), de ninguna manera el receptor puede ser quien dé su sentido a este texto. Sin conocer las circunstancias de su creación, el lector se pierde en mil especulaciones, considera el tema vago (eso se dice en más de un comentario por la red) o impreciso.
Ya digo que no quiero simplificar. No me refiero a que el receptor debe tener cierta competencia para captar el texto (esto ya lo tiene en cuenta la pragmática). Me refiero a que Antonio Machado ya conocía el sentido de este texto, sin tener que esperar a que llegara el lector para que, misericordiosamente, se lo revelase; el autor es su primer lector, si queremos decirlo así, y esto no hay teoría que pueda tergiversarlo.
Puede haber, desde luego, “múltiples lecturas de un texto”, pero siempre serán recreaciones, divagaciones o disparates.
El texto fue concebido con un sentido que, por supuesto, está condicionado no sólo por la voluntad del autor, sino también por las circunstancias sociales, históricas, políticas, psicológicas… Podemos recurrir a la ayuda de múltiples disciplinas o a la ayuda de alguna teoría lingüística especialmente rica para llegar hasta el sentido de un texto, pero lo que no podemos hacer es negar el sentido con el que fue concebido, relativizarlo: porque eso es conocimiento verdadero.
También sería conocimiento verdadero el examen de las interpretaciones erróneas que del poema de Machado se hayan podido hacer a lo largo del tiempo, igual que se podría hacer otro tanto con el modo en el que haya ido variando la interpretación de cualquier obra a lo largo de los siglos… Pero ese sería otro conocimiento verdadero, sería otra cosa lo que estaríamos estudiando, no el conocimiento verdadero del sentido con el que fueron concebidos esos textos.
Jul
7
Cómo hacer un comentario de texto: el análisis de la forma
Sección Pautas del comentario de texto | 12 Comments
Cómo se hace el análisis de la forma.
[***Vease ahora nuestro Curso de Análisis de la Forma para ampliar esta introducción general que aquí ofrecemos]
Esta es sólo una introducción general al tema. En posteriores mensajes y, especialmente, cuando desarrollemos los modelos de comentario de texto explicados paso a paso, habrá unas instrucciones más concretas sobre el análisis de la forma en diferentes estilos de comentario de texto.
¿Cómo se hace en un comentario de texto literario el análisis de la forma? Esta pregunta tiene, sin duda, múltiples respuestas. Depende del texto del nivel de enseñanza y del marco en el que estemos trabajando.
A veces, el objetivo es exclusivamente el comentario de un texto en concreto por sí mismo. Otras veces, el comentario de un texto se hace en el marco de un estudio más amplio y, en ese caso, quizá al comentarista sólo se interese analizar determinados aspectos del texto en cuestión. También se hace el comentario de texto de un modo u otro, según el área educativa de la que se trate: secundaria,bachillerato, prueba de acceso a la Universidad para mayores de 25 años, preparación de oposiciones, estudios universitarios, tesis, tesinas,etc.
Al estudiante que se inicia en la técnica del comentario de textos literarios, normalmente le resulta más útil acogerse a algún modelo de comentario de textos que ya esté lo suficientemente asentado y contrastado y que, además, ofrezca un esquema claro de pasos a seguir. Si es preciso, incluso puede simplificarse o reducirse el esquema de comentario a sus secciones fundamentales, en aras de favorecer el aprendizaje inicial.
Cuando se empieza a hacer comentarios de texto, es frecuente que el apartado que más dificultades presente para aquellos que se inician en esta técnica de trabajo sea el llamado, según los casos, “análisis estilístico” o “análisis de la forma (partiendo del fondo o tema)”, etc.
Los dos modos básicos de afrontar esta parte del análisis en cualquier esquema de comentario de textos literarios son los siguientes:
-Un análisis lineal Es decir, el tradicional “verso a verso” o “línea a línea”. En este caso, simplemente, se comienza por la primera línea del texto -si es prosa- o por el primer verso -si es poesía- y se va comentando de arriba abajo todo aquello digno de mención que se va encontrando en el texto desde el punto de vista lingüístico o retórico.
Una redacción del análisis de la forma lineal podría tener un aspecto semejante al siguiente: El primer verso se abre con una metáfora que…” “En los versos primero tercero y cuarto observamos una anáfora que…” -
Un análisis por niveles. En este otro esquema de comentario, el análisis se aborda por niveles lingüísticos. Es decir, se hace un subapartado para cada uno de los niveles lingüísticos que se vayan a comentar (pragmático, fónico, sintáctico, léxico-semántico…).En cada nivel, se comenta todo aquello que sea significativo en todo el poema.
Dentro de cada nivel de análisis, normalmente, se seguirá un orden lineal comentando los diferentes aspectos relativos a ese nivel “de arriba abajo” desde el principio hasta llegar al final del texto.
Así, por ejemplo, si en nuestro esquema de comentario abrimos un subapartado para el análisis de todo aquello relacionado con el nivel fónico, comentaremos todos los aspectos fónicos relevantes del texto empezando por la primera línea o verso y siguiendo en orden descendente hasta completar el análisis de todo lo relativo a ese nivel fónico en el texto.
Del mismo modo procederemos con cada uno de los niveles de análisis que incluya el modelo de comentario que estemos siguiendo.
El número de niveles y la naturaleza de los mismos, claro está, dependerá del modelo de comentario que se esté aplicando.
La redacción del análisis de la forma dentro de un esquema de comentario por niveles podría ser algo parecido a lo siguiente: “Por lo que se refiere al nivel fónico, este poema destaca por un ritmo vigoroso y muy expresivo, como puede apreciarse, por ejemplo, de un modo muy marcado, en las anáforas, presentes en todo el texto, tal como vemos ya en la primera estrofa en los versos primero y tercero y cuarto con la repetición de…”
Dicho esto, en mi opinión, el principiante suele obtener mejores resultados -o si se quiere resultados más “aparentes”- si sigue un esquema de comentario que estructure el análisis de la forma por niveles. Sí, porque al ofrecer el modelo de comentario un esquema más estructurado, favorece que la redacción del comentario tenga también un aspecto más estructurado. También exige al comentarista un mayor esfuerzo de reflexión y de captación abstracta de la organización y del sentido último del texto y, de este modo, facilita al estudiante una mejor visión de conjunto de los fenómenos relevantes que tienen lugar en el texto analizado. Todo esto ayuda al estudiante a evitar el típico error de limitarse a hacer una superficial “lista de recursos literarios” sin entrar a analizar realmente el texto. Siguiendo un esquema de comentario de texto organizado en niveles, en el apartado de análisis formal, lo que quizá se pierda en detalle por falta de experiencia, se gana en cohesión y organización en el modo de exponer el comentario. Se disimulan mejor los efectos, podríamos decir también en otro tono.
[***Para ampliar esta introducción vease nuestro Curso de Análisis de la Forma ]
Jul
4
Excepciones de la rima: los diptongos y las esdrújulas
Sección Métrica, Pautas del comentario de texto | 7 Comments
A la hora de analizar la métrica de un poema, hay que tener en cuenta, en el apartado de la rima, la posible presencia de los llamados casos especiales o excepciones de la rima.
Diptongos. Cuando la última palabra de un verso contiene un diptongo en la zona de la rima (todo lo que quede a partir de la última sílaba acentuada del verso), puede suprimirse (no es algo obligatorio, solo se aplica si la disposición de la rima del poema lo requiere), a efectos de rima, la vocal débil de dicho diptongo. Así, por ejemplo, aceite puede rimar con vete en consonante por qué la “i” del diptongo de ace(i)te se puede ignorar. Si ponemos un ejemplo con rima asonante, aceite puede afirmar con peces, o incluso con confiese.
El caso más habitual y mejor visto es el de los diptongos crecientes situados en la penúltima sílaba de la palabra final del verso (huerto rimando con yerto), pero podemos ver esta excepción con toda clase de diptongos, situados tanto en la penúltima como la última sílaba del verso y, menos frecuentemente, incluso en la antepenúltima, si se trata de palabras esdrújulas. Menos elegante sería hacer lo mismo con un triptongo, pero entra igualmente dentro del mismo caso especial.
Excepción de las esdrújulas. De modo parecido, en el caso de las palabras esdrújulas, a efectos de rima puede ignorarse la sílaba postónica, la que va detrás del acento de intensidad. Así, por ejemplo, una palabra como cántico puede rimar en asonante con otra como cacho (-a-o); o en consonante con zanco (anco, suprimiendo la sílaba postónica (-ti-) de cántico).
En general, la excepción de las palabras esdrújulas es más frecuente encontrarla en el caso de rimas asonantes.
Jul
3
En otros tiempos, se llamaba rima perfecta y rima imperfecta a las dos principales manifestaciones del ritmo del timbre en castellano. Seguramente, eran etiquetas mejores que las actuales, se prestaban menos a confusión.
Hay rima consonante, cuando se produce una coincidencia total entre TODOS los sonidos finales de dos o más versos, a partir de la última sílaba acentuada.
De acuerdo con esta definición, casa rima en consonante con pasa, pero también María rima en consonante con quería, porque en ambos casos se repiten todos los sonidos, que es lo que dice exactamente la definición.
Por tanto, en los casos similares a María y quería, la rima no es asonante, porque la definición no pide que haya sonidos consonantes forzosamente: pide que haya rima perfecta.
La modalidad del catellano del sur seseante es, en realidad, la variante mayoritaria del idioma. Además de la mayoría de los hablantes hispanoamericanos, también son seseantes muchos andaluces,canarios,etc. Con ciertos poetas, por tanto -tal como debiera hacerse con algunos poetas clásicos como, probablemente, el propio Garcilaso), habrá que tener en cuenta que casa puede rimar en consonante con caza, pues para el poeta suenan igual (asa).
Ejemplos de poemas con rima consonante
Hay rima asonante (o imperfecta),cuando se produce una coincidencia parcial entre los sonidos finales de dos o más versos, a partir de la última sílaba acentuada: se repiten sólo los vocales y, además, quedan consonantes que no se repiten de un verso a otro. Así, casa rima en asonante con, por ejemplo, tapa. (-a-a).
Ejemplos de poemas con rima asonante
NOTA: Este panorama general se debe completar teniendo en cuanta la llamada “excepción e los diptongos” y la “excepción de las esdrújulas”. Amas las examinamos en otro lugar de esta web que aparece más abajo.
Feb
12
PAUTAS PARA HACER LA ESTRUCTURA EN UN COMENTARIO DE TEXTO
Sección Pautas del comentario de texto | 7 Comments
PAUTAS PARA HACER LA ESTRUCTURA EN UN COMENTARIO DE TEXTO LITERARIO
1)Siempre que sea posible, dividiremos un texto en apartados (la mayoría de las veces “se podrá”). [Ejemplo: Este texto se compone de tres apartados...]
2)Siempre se indicará la extensión precisa de cada apartado; es decir desde dónde a dónde abarca exactamente. [Ejemplo:El primer apartado comprende desde el primer verso hasta el verso octavo...]
Si un apartado no coincide con una unidad completa (verso, estrofa, o párrafo en el caso de la prosa), se citará la pabra, sintagma o frase donde comience y/o acaba el apartado [Ejemplos de verso //y prosa, respectivamente: El primer apartado va del verso uno al quinto cuando dice:"...y se fue para siempre."/ /o desde el principio del texto hasta el segundo párrafo cuando dice:"...y se fue para siempre."]
3)Siempre se definirá cada de modo descriptivo. Esto quiere decir que hay que hacer algo así como un pequeño resumen de la parte del argumento del texto que se desarrolla en cada apartado. Se trata de una descripción argumental del apartado y no temática todavía. Debe ser corta, mejor una sola frase, una o dos líneas. [Ejemplo: En este primer apartado se cuenta el momento en que los amantes se conocieron... / En el primer apartado se describe el rostro de la amada...]
4) Siempre que se pueda, se le indicará además un subtema a todos y cada uno de los apartados de un texto. Esto es lo ideal porque significará que se ha reflexionado lo suficiente sobre el texto cómo para haber comprendido completamente su organización significativa.
Sin embargo, hay textos que no lo permiten porque alguno de sus apartados no tiene suficiente densidad significativa. Por ejemplo, en un texto un apartado puede ser la descripción física de la casa donde vive la amada. El contenido de un texto así no es lo bastante abstracto como para sintetizarlo con un subtema. Bastará con una definición descriptiva o argumental: [En el primer apartado se describe la casa de la amada"]
5) Un texto sin apartados, puede de todos modos tener subtemas, y hay, por tanto, que comprobar esta posibilidad. [Por ejemplo, en un fragmento de monólogo interior, un personaje de una novela podría mezclar de modo incoherente alusiones a diferentes motivos temáticos: desesperación amorosa, hambre y aburrimiento, pongamos por caso. En un supuesto así, a modo de hipótesis, podríamos haber dicho en el análisis del tema que el tema del fragmento es "La angustia existencial". A continuación, al intentar analizar la estructura, tras señalar que no es posible separar apartados, podríamos añadir: "A lo largo del fragmento el personaje entremezcla divagaciones sobre la calamidad a la que ha quedado reducida su vida. Como subtemas podríamos indicar la desesperación por el amor frustrado y el vacío existencial.].
6) Los subtemas serán frases con las mismas características que las de los temas: claras, breves, abstractas y precisas. (Pueden verse algunas indicaciones sobre cómo trabajar el tema AQUÍ.) [Para entendernos, "La desesperación tras un fracaso amoroso", podría ser el tema de un poema o el subtema de uno de los apartados de otro poema]
7) Cuando no sea posible relacionar cada apartado con un subtema, se definirán con subtemas todos los apartados en los que ello sea posible.
8 ) Los apartados que no se pueden definir con subtemas, se definirán sólo descriptivamente. Pero se procurará añadir lo que podríamos llamar la “nota temática” que lo caracteriza.
Una nota temática vendría a ser una palabra abstracta que venga a recoger lo esencial del apartado en cuestión, lo esencial de su contenido o de su tono, la “nota dominante” (ironía, grandiosidad, pesimismo, armonía, serenidad, tremendismo, nostalgia, fantasía, intimismo…).
Sólo en último extremo nos conformaremos con definir un apartado de un modo simplemente descriptivo o argumental.
9)Puede darse el caso de que el texto deba definirse en unidades más pequeñas que los apartados. Si esto es así, normalmente caracterizaremos esos subapartados de un modo meramente descriptivo.
10) En el caso de textos muy largos, confeccionaremos primero un esquema del argumento, es decir, una estructura enteramente descriptiva (esto está muy cerca de lo que es el análisis de la estructura narrativa en un comentario de textos narrativos). Resumimos brevemente el contenido argumental de cada apartado.
A continuación, intentaremos redactar una explicación coherente del sistema de subtemas asociados al tema central, sin preocuparnos demasiado de ligar cada apartado con un subtema pues, como hemos dicho, en los textos largos el conglomerado temático normalmente se distribuye en el texto de un modo mucho más complejo e irregular.
En exte tipo de textos largos, cuando podamos seguir los subtemas de un modo claro a través de los apartados, sin que ello suponga forzar demasiado el texto, lo haremos; pero en caso contrario, no nos obsesionaremos con ese modelo ideal de análisis de la estructura. (ESTO SE REFIERE ANTE TODO A LA NOVELA O A ALGUNOS TEXTOS POÉTICOS MUY LARGOS).











